Nunca volveremos a ser las mismas, de Brenda H. Lewis

domingo, 23 de septiembre de 2012



"El sexo, sí. El sexo es fundamental, y necesario, y, ah, oh, ah, tan natural que no hay que retrasarlo, porque cuando le ponemos trabas y alargamos la espera es como cuando estás en la peluquería y tienes prisas y la boba de Lisa, que es la sobrina de mi peluquera, se pone a hablar, y habla y habla con las manos en alto antes de hacerte un masaje con la mascarilla y tú la escuchas, pero en realidad lo que quieres es que empiece de una vez, y cuando ya no puedes más y ella dale que te pego, llega un momento en que te vuelves y le gritas: "¡Quieres hacer el favor de callarte y ponerme las manos encima de una vez, pedazo de cotorra del demonio, que ya llevamos una hora mareando la perdiz y la perdiz mareada se vuelve asesina después de dos botellas de vino blanco y yo hace dos reencarnaciones que no pruebo un trozo de carne viva de hombre y como no me toques voy a tener que romper el doble cristal de la ventana para que entre un poco de aire frío y se lleve todo este nubarrón de feromonas que me tienen a punto de combustionarme!"

Si es que soy un aventurero. En literatura -en comida para nada- me encanta probarlo todo, aunque me digan que no me va a gustar. Vaaale, también me encanta llevar la contraria y contestar "tú no me vas a decir lo que me va a gustar o no, si no te importa esto lo decidiré yo mismo". Cuando solicité esta novela a la autora, me contestó sorprendida por ser el primer chico que se lo pedía, y tenía razón. Es una novela 100% Chick-lit, es decir, literatura para mujeres.

La novela está ambientada en la actual ciudad de Barcelona y, para mí que vivo cerca de la ciudad condal, se me hizo aún más cercana por esto. La trama, dividida en cuatro partes con originales títulos, es narrada desde la perspectiva de nuestra protagonista, Maica Solís, una mujer que está a punto de cumplir los cincuenta y está enfadada con el mundo. Contempla resentida como su hija adoptada se va un mes a Inglaterra a aprender inglés y vive preocupada por ella, su virginidad y su integridad moral. Su ex-marido, Super Mario Bros, la ha dejado por Anneke, una joven azafata de avión. Y por si fuera poco, tampoco tiene una familia que se pueda considerar unida. De este modo, Maica vive el día a día llena de miedo disfrazado de rabia. 

Maica es abogada especializada en defender a las mujeres en los divorcios. Este detalle también me hizo la historia más interesante aún, ya que soy estudiante de Derecho.
A través de su vida cotidiana vamos conociendo su peculiar ambiente: su hija Ching Zsé y sus bromas amargas, su madre Leticia y su "¡Qué bonito!", Rossi (mi personaje favorito) su extrovertida mejor amiga: Sasa, Regina, Silvia, Violenta, Virgin (curioso nombre), Concha y hasta la tediosa Rosa Grau.
Lo que más me ha gustado del libro es la capacidad de Brenda H. Lewis para hacernos reír con sus contestaciones y pensamientos de "chica mala". Las comparaciones que hace al largo de la trama son geniales. Además, cada uno de los personajes tiene su cómica personalidad y hasta su propia forma de hablar. Lewis sabe ponerse en el lugar de todos los personajes cada vez que salen en escena. Además, es un libro que si lo empiezas, lo acabarás: necesitarás saber como acaba Maica y su príncipe azul francés Jean-Claude. Es ameno, fresco y entretenido, perfecto para un verano que ya se nos despide. Su estilo, como dice ella "fácil, cercano y cinematográfica" hace que sea el libro adecuado para leer después de los densos libros que he devorado recientemente (a saber, Cien Años de Soledad, de García Márquez y La Carretera, de Cormac McCarthy). Yo me lo he leído en dos días. También me ha encantado la protagonista, a la que llegamos a conocer perfectamente y adivinamos su reacciones. Tiene un carácter muy fuerte y unas convicciones férreas que hace que la acabes apreciando, pese a sus equivocaciones.

Sin embargo, tiene su punto negativo. Y esto es por mi culpa, que soy un aventurero. Y es que soy hombre y este tipo de libros no son para hombres. Se nota con las conclusiones que hace la protagonista, no muy amiga de los hombres en algunos momentos. Y como la mayoría -por no decir todas- las protagonistas son mujeres. Por si fuera poco, cada vez que se mencionaba pepinos, submarinos nucleares y delfines me venían unas arcadas que me obligaba a dejar unos minutos la lectura para no seguir imaginando formas geométricas cilíndricas. 
Pero repito, esto es por mi culpa, que soy un chico y... vamos, que me gustan más los melones que los pepinos. 

En general, no dudaría en recomendar esta novela a todas las chicas, y sobretodo a las que no conocen el Chick-lit, ya que puede ser una experiencia literaria increíble para ellas. Si eres un aventurero espero que te guste más que a mí, pero si eres un saco de testosterona mejor sigue mi consejo y no te acerques demasiado a este libro. 
Para todas las fans de este libro: la autora dejó entrever que prepara una segunda parte en la entrevista que ofreció en el blog Detrás del Libro.

Agradecimientos a Brenda H. Lewis y a Editorial Espasa por el ejemplar.

La carretera, de Cormac McCarthy

jueves, 20 de septiembre de 2012


"Y los sueños tan llenos de color. ¿Cómo si no te reclamaba la muerte? Al despertar en el frío amanecer todo se volvía ceniza al instante. Como ciertos frescos antiguos sepultados durante siglos y expuestos de repente a la luz del día."


La misteriosa niebla que nos oculta la personalidad, inspiraciones y vida del autor ya me atrajo a este libro, el más conocido de Cormac McCarthy.  Sin embargo, lo que realmente me hizo dar el paso definitivo fue la recomendación en más de un blog literario, después de que un amigo me aconsejara ver su adaptación cinematográfica.
Tengo que ser sincero: a las primeras páginas de esta novela tuve que hacer un esfuerzo por no dejarlo. Si no se conoce al autor previamente choca su forma de escribir. Los diálogos se hallan integrados en la narración y el libro se divide en cortos párrafos, en vez de en capítulos. Pero me armé de paciencia y a las cien páginas ya no lo pude soltar. Su peculiar estilo, que al principio estorba, acaba siendo uno de los mayores encantos de esta narración que deja al lector con los huesos helados y el corazón lleno de compasión. Y cuando la trama y el estilo son joyas, magnífica es la corona.

De narrador omnisciente, nos encontramos delante de una novela diferente, si no única. En seguida se nos presentan los dos protagonistas: un hombre y su hijo, en un mundo muerto y lleno de ceniza por causa desconocida, que transcurren una carretera interestatal estadounidense huyendo de un invierno letal. ¿Que dónde está la madre? Se suicidó. Y es que el lector llega a hacer la reflexión de si la muerte es la mejor vía para escapar de una vida que, al fin y al cabo, no es vida.

Cormac McCarthy sabe situarnos perfectamente en este mundo desolador y muerto. La Tierra ha pasado por una especie de apocalipsis que no se acaba de determinar. Abundan los caníbales, la crueldad, la muerte, la oscuridad, el frío y el silencio. Y lo peor de todo es que este silencio es la mejor noticia que se puede desear. Los bosques queman, hay más cadáveres que seres vivos y una ceniza desoladora arrasa la faz de la tierra. En medio de este mundo sin esperanza intentan vivir nuestros protagonistas, cuyo nombre no se menciona en toda la narración. Y es mejor así, la verdad. Algunas reseñas interpretan que es porque representan a la humanidad. Sin embargo, a mi parecer es parte de las técnicas narrativas a las que recurre el autor para transmitir al lector la sensación de soledad, frío e incertidumbre. Por ejemplo, los breves diálogos que mantienen el hombre y su hijo reflejan esa misma desesperanza y soledad disfrazado de inocente optimismo. En mi opinión son diálogos al más puro estilo Güido y Josué, de aquella La vita è bella.

Es increíble como McCarthy consigue en 210 páginas transmitir tanto, llegar al alma del lector y dejar su huella en ella. Acabas amando a padre e hijo y temiendo por los dos. La incertidumbre del futuro tortura al lector, que acaba con la sensación de dejarse llevar por la interestatal cuyo final se visualiza levemente a través de aquella ceniza, que no desaparece en todo el relato. Sí, aunque el final sea esperado, al menos para mí, no decepciona.

Es verdad que el autor se anda mucho por las ramas en el tema comida y supervivencia, pero por lo que veo no todos saben valorar esta característica. Esto hace que nos hagamos la idea de como sufren para poder vivir, para seguir adelante. Somos testigos de los esfuerzos sobrenaturales que hace el padre luchando para defender a su hijo de la muerte, que parece estar esperando detrás de cada árbol, contando los pasos que les quedan para que la enfermedad de la desilusión acabe con ellos. Aunque el mundo que conocemos en esta genial obra es pura distopía, los protagonistas lo iluminan. ¿Cómo? "Llevan el fuego". El fuego del recuerdo o ilusión del mundo antes del desconocido desastre que lo ha dejado tal como está: un antiguo paraíso muerto y olvidado. El Sol parece no haber existido nunca y no ser más que una leyenda sin veracidad alguna.

Depende del niño la humanidad y hasta la vida de su padre, ya que esa es su única razón para seguir viviendo, seguir adelante. El niño, con su inocencia, ilustra las páginas con demostraciones de inmensa  generosidad y moralidad, que escasean en ese mundo en blanco y negro, sin vida ni sonrisa alguna.

El único punto negativo que encuentro en esta gran novela (no sé si es por error del autor o del traductor) es que abundan las repeticiones de "y" en una sola frase. Por poneros un ejemplo os inserto una sola frase de la página 104 del libro: "Hincó la pala bajo la aldaba e hizo palanca y luego se arrodilló y agarró el candado y lo retorció hasta soltarlo y lo tiró a la hierba". Sin embargo, aunque este detalle me molestó a lo largo de la lectura, no estropeó la historia en si.

En general y aunque no os haya podido avanzar más de la trama para no estropearos la extraordinaria historia que esconde su enigmática portada, este es un libro que encantará (como a mí) o será odiado, pues así de osado es el estilo de McCarthy, que no dejará indiferente a nadie. Pero si tenéis paciencia y acabáis el libro, sin ni siquiera quererlo la historia os habrá llegado al fondo. Yo, al menos, me he quedado con la sensación de que ese chico y ese padre siguen dentro de mí. Y esta sensación es el mejor regalo que puede hacerme un libro. 
Aunque no lo puntúe con cinco estrellas, no dudo en recomendarlo a todos los lectores valientes y pacientes.




Título: La carretera. Autor/a: Cormac McCarthy. Título original: The road
Editorial: Debolsillo. Nº páginas: 210. Precio9,95€

Cien Años de Soledad, de Gabriel García Márquez

sábado, 15 de septiembre de 2012


"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo. Todos los años, por el mes de marzo, una familia de gitanos desarrapados plantaba su carpa cerca de la aldea y con un grande alboroto de pitos y timbales daban a conocer los nuevos inventos."

Poco después de crear este blog descubrí este reto en el blog Literariamente hablando por la supuesta muerte del famosísimo escritor colombiano. Aunque se desmintió poco después, el reto no se detuvo. Me apunté a tal reto para descubrir a este autor del que todo el mundo hablaba tan bien y devorar sus "Cien Años de Soledad", que ya me esperaba en mi estantería. Así que declaro este reto como completo y finiquitado. Y me ha encantado, ya he adquirido otra obra de García MárquezEl amor en los tiempos de cólera.

La mayoría de reseñas de esta obra maestra de la literatura española empiezan con un "me es muy difícil reseñar este libro" y aunque a mí me encanta romper moldes, esta vez tendré que resignarme ante la evidencia. Tengo que reconocer que realmente es increíblemente difícil reseñar una historia de este calibre y es que la singular manera de narrar, la complejidad de la trama y el encanto del libro en su conjunto se me aparecen como elementos indescriptibles.

Antes de empezarlo, como ya os he dicho, leí unas cuantas reseñas y no encontré ninguna negativa. Y ahora entiendo porqué. De las palabras de García Márquez emana un mundo muy peculiar que te acaba enamorando.

"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo". Este es el punto de partida desde el que Gabriel García Márquez nos lleva por el laberinto emocional de la familia Buendía sin seguir ninguna regla cronológica ni realista. Al largo del libro nos encontraremos comentarios que anticipan hechos posteriores, como si nos explicara sus recuerdos una persona mayor. El autor tampoco duda en introducir escenas mágicas que rebozan simbolismo: las muertes se anuncian, la vida de las mariposas amarillas laten al mismo son de un amor imposible.

No pienso explicar más de lo que he mencionado ya de la trama, ya que es todo lo que el lector puede saber antes de empezar este libro. Al largo de sus más de 450 páginas un narrador omnisciente que conoce los sentimientos más íntimos de todos los personajes nos va tejiendo con una prosa admirable y elegante cien años de la estirpe Buendía, fundadora de una pueblo ficticio llamado Macondo. También vemos como al avanzar la historia lo que el principio es un pequeño pueblo de cabañas primitivas va evolucionando, vulnerable a los cambios de la sociedad. 

A mí la sinopsis o la poca información que me avanzaba la gente que me lo recomendaba no me llamaba mucho, pero creedme: vale mucho la pena.
Entre la gran cantidad de personajes que aparecen en esta obra maestra no hay ninguno de plano: todos tienen su carácter, sus debilidades, sus obsesiones, sus pasiones, sus errores y sus amores. La muerte y la soledad son dos elementos que se reflejan en cada página y es que este libro es como la vida misma, pues intenta plasmar todo lo que confluye y nos marca en nuestra existencia. Estoy seguro de que si releo "Cien años de Soledad" (tened por seguro que lo haré) contemplaré los hechos de una forma diferente. 

La historia no es una ficción, García Márquez refleja claramente como ve la sociedad. Los hechos que se suceden con todas sus tragedias y amores desprenden un realismo que choca con los acontecimientos mágicos de una forma tan única y original que ilustra y colorea la obra. Es por esto que se dice que este libro pertenece al llamado género literario "realismo mágico". El lector se convertirá en un Buendía y deambulará por la mansión cuya atmósfera cambia tanto como la familia a través de los años. Además el autor narra de una forma tan fría pero cercana y difusa pero detallista a la vez que rápidamente entendí que esta es una joya literaria para disfrutar lentamente, degustando los sentimientos que desprenden los personajes. Esta es una novela para reflexionar sobre la vida. Me enamoré de Remedios, la bella y odié y sentí piedad a la vez por Fernanda. También me gustó mucho el poco relieve que tiene la iglesia a pesar de todos sus esfuerzos para atraer la atención de los peculiares ciudadanos de Macondo. Por último, el final es muy digno de toda la historia y, además, completamente inesperado, al menos para mí, que me dejó sin aliento.

El único punto negativo del libro, aunque no puedo bajar la puntuación final por esto, es que los nombres masculinos se repiten y marean al lector de principio a fin. Acaban habiendo tantos Aurelianos y José Arcadios que necesité la ayuda de este árbol genealógico que encontré navegando por internet para proseguir en mi lectura.

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En general, estamos ante una de las obras maestras del siglo XX. Un libro inolvidable para leer poco a poco, dejando que todos los sentimientos que salen disparados de entre las páginas como una flecha nos alcancen y nos hagan sentir un nudo en la garganta. Un libro al que no le sobra ni falta ninguna página,  ni siquiera una palabra. Se nota que García Márquez escribió con el corazón.
Curiosidad: ¿No encontrais cierto parecida la portada de esta edición de "Cien Años de Soledad" con la famosa pintura de Velázquez "Villa Médicis"?

Título: Cien años de soledad. Autor/a: Gabriel García Márquez.
Editorial: Debolsillo. Nº páginas: 496. Precio8,95€

Noches de baile en el infierno, de v.v.a.a.

viernes, 7 de septiembre de 2012


Los que seguís mi blog desde hace tiempo sabéis que leo otro tipo de libros, y Stephenie Meyer la verdad es que no me gusta demasiado actualmente, pero para los que os acabais de subir a este tren os ahorro el viaje a la página "Reseñas" diciendo que no os equivoquéis, que sé que acabo de reseñar "La Segunda Vida de Bree Tanner" de la misma autora pero esto acaba aquí. Lo que pasa es que tengo muchos libros para leer y he decidido que entre libro nuevo y libro nuevo podría ir devorando algunos libros comprados y nunca leídos, y he decidido empezar por los peores, es decir, ya está.

La Segunda Vida de Bree Tanner fue entretenido, me habría gustado en la época en la que leía más novelas juveniles que adultas. Sin embargo, leyendo este libro me sangraban los ojos. Se nota que algunas editoriales no miran más que los nombres de los autores porque este libro es, en su mayoría desastroso y la minoría restante entretiene, sin más pretensiones. Y sabéis que me cuesta afirmar que un libro es desastroso porque casi todos tienen algo, más o menos, que nos llama y atenúa los defectos que nos molestan. Pero es que este no hay por donde cogerlo. Consta de cinco relatos con dos elementos comunes: algo infernal y un baile, al ser todos tan cortos, la trama llega a su fin cuando nos empieza a envolver.

El único de los cinco que vale mínimamente la pena es "El ramillete" de Lauren Myracle y "El Infierno en la Tierra" de Stephenie Meyer, pero los demás están repletos de una adolescencia, para mí, pedante y estúpida.

1. La hija de la exterminadora, de Meg Cabot.
Este es el primer relato que hay en el libro y a mi parecer el autor ha querido insertar demasiada acción en pocas páginas. La protagonista y narradora es Mary, que intenta acabar con Drake, vampiro -e hijo de Dracula- que ha seducido a su mejor amiga Lila. Aparecen en la historia también Ted -ex novio de Lila- y su mejor amigo Adam -a quien le gusta Mary y la ayuda- que también es narrador de parte de la historia. La idea es buena pero al suceder tan deprisa te da la sensación de ser todo muy poco realista y de dejar la historia muy por los aires.

2. El ramillete, de Lauren Myracle
Este es el que más me ha gustado, pues creo que la autora ha conseguido en pocas páginas tenernos expectantes de como acabará la sencilla trama. La protagonista y narradora es Frankie, que le gusta su mejor amigo Will y anhela que la invite a ir con él en el baile de graduación pero este no se atreve. Yun Sun, Will y Frankie son inseparables y van a Madame Z, una vidente, para saber si Will se atreverá a llevarla al baile. Decepcionadas ante las respuestas difusas que les da la vidente, se interesan por un remillete que hay en una estantería de Madame Z que ni se acordaba que aún lo conservaba y esta afirma que concede tres deseos pero a la vez da mala suerte. Cuando se dispone a destruirlo Frankie lo impide y se lo lleva, ignorando los consejos de la vidente. Myracle sabe enfocar el estupidez adolescente de una forma muy elegante y el final, inesperado y rápido, te deja sin aliento.

3. Madison Avery y los carontes, de Kim Harrison
Cuando en una historia odias a la protagonista, lo más seguro es que no te guste, a no ser que esta acabe muy y muy mal. Pues se ha dado esto en este relato pues es, a diferencia, el que me ha gustado menos. A parte que la historia no sigue un rumbo fijo, sino que oscila y hasta se nota cierta improvisación del autor, hay algunos personajes que son planos y los que no lo son, casi mejor que lo fueran. Además el final es demasiado abierto. ¿Por qué nos deja con ganas de más? ¡Es un relato corto! Con esto no niego los finales abiertos, que me encantan, sino que se nota que ha dejado la historia totalmente a medias. En este caso la protagonista de la historia es Madison, que se encuentra en una fiesta aburrida y desde la primera página del relato no para de meter la pata en cada decisión que es tiene oportunidad de tomar. Hasta el punto que un ángel de la muerte -Seth- la devuelve a casa y le roba el alma. Sin embargo la despiertan otros ángeles, carontes blancos y la protagonista hará todo lo posible para infringir las leyes de la muerte para reunirse una vez más con su padre. Un sin sentido desastroso que aunque sea un relato fantástico no puedes evitar decir "pero... ¿CÓMO, POR QUÉ?"

4. Verdades, de Michele Jaffe
Miranda es una adolescente inexperta con los chicos, la típica que sigue todos consejos de las revistas, pero tiene algo que nadie sabe: habilidades especiales. Es taxista de limusinas y trabaja en el aeropuerto de Santa Bárbara y está completamente enamorada de un guaperas que colecciona clichés de belleza masculina llamado Will. Su rutina se ve cambiada cuando sube al coche una joven extrovertida de cuatro años menor que la protagonista, Sibby, que quiere besar a todo desconocido que se encuentra y hace preguntas un tanto indiscretas a Miranda. Este trayecto que debía ser corto, se vuelve en una peligrosa aventura. Si bien esta historia es aceptable, me ha aburrido mucho y deseaba finalizarlo. Aunque se le coge un poco de cariño a la protagonista, es demasiado superficial. 

5. El infierno en la tierra, de Stephenie Meyer
Este y "El remillete" son los dos relatos que más me han gustado del libro. Meyer ha conseguido lo que casi ninguno de los cinco autores que recopila este libro consigue: hacer un relato corto completo. Tiene un fan precioso y si bien la narración no es brillante, Meyer no destaca por su manera de expresarse, rebosa de originalidad. La historia se sitúa, como no, en una fiesta. Sheba, un demonio, está manipulando a todos los asistentes para arruinar el baile con maldad: peleas, rencores, insultos, traiciones y casi un asesinato. Esto le puede asegurar un ascenso en el mundo de los demonios. Sin embargo, sucede algo que no se espera: asiste Gabe. El chico inocente y generoso de ojos azules y penetrantes. No os cuento nada más porque vale la pena, y no es porque sea de Meyer, lo digo porque realmente vale la pena.

En general, Noches de Baile en el Infierno es un libro de relatos que no destaca para nada y la editorial ha aceptado relatos que no valen la pena, pero hay un par que destacan brevemente. Aún así, no lo recomiendo. Os prometo que se han acabado los libros de Stephenie Meyer.


La Segunda Vida de Bree Tanner, de Stephenie Meyer

lunes, 3 de septiembre de 2012


"No quería abrir la boca y llamar la atención, pero deseaba que alguien decidiese algo. Estaba realmente sedienta y no me importaba mucho que fuésemos a la derecha, a la izquierda o por la azotea, lo único que quería era encontrar a algún desafortunado al que no le diese tiempo siquiera de pensar "el peor lugar, en el peor momento"."


Estoy muy orgulloso de poder decir que yo leí Crepúsculo antes de que se pusiera tan de moda. Me acuerdo del día en el que busqué por las estanterías de la librería de mi ciudad mi próxima lectura y la portada oscura con esas dos pálidas manos cogiendo una manzana me llamó muchísimo la atención. Después, cuando leí la sinopsis, sabía que ese libro me encantaría. Pero a mí, con este tipo de cosas, soy de los que si se hace famoso y el tipo de público no me gusta, me lo va estropeando.

Para que me entendáis; las novelas me encantaron. Me las leí todas. Pero las películas, a mi parecer, eligieron pésimamente a los actores, la inexpresiva Kristen Stewart y Robert Pattinson sobretodo. Las películas me aborrecen y no consigo terminar ni la primera, ¿cómo se puede destrozar una historia tan bonita? No lo sé, pero desde que vi "Blancanieves y la leyenda del cazador" sospecho que Stewart tiene como objetivo en esta vida destrozar bonitas historias protagonizándolas en sus versiones cinematográficas.
Pero en 2010, en pleno auge del fenómeno Crepúsuclo, Stephenie Meyer nos sorprendió con este pequeño libro, que más que una historia contiene un relato. La autora ya me decepcionó con The Host, el cual no fui capaz de llegar ni a la mitad, y mira que en relación a la lectura tengo mucha constancia y no soporto dejar un libro a medias. Pero sin saber porque le di una última oportunidad. Sí, desde el 2010 que este libro se estaba pudriendo en mi estantería, pero ayer lo rescaté y me lo he pulido en día y medio. Y no es porque me haya encantado, sino que se trata de una lectura muy rápida: pocas páginas, poca dificultad y letra grande.

Al ser un relato no cuenta ni siquiera con capítulos y nos hace de narradora la misma protagonista: Bree Tanner. Un vampiro que hace tres meses que fue convertida por Raily. Sí, sí, el mismo Raily, el peón de Victoria, la peliroja que quiere vengar a su compañero con la muerte de Bella, en Eclipse. Y es que, como la portada nos revela, este es un relato que se sucede paralelamente al tercer tomo de la saga Crepúsculo.
Si habéis leído/visto Eclipse os sitúo (sino no lo leáis, que es el final): cuando el ejército de Neófitos de Victoria y Raily se enfrenta a los Cullen, estos últimos no tienen ninguna dificultad en derrotarlos ya que los enemigos son inexpertos. Sin embargo, acabada la batalla perdonan la vida de la única superviviente: Bree, ya que se niega a luchar. Sin embargo, los Vulturis, concretamente Félix a las ordenes de Jane, acaba con su vida. No obstante es clave en la historia por lo que la niña neófita le revela a Edward a través del pensamiento antes de morir.

Al principio del relato, Meyer nos deja una nota de como sin querer se fijó en este personaje que resultaba fugaz en la historia de Bella y Edward y como sin darse cuenta empezó a dibujar esquemas de su breve historia en su mente. 
Así, este libro nos brinda la oportunidad de ser testigos de como los enemigos de los Cullen se preparan para combatirlos. Conocemos a la mayoría de aquel ejército de novatos Neófitos que fueron enviados a la batalla sin que tuvieran ninguna oportunidad de obtener una victoria, poniendo un importante acento en el personaje de Diego y Fred que, aunque ninguno de los dos aparezca en la historia de Bella y Edward porque no aparecen en el campo de batalla, son claves en este relato.
Además, observaremos la escena final de Eclipse -al menos hasta la muerte de Bree- desde su perspectiva. Hace gracia como no sabe el nombre de Edward y lo llama el "pelirrojo" y la última línea del relato nos deja sin aliento.
Sin embargo no puedo decir que sea una gran historia, tampoco aspira a esto. Es un relato que si no has leído Eclipse no tiene ningún sentido. Meyer lo escribió sabiendo que el lector sabría como acabaría, un relato de un personaje que fue totalmente secundario en la famosa saga, un regalo para el insaciable fan que siempre anhela saber más.

En general, es un relato rápido y entretenido en el que conoceremos la breve segunda vida de Bree Tanner. Sin embargo, es totalmente dependiente de Eclipse, es algo así como un complemento para conocer más de este libro. Es imprescindible para los fans de la saga Crepúsculo pero no tendría sentido que lo leyera alguien que no le gusta o no ha leído dicha saga.


Título: La segunda vida de Bree Tanner. Autor/a: Stephenie Meyer. 
Título original: The short second life of Bree Tanner
Editorial: Alfaguara. Nº páginas: 227. Precio14,95€