Un monstruo viene a verme, de Patrick Ness

jueves, 29 de noviembre de 2012

"El monstruo bajó uno de los brazos, atrapó a Conor y lo elevó en el aire; el viento se arremolinó en torno a ellos haciendo que las hojas que formaban la piel del monstruo se agitaran airadamente.
-¿Que quién soy?- rugió de nuevo-. ¡Soy la espina dorsal que sostiene las montañas! ¡Soy las lágrimas que lloran los ríos! ¡Soy los pulmones que respiran el viento! ¡Soy el lobo que mata al gran ciervo, el gavilán que mata al ratón, la araña que mata a la mosca! ¿Soy el gran ciervo, el ratón, la mosca que son comidos! ¡Soy la serpiente del mundo que se devora la cola! ¡Soy todo lo que no está domesticado y no se puede domesticar!- Acercó a Conor uno de sus ojos-. Soy esa tierra salvaje, y he venido a por ti, Conor O'Malley.
-Pareces un árbol."

Entre mi rápida relectura de Agu Trot, de Roald Dahl, el reto que he puesto en marcha de este mismo autor y la lectura de este libro que me dispongo a reseñar definitivamente tengo que admitir que estos días estoy nostálgico. Y es que cuando descubrí esta dulce novedad en el blog de Carmen supe que no tardaría en leerlo. En cuanto tuve un poco de tiempo libre me acerqué al Fnac más próximo y me hice con él. Fui a buscarlo pensando que me encontraría con un libro infantil -o al menos juvenil-, pero aun así las escasas reseñas que había leído me acabaron de convencer para dar el paso. Y no me arrepiento.

Conocemos a Conor O'Malley, un chico de trece años que tiene la misma pesadilla todas las noches. Un chico que vive en un contexto difícil y el día a día se le hace insoportable. Una noche, un monstruo  se incorpora en su oscura y solitaria rutina visitándolo a las 00:07. Lo que más irrita a Conor, aliviado de que no se trate del monstruo protagonista de su pesadilla, es que este busca la verdad. Busca la verdad de Conor, pero no sin antes contarle tres historias.

Teniendo en cuenta que es un libro infantil, al menos de apariencia, es muy profundo. Son muchas las moralejas que se pueden extraer de las historias que cuenta el curioso y sabio monstruo que visita al protagonista siete minutos después de medianoche. De todas ellas me quedo con la siguiente: no hay ninguna persona cien por cien malvada ni ninguna cien por cien benévola, los humanos no somos negro o blanco, sino grises. 

Se nota que Patrick Ness ha escrito esta historia con el corazón. Hay muchas frases profundas que se quedarán gravadas en la mente del lector. Además, el estilo del autor tiene un matiz de magia que da un toque de leyenda a la historia que lo hace único. Responsable de dichos matices es también Jim Kay que, con sus ilustraciones absorbentes, oscuras y borrosas, hacen especial este libro. Entre los dos crean una atmósfera que me recordó a la lograda en la famosa película El laberinto del fauno.

El final me ha emocionado. El ritmo del libro va in crecendo prácticamente desde la primera página pero reserva para el final un desenlace que promete y, en mi opinión, cumple. 
El único punto negativo que le veo es que hay varias faltas de ortografía que han interrumpido tan buena lectura. Sin embargo, no me puedo quejar de la edición ya que la encuentro elegante y exquisita, solo hace falta ver la portada.

En general, no suelo leer novelas ilustradas ya que me encanta imaginarme lo que leo. Sin embargo, la coordinación del hilo argumental, cargado de un estilo mágicamente simple, con las magníficas ilustraciones de Jim Kay, que no entorpecen la imaginación del lector, hacen de este libro único en su especie. Sin embargo, no me atrevo a recomendarlo abiertamente. A mí me ha conquistado, pero recuerdo que es una lectura muy especial que no a todo el mundo gustará. 
Hoy pienso esperar los siete minutos posteriores a la medianoche cerquita de la ventana y atento a los sonidos de la noche.

- Las historias son criaturas salvajes- dijo el monstruo-. Cuando las sueltas, ¿quien sabe los desastres que pueden causar?


Título: Un monstruo viene a verme. Autor/a: Patrick Ness. Título original: A Monster Calls
Editorial: Debolsillo. Nº páginas: 128. Precio14,95€

Agu Trot, de Roald Dahl

martes, 27 de noviembre de 2012



El balcón que había inmediatamente debajo del balcón del señor Hoppy sobresalía del edificio bastante más que el suyo, de forma que podía ver siempre muy bien lo que pasaba allí debajo. Aquel balcón pertenecía a una atractiva señora de mediana edad llamada señora Silver. Era viuda y vivía también sola. Y, aunque ella no lo sabía, era objeto del secreto amor del señor Hoppy. Éste llevaba muchos años amándola desde su balcón, pero era un hombre muy tímido y nunca se había atrevido a hacerle la menor insinuación de amor.

Roald Dahl es de estos escritores que son genios sin pretenderlo. Hablo de genios discretos, con obras simples pero imprescindibles que han marcado a una generación entera. Hoy os traigo una (mini)reseña del libro que me descubrió este autor, en tercero de primaria y con ocho años de edad. Este es un libro infantil (serie morada*) con no más de 64 páginas, ilustrado por Quentin Blake y de letra gigante. Así, más que una historia es un cuento.

Conocemos al señor Hoppy, un hombre mayor que toda su vida ha sido un solitario y ahora se siente más solo que nunca. Vive enamorado de su vecina, la señora Silver, y de balcón a balcón hablan un poco cada día. Sin embargo, el único amor para ella es su pequeña tortuga Alfie y nuestro protagonista vive esperando la oportunidad por conquistarla. Un día la señora Silver, preocupada, le comenta a su vecino que le gustaría que su Alfie creciera ya que, aún dándole de comer todo lo que se debe dar, esta sigue siendo igual de pequeña. El señor Hoppy encuentra en ese instante la oportunidad que tanto había estado esperando y llevará a cabo un extravagante plan para conquistar a su amada señora Silver.

Roald Dahl me conquistó con historias más largas y fantásticas como "Las Brujas" o "Charlie y la fábrica de chocolate" pero recordaba este cuento con mucho cariño y hoy mismo he decido releerlo y, ya de paso, sacarle el polvo. Me quedo muy satisfecho con este relato de una simpleza que seduce al lector, sea cual sea su edad, y lo engatusa de tal manera que espera el final como un crío de siete años. Me recordó mucho, sin saber muy bien porqué, a un libro que también leí en mi infancia llamado "Quien quiere a los viejos", de Ricardo Alcántara.  No hallaréis en este corto cuento -diez minutos me ha llevado leerlo- un trasfondo, ni mensaje, ni moraleja alguna, solamente la magia que empapa todas las historias de Dahl. Esa magia que hace ver al lector -pequeño o adulto- que su mañana puede ser una aventura extraordinaria.

Y vosotros, ¿qué locura habéis hecho por llamar la atención de un amor platónico?



El increíble caso de Barnaby Brocket, de John Boyne

sábado, 24 de noviembre de 2012


Pero cualquier persona que hubiera contemplado el cielo de Sidney esa noche en concreto, cualquier persona preparada para abrir los ojos y ver algo más que la oscuridad de la noche o la blancura de la luna, habría visto algo extraordinario, algo que- de haber tenido ganas de mirar- le habría dejado sin aliento y le habría hecho percatarse de que no todas las cosas que pasan en el mundo cuentan con una explicación sencilla.
Al principio pensé que era por la deliciosa edición de este libro -la tapa, la tipografía, las páginas mismas...-, después me convencí de que era por la etapa que estoy pasando de mi vida en la que empiezo a ver mi adolescencia con perspectiva pero finalmente me vi obligado a rendirme ante la evidencia: la dulzura de este libro es cien por cien mérito del autor. 
Hoy os llevo un libro en la estela de "El Principito" o de los cuentos de Roald Dahl, ese tipo de lecturas que son para niños y para adultos a la vez ya que detrás de la historia de apariencia simple guarda un trasfondo más complejo. Aterrizamos en el relato con la vida y forma de ser de los que serán los aburridos y previsibles padres del protagonista: Alistair y Eleanor Brocket. La máxima ambición de ambos es tener una vida normal y tener hijos normales que hagan tan solo cosas normales. Detestan todo aquello que no sea considerado normal o que les pueda hacer resaltar o llamar la atención. Sin embargo, "el tercer hijo de la familia más normal que hubiera habitado jamás en el hemisferio sur, empezaba a demostrar desde el primer día que era de todo menos normal al negarse a obedecer la norma más fundamental de todas. La ley de la gravedad". Así pues Barnaby Brocket flota y sus padres, en vez de alegrarse de tener un hijo que puede volar, lo desprecian y lo culpan por no ser normal. Lo tienen encerrado en casa desde pequeño y se niegan a llevarlo a un colegio decente por miedo a llamar demasiado la atención. Nuestro protagonista crece sintiéndose culpable de ser lo que es y vive intentando no flotar para que sus padres lo acepten y no se avergüencen de él. Al no conseguir obedecer la ley de la gravedad, Alistair y Eleanor deciden poner fin a su "egoísmo" y lo sueltan, dejando que se pierda en el cielo de Sidney. Traicionado, solo y flotante emprende un viaje mágico en el que conocerá a gente diferente y aprenderá una importante lección: nada es mejor que ser uno mismo.
Es imposible no encariñarse con Barnaby. Observa el mundo con una inocencia que derretirá el corazón del lector. Aunque es traicionado por sus padres él lucha por volver junto a ellos porque "al fin y al cabo son mis padres". John Boyne solo escribe la mitad de su novela. La otra mitad la debe interpretar el lector. Esto tiene sentido, en la vida no vemos el cien por cien de la realidad sino que solamente percibimos la mitad y de esta tenemos que extraer la otra a través de la interpretación. La mayoría de bloggers han comentado como característica negativa que no acaba de profundizar en nada. A mí me ha encantado: hay un trasfondo excepcional detrás del mundo de Barnaby Brocket y existe sin quedar escrito. Lo que no me ha gustado es que, cuando su querido perro se pone a ladrar John lo expresa como "¡Larido! ¡Ladrido!" (¿Tanto costaba poner "woof, woof" o "guau, guau"?).
Aunque solamente el final lo encuentro brillante, toda la historia enamora y no pude dejar de leer. Además, es un libro rápido y las páginas van pasando sin que uno no se dé cuenta. La edición, de mano de la recién nacida editorial Nube de tinta, es brillante, como nos tiene acostumbrados dicha editorial. 
El increíble caso de Barnaby Brocket y La metamorfosis de Franz Kafka (reseña anterior del blog) tienen muchas similitudes. Tanto Gregor como Barnaby se ven rechazados por la familia y la sociedad. Son traicionados y, sin embargo, los dos eluden el rencor y el odio viviendo en la soledad y con el anhelo de cambiar para ser aceptados. No os quiero engañar, las dos obras son totalmente diferentes tanto en los sucesos como en el estilo pero en los dos existe este sentimiento.
El libro me lleva a una reflexión lógica, teniendo en cuenta la temática: ¿es malo ser diferente? El increíble caso de Barnaby Brocket está claramente dirigido a las minorías de nuestra sociedad que no se atreven a mostrarse tal como son, ya sea por razón de su físico, de su orientación sexual, de su forma de ser, de sus peculiaridades, etc. Como estudiante de Derecho me veo obligado a decir que el principio de igualdad está constitucionalmente protegido en su artículo 14. Además España es, por leyes, el segundo mejor país de Europa en cuanto a la protección de las minorías sexuales. Pero el problema no está en las leyes, sino en la gente y en la cultura, muy influenciados por el antiguo dogma católico que imperó en el país durante siglos y que erróneamente se cree superado. Las minorías no deberían necesitar más protección que las mayorías, y esto lo aplico a todos los posibles casos. Es inaceptable, pero a la vez real, que la gente no acepte a quien es diferente. La multitud de culturas y hábitos enriquece. ¿Por qué se considera negativo que un hombre ame a otro hombre? ¿Por qué se consideró negativo que Barnaby flotara? ¿Debemos obligar a una mujer que siente atracción por las mujeres a que ame a un hombre? ¿Debemos obligar a Barnaby a dejar de flotar? No, imposible. Las leyes ya se han adecuado a esta evidencia pero ¿y la gente?
John Boyne dedica el libro a Philip Ardagh, que ignoro quien es. Yo lo dedicaría a Jamey Rodemeyer, el adolescente neoyorquino de 14 años que se suicidó a causa del constante acoso que sufría de sus compañeros de colegio por razón de su orientación sexual. Estoy en contra de cualquier rechazo por ser diferente, pero estos extremos son intolerables.
En general, este es un libro que nos invita a reflexionar. Somos testigos de la soledad y la sensación de impotencia  que sufre el protagonista por no poder dejar de ser quien es. Somos testigos también del rechazo que recibe la gente diferente por parte de las mayorías sociales. Pero esta lectura no es un pozo oscuro y sin salida posible: está empapada de esperanza y prueba de esto es la evolución del protagonista a través de la historia. Adelante a la gente diferente. Pintad este mundo de todos los colores  posibles abandonando al olvido los grises que aún perviven de épocas antiguas y dictaduras crueles. Sed vosotros mismos, y, si en alguna ocasión os falta fuerza para conseguir este hito, leed el increíble caso de Barnaby Brocket. 


Agradecimientos a Nube de tinta por el ejemplar.



La transformación, de Franz Kafka

lunes, 19 de noviembre de 2012

"Cuando, una mañana, Gregor Samsa se despertó de unos sueños agitados, se encontró en su cama transformado en un bicho monstruoso. Yacía sobre su espalda, dura como un caparazón, y al levantar un poco la cabeza vio su vientre abombado, pardo, segmentado por induraciones en forma de arco, sobre cuya orominencia el cubrecama, a punto ya de deslizarse del todo, apenas si podía sostenerse. Sus numerosas patas, de una deplorable delgadez en comparación con las dimensiones habituales de Gregor, temblaban indefensas ante sus ojos."
Siempre he tenido cierto interés en este autor. Sus peculiares obras sobrecogen al que se atreve a leerlas. En un trabajo voluntario de mi carrera, Grado en Derecho, nos propusieron una de sus más famosas obras: El proceso. Aunque tenía muchas ganas de empezar con Kafka, no pude con este libro -no soporto que me impongan lecturas- y lo abandoné. Sin embargo, el otro día estaba husmeando por mi librería y encontré su obra predilecta en una edición preciosa (de Debols!llo, como no): La metamorfosis, o como lo han renombrado: La transformación, escrita en 1912.
Kafka suele describir en la primera página de sus novelas un suceso completamente paranormal y surrealista y desarrolla, al largo de la trama, cómo reacciona el mundo ante este hecho. En esta obra, Franz nos describe el despertar que marcará el resto de la vida de Gregor, el hijo mayor de la familia Samsa. Este se levanta transformado en una especie de escarabajo gigante (aunque Kafka no lo especifica en ningún momento del libro se interpreta por sus descripciones que se refiere a un escarabajo), por el que verá completamente alterada la rutina que marcaba su aburrida vida. Antes de la metamorfosis Gregor era el sustento económico de la familia, trabajando por una agencia de transportes para saldar una deuda de su padre. Debido a que tiene por costumbre cerrarse en la habitación, en esa terrible mañana que pone inicio al relato su preocupada familia y el apoderado de la empresa de viajeros empiezan a insistir para que salga. Gregor consigue salir de la habitación, preocupado por perder su empleo, pero la sorpresa no tarda en eclipsar los rostros perplejos de todos los presentes al ver un escarabajo gigante y no el perfil de Gregor ante sus ojos.
Esta es la excusa a partir de la cual Franz nos desarrolla un gran dilema a través de sus cien páginas (y con letra grande). El padre encierra a Gregor a su habitación violentamente y con la esperanza de que se vuelva a transformar en el de siempre. La familia entera, ignorante de que él les puede entender, debaten, con el paso del tiempo, qué deben hacer con él.
Antes de todo, querría comentar el estilo de Franz. El autor se centra muchísimo en los detalles haciendo que muchas páginas sean agotadoras por describir elementos nimios de la historia, en mi humilde opinión. Sin embargo, cuando finalicé el libro me di cuenta que realmente estos detalles son los que asfixian al lector en el ecosistema Kafka y hace más oscura y real el relato.
Los personajes principales nos muestran cada uno el dilema que se plantean. Gregor Samsa espera en su oscura habitación, experimentando su transformación y, al final, aceptándola. No obstante, siente una soledad ante el abandono que gradualmente sufre de su familia. Sus sentimientos son los que más me han conmovido, espera alguna muestra de cariño, comprensión o apoyo por parte de su familia, que cada vez se alejan más de él esperando su muerte para poder seguir adelante.
Grete es la hermana menor de Gregor Samsa y este la quiere muchísimo, aunque ella parece no saberlo. Toca el violín gracias a las clases que le pagaba Gregor. Este además ahorraba para poderla llevar al conservatorio algún día. Al principio era la única que cuidaba de Gregor llevándole comida, pero cada vez lo repudia más y lo culpa de haberse convertido en un bicho.
El dilema de la madre de Gregor también me dio mucho que pensar, pues lo intenta querer tal y como es pero se ve incapaz de sostenerle la mirada al enorme escarabajo en que se ha convertido su hijo. Por último, su padre presenta una evolución de debilidad a autoridad cuyo máximo perjudicado será Gregor, que no muestra ningún símbolo de odio o rencor hacia ninguno de ellos, sino más bien pesar y remordimiento.
En general, estamos ante un libro corto pero intenso, un imprescindible para los que os ha llamado la atención. Un libro que, si bien no lo considero una obra maestra en cuanto al estilo, tiene un trasfondo impresionante que invita a reflexionar sobre el sentido de las relaciones humanas que imperan nuestra vida. Un libro atemporal que pervivirá como una lección en la mente de quien lo lea.
¿Y tú, qué harías si mañana te levantaras tranformado en un bicho monstruoso?


El pájaro pintado, de Jerzy Kosinski

jueves, 15 de noviembre de 2012


"Cuando ya se había congregado sobre nuestras cabezas una cantidad suficiente de aves, Lej me hacía una seña para que soltara al prisionero. Este se elevaba, dichoso y libre, como una mancha irisada contra el fondo de nubes, y se integraba en seguida en el seno de la bandada marrón que lo aguardaba. Los pájaros quedaban fugazmente desconcertados. El pájaro pintado describía círculos de un extremo de la bandada a otro, esforzándose en vano por convencer a sus congéneres de que era uno de ellos. Pero, deslumbrados por sus colores brillantes, los otros pájaros volaban alrededor de él sin convencerse. Cuanto más se obstinaba el pájaro pintado por incorporarse a la bandada, más le alejaban. No tardábamos en ver cómo una tras otra, todas las aves de la bandada protagonizaban un ataque feroz. Al cabo de poco tiempo la imagen multicolor se precipitaba a tierra. Cuando por fin encontrábamos el pájaro pintado, casi siempre estaba muerto. Lej estudiaba minuciosamente la cantidad de heridas que presentaba el ave. La sangre manaba entre sus alas coloreadas, disolviendo la pintura y manchando las manos de Lej."



Hay reseñas irresistibles, y estas son las que me impulsaron a crear mi propio blog literario y a visitar los vuestros a diario. Hablo de reseñas que desprenden una magia que engatusa al lector y hace que se obligue a si mismo a leer el supuesto libro en breves. Hablo de reseñas como la de este libro en el blog de Yossi Barzilai (Libros, cd's, cine...). Después de leer su opinión sobre El Pájaro Pintado, libro del que nunca había oído a hablar, me prometí adquirirlo el día siguiente y leerlo. Yossi advertía en su reseña que era una novela "desgarradora", llena de sufrimiento. Y es que me encantan las novelas que me hacen sufrir, las novelas que te desgarran, te agarran el corazón y te hacen un nudo en el estómago.

"Durante las primeras semanas de la Segunda Guerra Mundial, en el otoño de 1939, los padres de un niño de seis años de una gran ciudad de Europa oriental le enviaron, como a miles de otras criaturas, al abrigo de una lejana aldea". Así empieza esta singular novela, que me ha conquistado completamente. El narrador es un niño de seis años y la trama se centra en su experiencia por las aldeas a las que es enviado por sus padres para alejarle de la guerra. Sin embargo, sus planes se desvían completamente cuando el nuevo familiar padece. A causa de ello, el niño se ve obligado a vagar por aldeas rurales pasando por actos atroces y salvajes para conseguir comida y techo. Cada capítulo es una nueva estancia del protagonista.

El niño observa el cruel mundo en el que vive sin entender las diferencias, la inhumanidad y la ferocidad que imperan en él. Al ser narrado en primera persona el lector será consciente de los pensamientos y cándidas teorías que desarrolla un niño que es tratado de forma brutal por todo el mundo, al ser probablemente judío o de etnia gitana. Esto hace que te encariñes mucho con el protagonista y sufras cada capítulo junto a él. Escasos balones de oxígeno aparecen a lo largo de la trama.

Kosinski no censura nada en absoluto. De hecho, la gran mayoría de escenas de la historia son extremadamente atroces. Todos los adjetivos con que el autor, con una pluma ágil, precisa y elegante, ilustra el libro desprenden una realidad latente que recuerdan al lector que tiene entre sus manos una autobiografía y no una novela de ficción. Los hechos que se describen en este libro sucedieron de verdad a la persona que, con suma destreza, eligió las palabras adecuadas para extender su experiencia personal por doquier chocando de pleno con la versión light de la política. 

Al que se decida a leer el libro os recomiendo, ya que es esencial para disfrutar el doble con la lectura, que leáis el prólogo ("a posteriori") completamente. En este texto Kosinski nos cuenta su experiencia antes, mientras y después de publicar la novela, lo cual es muy interesante. 
Buscando información sobre Jerzy Kosinski por la red, encontré la noticia (El País del 4 de mayo de 1991) que informó del suicidio del mismo. También os la recomiendo, su suicidio repentino y el repaso de su biografía es muy ilustrativo.

En general, este es uno de los mejores libros que he leído en mi vida. Está cargado de sufrimiento. La mayoría de personajes que aparecen en su trama son miserables y salvajes. De todos los libros que he leído del holocausto nazi, que son unos cuantos, este es el que más me ha llegado. Su brutalidad atrapa al lector y le abre los ojos. El autor tiene un estilo de musicalidad absorbente único. Sin embargo, solo recomiendo esta novela a lectores valientes, "aventureros" que yo les llamo. Pues este libro es extremadamente duro. Esto sí, un servidor piensa repetir con Kosinski.

Título: El Pájaro Pintado. Autor/a: Jerzy Kosinski. Título original: The Painted Bird
Editorial: Debolsillo. Nº páginas: 282. Precio10,95€

Palmeras en la nieve, de Luz Gabás

domingo, 11 de noviembre de 2012



"- ¿Ves esas palmeras?- Clarence señaló al frente-. Los hombres de mi familia replantaron algunas de ellas. Eso me enorgullece y reconforta. Mi padre y mi tío envejecen y se doblan, pero las palmeras siguen aquí, bien rectas hacia el cielo. -Sacudió la cabeza-. A ti te parecerá una tontería, pero para mí significa mucho. Un día todos desaparecerán y no habrá quien les cuente a las siguientes generaciones historias de palmeras en la nieve."

Es ley: de vez en cuando en la vida de un lector aparece un libro que, pese ser muy grueso, a uno se le hace corto. Es un fenómeno extraño pero, sin duda alguna, se trata de historias que pervivirán para siempre en la mente de la persona que lo ha leído y, cuando el recuerdo de los protagonistas empiece a ser difícil de visualizar por la niebla del olvido, éste lo vuelve a leer y vuelve a vivir toda la aventura con todas y cada una de las emociones que sintió antaño. 
Hoy os traigo un libro que conquistó la blogosfera lectora unos meses atrás y no pude resistirme a solicitarlo a la editorial para comprobar por mí mismo si guardaban razón todas las reseñas que me cargaron de tantas expectativas. Ya os avanzo que todas esas reseñas, como no podía ser de otra manera, eran ciertas.
Luz Gabás nos ilustra, a través del pasado de dos hermanos: Kilian y Jacobo, la historia de España desde una perspectiva muy diferente: la colonial. Y lo hace bien, con estilo y con una objetividad y un número de puntos de vista que deja al lector con una visión completa de la problemática social que tuvo lugar en esa época. En 1953 Kilian abandona su casa en el pueblecito aragonés de Pasolobino, dejando a su hermana y su madre, para ir con su padre Antón y su hermano Jacobo a trabajar en la finca de Sampaka, en la Guinea española. Esa tierra es totalmente diferente a todo lo que conoce. La colonia es tan cálida como frío su hogar. Abandona las montañas para conocer el mar y el verde de la isla africana.
La historia arranca con Clarence, hija de Jacobo, que encuentra una carta cuyo contenido demuestra que su tío envía dinero a África para una mujer. Curiosa por naturaleza decide descubrir qué ocultaron
Luz Gabás y yo - Sant Jordi 2013, Barcelona
su padre y su tío en sus relatos de su pasado en la Guinea colonial. Siempre relataron sus años trabajando en la isla de Fernando Poo como un paraíso que ha quedado grabado en su interior, acompañándoles el resto de su existencia en Pasolobino. Clarence decide viajar al lugar que tanto marcó a su padre y su tío y se encuentra con una realidad mucho más pobre y diferente que la que había imaginado por las expectativas que llevaba.
De este modo, Luz Gabás nos interna en una novela histórica sin precedentes que avanza paralelamente en la actualidad protagonizado por Clarence y su prima Daniela y en el pasado por los hermanos Kilian y Jacobo. No desacelera en ningún momento, creando nuevas incertidumbres en cada página y sorprendiendo al lector con las actitudes de nativos y españoles. La autora demuestra ser objetiva relatando los errores, injusticias y logros de todos los bandos, atacando frontalmente al extremismo político de esa etapa histórica. 
Al ser una novela con una longitud considerable la autora ha podido meter política, amistad, las diferencias raciales, las costumbres indígenas, el amor, la traición y una admirable psicología de los personajes al largo de toda la historia. Podría definir este libro como completo, pero además de contener todos estos elementos la autora sabe incorporarlo todo de forma elegante y natural.
Como he dicho, es impresionante la psicología que consigue Luz Gabás en todos sus personajes: el bueno y fiel Antón, el honesto y sabio José, el pasional y justo Kilian (que es el que más cambia al largo de la novela por su corazón dividido entre lo que ama, su familia y lo que cree justo), el despreocupado Jacobo, etc.
La autora tiene un estilo ágil pero no carente de descripciones interesantes. Solamente la primera página deja al lector con el corazón encogido y lleno de curiosidad por saberlo todo. Me ha encantado que en una novela histórica como esta, Gabás decida mostrarnos la situación actual de la antigua colonia consiguiendo que nos sintamos más próximos a la problemática.
Solamente hay una cosa que no me ha gustado de "Palmeras en la nieve". Sin haber leído la novela podéis intuir que a la autora le apasiona la historia colonial de España. En unas contadas ocasiones ha querido incorporar demasiada Historia forzando diálogos empapados de información de este tipo y perdiendo así la naturalidad de la que debe gozar todo diálogo. Sin embargo, no amarga el libro para nada y ya se refleja en la puntuación final como me ha llegado a gustar esta lectura.
En general, un libro de género histórico sin precedentes que nos acercará a una perspectiva de nuestra historia reciente y desconocida. Este relato os enamorará por los sucesos que concurren y lo realistas que se presentan. El lector se acaba encariñando con todos los personajes (menos Gregorio). Es una de estas historias cuyas escenas perduran para siempre con quien las lee. Un imprescindible para los amantes de la novela histórica.
Agradecimientos a Temas de Hoy por el ejemplar.




Título: Palmeras en la nieve. Autor/a: Luz Gabás.
Editorial: Temas de hoy. Nº páginas: 732. Precio22,50€