Lista de participantes sorteo "El Sueño del Otro"

viernes, 31 de mayo de 2013

"¿Cómo sabes que además de Eduardo Campra no eres también aquella mujer de allí? Las mentes no traen un número de serie. No podemos distinguirlas. No sabemos si las mentes, las personalidades, las conciencias se repiten. Cada uno de nosotros puede estar duplicado y repartido por el mundo, en cuerpos diferentes, con circunstancias distintas. Piensa en esto, ¿cómo sabemos que no existe un número limitado de mentes? Pongamos cien mil. Y que ese número limitado de mentes se encuentra distribuido entre los siete mil millones de personas de la población mundial. ¿Cómo podemos saber que no es así? Puede que lo que cambien sean sólo los cuerpos y las circunstancias. Es imposible saberlo. ¿Cómo puedes estar seguro de que tú no eres también ese mendigo tirado en el suelo?"

Yyyyyy.... ¡YA!, ¡se acabó el tiempo para participar en el primer sorteo de Trotalibros! La verdad es que ha sido impresionante. Más de veinte bloggers se han interesado por el ejemplar de El sueño del otro, de Juan Jacinto Muñoz Rengel que está en juego en este sorteo. Más de veinte bloggers están dispuestos a sumergirse en la pesadilla de Xavier Arteaga y André Badoc. Más de veinte bloggers quieren descubrir qué es real y qué es un sueño.

Uno de los requisitos para sumar puntos extra fue que me contarais vuestro sueño más extraño. Realmente hay cada uno que me asombró... Bueno, que me voy por los cerros de Úbeda. Os dejo con la lista de participantes:


LISTA DE PARTICIPANTES

PORLOMENIX - 1-11 puntos
"Vuelo, se que es imposible, pero vuelo; me veo mover los brazos para darme impulso y vuelo, lo mejor es la sensación cuando despierto, me encuentro relajado, y con ganas de volar."

AURORA LEJANA - 12-18 puntos
"La verdad es que no suelo acordarme de los sueños. Quizás del que más me acuerde fue de uno en el que había gente que me estaba persiguiendo y yo intentaba huir en una especie de cochecito con pedales (amarillo...ahí dejo el dato) que tenía que hacer girar muy fuerte para poder volar. Y la cosa quedó ahí."

MARIUCA - 19-29 puntos
"Durante no se cuanto tiempo iba a dos puntos distintos de mi ciudad donde tenía una reunión, así que coche arriba y abajo y siempre con la sensación de estar llegando al lugar equivocado. Cuando me desperté me dolían las manos de tanto apretar el volante del coche."

INES DIAZ - 30-35 puntos
"Mi sueño más extraño fue hace muchos años y no lo olvido. Fue muy desagradable para mí, y no se me borra. Fallecía el padre de una amiga, y yo iba a acompañarla, éramos unas quinceañeras. Pero mi amiga estaba muy alegre en el tanatorio. Yo por una parte me alegraba por mi amiga, pero todo era muy extraño, me daba miedo que hubiera perdido la cordura con la muerte de su padre.Al final, aunque no quería incomodarla, yo me vi forzada a preguntarle por qué estaba tan alegre en aquella situación. Y ella me decía que estaba feliz porque lo "había arreglado", y ya no era su padre, era el mío. Y yo me acerqué al féretro y con mucha claridad, pude ver que así era."

DSDMONA - 36-41 puntos
"No recuerdo lo que sueño, así que es complicado. Sólo he recordado un sueño y me perseguía un cocodrilo, aún no sé porque..."

AZALEA REAL - 42-49 puntos
"¡Un día soñé que me enamoraba de Mariano Rajoy! ¡Y le quería de verdad! Él no me correspondía y lo pasaba fatal.  Desde luego, es el sueño más extraño que he tenido nunca..."

LAKY - 50-61 puntos
"Antes de los exámenes en la Universidad solía soñar que me perseguía un toro. Yo corría dando saltos, muy altos y largos, pero nunca lograba escapar. Era angustioso..."

ITHIL - 62-70 puntos
"Normalmente soy de sueños extraños, pero aqui va uno que me impactó especialmente cuando lo soñé de pequeña, en mi edad de ir al colegio.
El sueño comenzaba cuando sonaba la campana que marcaba el final de las clases. Era un jueves y estaba muy cansada por lo que en lugar de bajar la cuesta hacia la salida del colegio, me quedé sentada esperando. De repente, sentía algo removerse en mi mochila, y es que uno de los libros de texto había cobrado vida y me decía que, si arrancaba una hoja y hacía un avión con ella, podría volver a casa montada en ella. Como la idea parecía coherente, así lo hice, el avioncito creció de tamaño, me subí en él y me llevó hasta casa.
Una vez allí entré en casa, pero no había nadie, hasta que llegué al salón. Allí había un ladrón robando una planta. No obstante, él quería convencerme de que era un policía, pero llevaba un pasamontañas por lo que solo podía ser un ladrón. Evidentemente, mi lógica infantil era aplastante. Cuando me disponía a detenerle, de mi mochila salía nuevamente el libro de texto, el cual comenzó a doblarse hasta convertirse en policía y detuvo al ladrón. 
Finalmente me explicó que era un policía de incógnito escondido en mi mochila para detener a ese ladrón, porque una adivina le había hablado del robo y era la única forma de detenerlo."

ZENO MARTIN - 71-78 puntos

PASAJES ROMÁNTICOS - 79-81 puntos

ISA - 82-91 puntos
"Extraño no creo, más bien pienso que es muy habitual. Lo tuve varias veces cuando iba al colegio, soñaba que había ido a clase descalza y me daba una vergüenza tremenda."

PATTRY_HENNET - 92-100 puntos
"He tenido tantos... Una vez soñé que yo estaba toda hecha de gominola, y era perseguida por alguien que me quería comer."

ALBANTA - 101-106 puntos
"Te podría contar tantos... Uno que marcó fue cuando soñé que había cometido un asesinato. Estaba en la playa y arrastraba un cuerpo envuelto en una manta roja. Ese día me desperté muy asustada."

SIWAN - 107-114 puntos
"Se supone que era ya de noche y que volvía a mi casa. Yo vivo en un quinto piso y resulta que el ascensor no funcionaba, así que comencé a subir las escaleras para llegar a casa. Primer piso, segundo piso, tercer piso... y cuando subí al siguiente, en lugar de ser el cuarto era el séptimo. Así que nada, me dije que tenía que bajar un par de pisos para llegar a casa. Pero cuando bajé un piso resulta que estaba en el 11. Y si seguía bajando o subiendo, los pisos seguían un orden totalmente aleatorio. Así que después de mucho probar, me di cuenta que tenía que hacer cálculos matemáticos para saber cuantas veces subir y cuantas bajar para llegar a mi casa, en el quinto piso. Así que ahí me quedé yo, sentada en la escalera haciendo cálculos. Y no duró mucho más el sueño o al menos no lo recuerdo. ¡Fue una locura de sueño!"

SHORBY - 115-121 puntos
"Extraños no recuerdo... pero muchas veces sueño que estoy trabajando y se me hace la semana eterna."

FESARO - 122-132 puntos
"Quizás no es más raro pero si de los que más angustia me produjo fue una vez que soñé que los extraterrestres nos invadían y solo quedábamos yo y unos pocos de conocidos que hacia años que no veia y encima no me caían muy bien jejeje"

MARISA G. - 133-141 puntos
"Yo sueño con mucha frecuencia que nos invaden los extraterrestres.....!!! Veo las naves en el cielo que cada vez son más numerosas y la gente mirando al cielo.. ¡¡una movida!! y cada pocos meses sueño lo mismo."

ISABEL MACIAS - 142-153 puntos
"Voy viajando en tren, por unos lugares del interior de España preciosos, con mucho árbol, verde, y voy ensimismada mirando por la ventanilla. Voy de pie, agarrada al pequeño marco de la ventana del tren. De repente huelo a quemado, y veo fuego en el bosque. El tren se detiene para ver qué pasa, y los pasajeros bajamos para no sé muy bien qué. A partir de ahí me pierdo en el bosque, porque voy andando como si todo lo conociera (una cabaña al fondo, una hoguera, un río, animalillos por el bosque, peces en el río, etc). Como si fuera un déjà vu. 
Y este sueño sin terminar, lo he tenido varias veces a lo largo de mi vida, y no tengo ni idea de lo que significa."

JOSE HERVAS - 154-170 puntos
"No suelo recordar lo que sueño, pero de vez en cuando sí. Recuerdo uno muy raro el otro día. Yo iba caminando por la acera junto a un jardín y un perro se hizo sus necesidades muy cerca. Yo llamé la atención al dueño y éste, al darse la vuelta, era mi padre, que me echó la bronca. Yo me fui corriendo y de pronto me encontraba en medio de un parque enorme corriendo vestido de atleta. Me cansé y me senté en un banco para descansar un poco, y cuando miré hacia adelante, me encontraba de nuevo en la misma acera donde se había hecho sus cosas el perro y mi padre me volvió a echar la bronca... Ahí me desperté, porque creo que si no, me habría dado un infarto de tanto correr, jajajajaja"

SARY - 171-180 puntos
"Sin duda el sueño más extraño que tuve fue éste, lo tuve de pequeña y lo recuerdo con mucho cariño:
Una muñeca de porcelana (no me gustan nada) me perseguía con ojos diabólicos por mi habitación; yo escapaba a la calle y me adentraba en un bosque. De repente pasaban por mi lado todo tipo de criaturas mitológicas y animales que volaban a ras del suelo. Yo montaba en una especie de carpa (animal) voladora y, tras montar y alejarme de la muñeca perversa que me seguía, todas las criaturas alzaron el vuelo sobre el bosque. Tan sólo a unos kilómetros de distancia se encontraba el final del bosque y llegábamos a un prado enorme sobre el que estaba el supermercado donde siempre voy a hacer la compra. Montada en la carpa voladora, sobrevolábamos el supermercado y, justo tras él, el universo se expandía en toda su plenitud. Mi carpa voladora se separaba de las demás criaturas mientras yo observaba los redondeados planetas y astros, plagados de animales y bichitos, y me llevaba a mi casa de nuevo."

EVATOCO - 181-182 puntos

LA RATITA DE CARMEN - 183-191 puntos
"Normalmente no me acuerdo de lo que sueño, pero la semana pasada me he pasado una noche entera soñando conque había un lobo en la misma casa en la que estaba yo. Al final le mataba pero que angustia."

AMYLOIS - 192-200 puntos
"Soy consciente de todo lo que puede causar el estrés, pero jamás había pasado antes por algo parecido. El otro día, hará dos noches, estuve soñando, mi bebé estaba a mi lado en la cama, por cierto, era hermoso. De repente yo me levanto y me lavo las manos para darle el pecho, cuando me levanto la camiseta me descubro que no tengo leche porque aún estoy embarazada, entonces miro hacia la cama y no hay bebé, y entonces despierto. De repente me levanto y me pongo ha hacer las tareas de casa, y cuando estoy barriendo, suena el teléfono y del susto me despierto nuevamente."

SHIANE - 201-211 puntos
era de noche y estaba en mi habitación. Me levantaba de la cama, cogía un pegamento que tenía (era un pegamento de color morado y me encantaba, jaja), abría la ventana y lo dejaba caer. Acto seguido, en la ventana del piso (bloque) de en frente aparecía un personaje de unos dibujos que yo veía y se dejaba caer también por la ventana. Una vez iba a llegar al suelo, aparecía yo de nuevo levantándome de mi cama; el sueño se repetía una y otra vez, y la sensación que tuve cuando me desperté fue muy extraña, a parte de que no le encuentro el sentido

¡MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODOS POR VUESTRA PARTICIPACIÓN!
Sois simplemente geniales, mañana día 1 de junio a las 17:00 saldrá el ganador.


¿Llegas tarde? ¿No has podido participar? ¡Aún puedes conocer el sueño más extraño!

Vivencias de un adolescente - El instituto, de David Barbadilla

miércoles, 29 de mayo de 2013


"Otro día, en gimnasio, en el patio fueron en manada a pegarme y yo corrí por todo el patio escapando de ellos. Pero salían por todas partes. Me escondí en un árbol pero me encontraron enseguida. Cuando lo hicieron empezaron a insultarme y a pegarme. Vosotros pensaréis: ¿por qué no te defendías? La respuesta es: porque era demasiado cobarde y cagón para plantarles cara. "

Queda poco más de un mes para que Trotalibros cumpla un año y la verdad es que ha sido una gran experiencia. El blog me ha permitido conocer a otros bloggers geniales -aún ninguno personalmente, cosa que debe solucionarse, por cierto-, ir a eventos impresionantes, descubrir grandes lecturas y compartirlas con todos vosotros. Más de una vez alguien me ha comentado que una de las cosas que os gusta más del blog es que leo todo tipo de libros, no me encierro en un solo género. Leo libros juveniles, fantásticos, históricos, de misterio, clásicos, de humor, de aventuras, de reflexión... El blog poco a poco ha ido creciendo y empecé a recibir correos electrónicos de escritores que me enviaban sus libros para que los leyera y escribiera una reseña y, así, ayudarlos en su carrera literaria. Yo me veía obligado a responderles que, aunque quería, no podía, pues me veo incapaz -y lo he intentado en más de una ocasión- de leer un libro a través de una pantalla. No sé prescindir del papel. Aún así me puse manos a la obra e hice una lista de editoriales pequeñas que pudieran enviarme el ejemplar en papel, sin perjuicio del hecho de estar abierto siempre  a los escritores que me puedan enviar su obra en papel. Saltando de blog en blog acabé aterrizando en una entrada que exponía algunas novedades de Chiado Editorial y me fijé en este libro. Hoy os traigo Vivencias de un adolescente - El instituto, de David Barbadilla.

Conocemos a Álex, un chico de dieciséis años que vive en Barcelona y nos relata, tal como dice el mismo título, las vivencias de su adolescencia. En primera persona narra con todo lujo de detalles su vida académica, social, familiar y sentimental y es que para él esa etapa no fue nada fácil. La adolescencia es un periodo de nuestra vida en la que todos nos hemos sentido perdidos y hemos notado una sed insaciable de encontrar nuestro camino en la vida. Es la edad de instituto, de los despertares sexuales y de amistades con fecha de caducidad. Pero Álex, además, vivirá en esta época tan convulsa  acoso escolar, violencia de género y el descubrimiento de su homosexualidad. 

En mi opinión la portada de este libro transmite a la perfección la soledad, la incomprensión y la rabia que siente el protagonista a lo largo del libro. David Barbadilla nos narra la adolescencia de Álex de una forma completa y sin censura alguna. El lector irá apreciando el cambio constante que sufre el protagonista, que pasa de ser un chico con miedo a prácticamente todo a ser feliz y a saber defender su felicidad ante terceros.

Lo que más me ha gustado de este libro es que no cae en los tópicos de la adolescencia. La mayoría de autores de libros juveniles siempre hablan de los mismos temas con una absurda tendencia pedagógica que, en realidad, repugna a la mayoría de adolescentes, que no ven encajada en la narración su realidad. ¿A quién no le han entrado náuseas cuando un escritor de más de cuarenta años ha intentado imitar la forma de hablar de los jóvenes o ha osado copiar la forma que tiene un adolescente de escribir en las redes sociales? David Barbadilla, nacido en 1986, elude este error e impregna su narración de un realismo que se presenta cercano al lector joven, que no se siente instruido sino comprendido.

Sin embargo, partiendo de una buena idea el autor no ha sabido exprimirle todo su potencial. La
David Barbadilla
contraportada del libro promete "una historia que narra con realismo y detalle" y lo cumple con creces. Llega a abusar despiadadamente del detalle, cayendo en profundos pozos de datos irrelevantes dignos de un diario personal pero no de una novela. Se cometen errores como presentar en una sola página muchos personajes describiéndolos de una forma minuciosa haciendo que el lector se sienta acribillado y acabe por volver a leer dicha página para aprendérselos de memoria y evitar perderse. Esto es un verdadero terror para el lector e imperdonable error por parte del autor. Además, la narración no es en ningún momento lineal sino un suceso de hechos inconexos que no consiguen enganchar en ningún momento al lector pues a la mínima que nace un enigma el autor se apresura a avanzarte inmediatamente su final. También noté muchos diálogos algo forzados, poco naturales.

Por otro lado, recomiendo tanto a la editorial como al autor que para la siguiente edición revisen por completo el libro. Parece que haya sido escrito y directamente publicado, sin que nadie se haya molestado a revisarlo. Hay errores ortográficos, gramaticales y de sintaxis que hacían que me sangraran los ojos. Muchas veces yo cometo muchos de estos errores cuando publico una reseña sin releerla, y no pasaría nada si se tratara de un blog, pero a la hora de publicar un libro -¡y en especial el primero!- deberían cuidarse estos aspectos.

El final, no obstante, consigue agilizarse y alcanza una potencial, un ritmo y una emoción que consiguieron dulcificar, en parte, mi opinión. No sé nada del autor pero la manera con la que narra la historia denota algo de realidad en todos los hechos. Si tuviera que darle un consejo sería que no es necesario que todo el relato se ajuste completamente a la realidad, puede dramatizar, exagerar e inventar cuanto quiera sin perder el realismo que viste su historia. El autor -y solo el autor- es quien decide el enfoque, la iluminación y la perspectiva de su historia, y si su elección resulta ser próspera conseguirá despertar más emociones y llegarle mucho más al lector. 

En conclusión, Vivencias de un adolescente - El instituto ha partido de una buena idea, consigue transmitir la indecisión adolescente que todos hemos sufrido sumando muchos otros problemas sociales. Además, está dotado de un buen final, abierto a una segunda parte que promete. Es pronto para hablar pues me encuentro reseñando una primera parte mientras que el autor está escribiendo la séptima, pero esto no quita el hecho de que le sea urgente una revisión, una corrección íntegra del texto y un cambio de prioridades del autor a la hora de escribir partiendo de una simple premisa: tener en cuenta a quien va dirigido el libro, omitir datos irrelevantes y centrarse en retener información para conseguir tener al lector enganchado al libro por su anhelo de saber cómo acaba todo.

Para acabar, me gustaría recomendaros una película que me gustó mucho y que trata sobre el bullying, uno de los temas que aparece en Vivencias de un adolescente - El instituto, aunque no con la intensidad con la que se encuentra retratada en este film.


Título: Vivencias de un adolescente - El instituto. Autor/a: David Barbadilla. 
Editorial: Chiado Editorial. Nº páginas: 248. Precio14€

Agradecimientos a Chiado Editorial por el ejemplar.

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Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, de David Foster Wallace

lunes, 27 de mayo de 2013

"He oído a americanos adultos y boyantes preguntar en el mostrador de Atención al Cliente si hay que mojarse para bucear, si el tiro al plato tiene lugar al aire libre, si la tripulación duerme a bordo y a qué hora es el Buffet de Medianoche. [...] Me han cuidado de forma absoluta, profesional y tal como me habían prometido de antemano. Con humor sombrío he visto y he registrado todas las modalidades de eritema, queratosis, lesiones premelanómicas, manchas de la vejez, eccemas, verrugas, quistes papulares, panzas, celulitis femoral, varices, postizos de colágeno y silicona, tintes baratos, trasplantes capilares fallidos. Es decir, he visto casi desnuda a un montón de gente a quien habría preferido no ver en ningún estado parecido a la desnudez. Me he sentido tan deprimido como no me sentía desde la pubertad y he llenado tres cuadernos Mead intentando averiguar si era por culpa de los Demás o Mía."

Más de una vez he leído por la blogosfera reseñas muy positivas de la novela más famosa de Foster Wallace, La broma infinita. Sin embargo, cuando fui decidido a comprarme la edición de Debolsillo me acobardé ante la longitud del libro. Ahora, con exámenes y, consecuentemente, poco tiempo para dedicar a la lectura, no me convienen novelas largas ya que me enganchan y luego no estudio. Por eso creía postergado mi estreno con el autor. Sin embargo el destino quiso que leyera una reseña del blog Armada Invencible de esta obra en la que comentaba lo muy divertida -y corta- que era. Esa era mi oportunidad. A la que pude acudí a la librería y la adquirí para traeros hoy Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer.

El negocio de los cruceros ha recibido mucha caña estos últimos años: la muerte de cinco pasajeros de un crucero en un simulacro que se llevó a cabo en La Palma (2013), el siniestro del crucero italiano Costa Concordia (enero 2012)... Cualquiera se va de crucero hoy por hoy. Seguramente todos los altos cargos en las empresas de cruceros sueñan hoy con los años 90, que fue cuando se vivió el boom de estos negocios. Por aquel entonces todos querían ir de cruceros de lujo y ahorraban años enteros para permitirse el lujo de desconectar y relajarse unos días en estas ciudades flotantes. Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer es el diario de las impresiones de Foster Wallace cuando se embarcó de forma retribuida a bordo del Zenith, un crucero de siete noches por el Caribe, en 1995.

"¿Un diario sobre sus experiencias a bordo de un crucero de lujo no parece un poco aburrido por ser una novela?" Pues no, la gracia del libro es que Foster Wallace consigue convertir un viaje que para toda la humanidad sería relajante y perfecto para desconectar de la rutina en una pesadilla en el que critica al crucero, al servicio, a los tripulantes, a los amos y a la empresa de cruceros. Lo hace como si de un trabajo periodístico se tratara, analizando cada cosa que experimenta a bordo del Zenith. Además, no censura sus palabras a la hora de criticar también al prototipo de turista americano de los años 90.

A través de un humor muy ágil desarrolla a lo largo de la narración una critica a la sociedad y al capitalismo ciego y despiadado. No estamos ante un ensayo o una ataque mordaz y directo sino ante un libro divertido que entrelíneas se puede leer la disconformidad del autor en algunos aspectos que observa en el crucero y, en ocasiones, hasta vergüenza de estar a bordo de éste. No os penséis que este genio ha aprovechado la idea de explicar sus impresiones a bordo del crucero para analizar la humanidad, la vida y otros elementos filosóficos. Simplemente comenta lo que observa con un punto divertido que hace que, en algunas escenas, me viera obligado a detener la lectura de lo que llegaba a reír. Además Foster Wallace no nos da humor fácil y barato sino un humor inteligente y muy bien combinado con las descripciones.

El libro se divide en trece capítulos sin título e irregulares. En el primero hace un divertido discurso de sus vivencias a bordo del Zenith utilizando el pretérito perfecto compuesto y frases cortas. Digno de mención es también el último capítulo que ocupa casi la mitad del libro y relata en él todo un día en el crucero, dividiendo la narración por horas. Puntos de la historia en los que acabé llorando de la risa fueron el interés inaudito que demuestra tener el autor en los retretes aspiradores del crucero, las conversaciones de Trudy y Esther, el discurso del egocéntrico Scott Peterson ante su mujer y el propio Scott Peterson.

Aunque no puedo negar que me ha gustado, no ha acabado de conectar conmigo en ningún momento. Sí que tiene sus momentos graciosos pero me parecieron escasos por las 154 páginas del libro (pueden parecer pocas pero cuando un libro se te hace pesado de leer puede hacerse eterno). Al final solo deseaba acabar con el libro y despedirme de una vez por todas de la mesa 64, el Megacrucero de Lujo 7NC y el Restaurante de Cinco Tenedores Caravelle. En mi opinión el autor incorpora demasiados detalles sin importancia en la narración que, al menos a mí, acabaron por hacerse tediosos.

La segunda cosa que no me acabó de gustar fue -y soy consciente que esta característica está presente en toda la obra de Foster Wallace, especialmente en La broma infinita- el abuso de notas a pie de página. ¡Media historia son notas a pie de página, y a veces muy largos! Se vuelve molesto detener la lectura para leer una larga -aunque a veces muy divertida- nota a pie de página y, una vez leída, volver al punto en el que dejaste la narración y reencontrarte. Al menos a mí no me acabó de convencer este aspecto.

En conclusión, Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer es un divertido relato sobre las experiencias del autor en un crucero de lujo que, a través de un humor crítico y un cinismo corrosivo, consigue convertir un viaje relajante en horripilante. Tiene sus momentos extremadamente divertidos pero se detiene demasiado en detalles insulsos que pueden aburrir al lector.


Título: Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacerAutor/a: David Foster Wallace.
Título original: A Supposedly Fun thing I'll Never do Again
Editorial: Debolsillo. Nº páginas: 154. Precio6,95€

Sonrisas de Bombay, de Jaume Sanllorente

jueves, 23 de mayo de 2013


"Hablando con aquellas personas también me di cuenta del grado de responsabilidad que tenemos todos y cada uno de nosotros sobre el futuro de la humanidad. Nos pasamos la vida lamentándonos del mundo, diciendo que va mal y criticándolo, pero a menudo nos olvidamos que nosotros somos parte de ese mismo mundo. Empecemos a cambiar nosotros, y una parte del mundo ya habrá cambiado."

Permitidme hoy una introducción más extensa de las que os tengo acostumbrados. En la vida hay una persona que te cambia, que te hace mejor, que te enamora. Para mí esta persona ha sido Andrea. Nos conocimos en la Universidad, ambos estudiamos Derecho y vamos a la misma clase. No tardé en caer enamorado de sus ojos verdes y vivaces, de su sonrisa sincera y brillante y de su intolerancia a toda clase de injusticias. Hubo una vez que nunca olvidaré en la que le estaba hablando de política y me respondió que no deberíamos fijarnos tanto en la crisis y otros problemas internos sino que tendríamos que invertir todas nuestras fuerzas en dar solución a problemas mucho más graves que asolan más allá de nuestras fronteras y las de nuestros vecinos.
Ya hacía un mes que salíamos juntos cuando llegó el primer Sant Jordi y me regaló Cometas en el cielo, de Khaled Hosseini. Es mi libro más preciado por su historia, la dedicatoria que me escribió y porque me recuerda a aquellas semanas inmortales.

Hay personas que iluminan. Andrea es una de esas personas. Cuando tiene un proyecto, una idea o simplemente algo por lo que luchar, te lo cuenta con una pasión y con esa luz en su mirada, llena de esperanza e ilusión, que deja desarmado a cualquiera. Es un virus que se contagia al instante y sin remedio. No hay antídoto para resistirse a eso y, si lo hay, no quiero ni verlo.
Andrea siempre me hablaba de una ONG a la cual admiraba. Al principio no me llamó especialmente la atención, ni me acordé del nombre de la organización. Sin embargo, a medida que me iba hablando de la ONG empecé a interesarme. También me hablaba de Jaume Sanllorente. Jaume Sanllorente por aquí, Jaume Sanllorente por allá. Un día decidí buscarlo por Internet. Me sorprendió el hecho de que hubiera estudiado en la misma universidad que nosotros y empecé a preguntar a Andrea por la ONG, que se llamaba Sonrisas de Bombay. "Se dedican a salvar a los niños de Bombay de la extrema pobreza dándoles educación, comida, hogar y calor familiar", me dijo, y añadió: "mi sueño es ir a la India y visitar allí a Jaume Sanllorente, conocer su trabajo". El octubre del pasado año la acompañé a visitar las oficinas de la ONG en Barcelona (Gran Vía 663 Ppal 2ª) y el evento no me dejó indiferente. Me esperaba unas grandes oficinas pero nada más lejos de la realidad, era un modesto piso con una terraza donde se tocaba música tradicional de la India. Marché de allí con ganas de saber más de Sonrisas de Bombay y de Jaume Sanllorente. Andrea no se deja impresionar por cualquier cosa. Es por esto que cuando este Sant Jordi me regaló este libro supe que había acertado por segunda vez. Hoy os traigo Sonrisas de Bombray, de Jaume Sanllorente.

En este libro Jaume nos cuenta cómo en 2003 un viaje a la India que no prometía demasiado le impactó de tal manera que decidió dejar su exitosa carrera de periodista, su vida y su hogar para intentar cambiar las cosas allí. Jaume crea la organización Sonrisas de Bombay y va a vivir de manera intermitente en la India. Fue tanta la miseria y las injusticias de las que fue testigo en aquellos viajes que no se vio capaz de continuar su vida tranquila en Barcelona. En aquel primer viaje había conocido un pequeño orfanato llamado Kartika Home que había salvado a unos cuarenta niños de la perdición. En su libro nos cuenta que eran como una gran familia. No obstante sus problemas económicos hacían que estuvieran a las puertas de su cierre. Jaume, consciente de que esto supondría una muerte segura para todas aquellas sonrisas de las que fue testigo en el orfanato, decidió hacer lo que fuera para salvarlo (sin llegar a sospechar que llegaría mucho más allá).

Sencillamente es un relato impresionante y lo mejor de todo es que no es mentira. Y es que parece una novela de ficción el hecho de que una persona (con una vida como la nuestra, con trabajo, con sus amistades, su familia y su rutina) en un viaje decida dejarlo todo y dedicar su vida a gente necesitada. No solo eso, sino que lo hace de la forma más valiente, perseverante y honrada posible.
Con esta lectura conocemos el espíritu de Jaume: el luchar sin cansancio para erradicar las injusticias y el aguantar con valentía y sin rendirse nunca, por muy fuerte que soplen los vientos. Siempre con las sonrisas de aquellos niños en la cabeza como principio y fin de su proyecto.

Cada capítulo va precedido de una cita que invita a la reflexión (Gandhi, Krishnamurti, Rabindranath Tagore...). El libro primero nos cuenta parte de su vida pasada, después su primer viaje (no censura detalles de escenarios terroríficos de las que fue testigo), su vuelta a casa, el nacimiento del proyecto de Sonrisas de Bombay y, finalmente, el libro desemboca en lo que es hoy este proyecto: una organización asentada ya en la India que focaliza todos sus esfuerzos en  mejorar la vida de todos esos niños y que ha conseguido salvar a cientos de ellos de la pobreza, las drogas, la prostitución, la explotación y la muerte. Pero no solo seremos testigos de lo que vivió sino que Jaume también nos brinda sus impresiones, sus reflexiones y su filosofía. En la parte central del libro encontraremos fotografías varias de Jaume, India y algunos de los triunfos de Sonrisas de Bombay.

Los que hace tiempo que seguís mi blog ya sabéis que no soy demasiado aficionado a los libros de no ficción. Si sois como yo, creedme, este libro sí vale la pena. Os daréis cuenta de la burbuja en la que vivimos y de la triste realidad que hay más allá de donde queremos ver y, a la vez, también os llenaréis de esperanza al saber que existen personas como Jaume Sanllorente.

Si tuviera que señalar un punto negativo del libro, aunque para nada desmerece la experiencia, es que hay momentos que me han parecido novelizados. Con esto no quiero decir que Jaume mienta -quizás sucedió exactamente como se relata- pero hay algunas respuestas demasiado elaboradas y bien pensadas que se me presentaron poco creíbles y chocaron de frente con el realismo que impregna el libro. Me refiero a momentos como en el que un vecino le escupe y Jaume al acto le contesta "agua para la esperanza" o a su respuesta dirigida al anfitrión en una cena a la que es invitado. En general, anécdotas en las que Jaume se comporta como un verdadero Gandhi.

En conclusión, Andrea tiene la virtud de hacer regalos especiales. Con especiales quiero decir que hay parte de ella y de sus sueños en cada uno de sus presentes. En este caso me ha regalado un sueño que brilla mucho más que "mil soles espléndidos", brilla como todas esas sonrisas de las que tanto nos habla Jaume en su relato. Brilla como Pooja. Un sueño que, después de esta lectura, comparto con ella. Espero que en breves os animéis vosotros y este sueño también sea el vuestro. Ojalá hubiera muchos más Jaumes Sanllorentes.


PD: acabo esta reseña con la sensación de que ha sido incompleta, pero serían tantas las cosas que me gustaría decir... Prefiero que descubrís vosotros mismos este pequeño gran libro. Sería un honor para mí -y para Andrea- entrevistar a Jaume en alguna de sus visitas a Barcelona.

Para leer este libro tan especial no podía usar un marcapáginas cualquiera. Utilicé uno que compré en Sant Jordi para la invastigación en el tratamiento del cáncer infantil en el Hospital Sant Joan de Déu, centro de referencia en el diagnóstico, tratamiento e investigación de la enfermedad.



Título: Sonrisas de Bombay. El viaje que cambió mi destino. Autor/a: Jaume Sanllorente. 
Editorial: Plataforma. Nº páginas: 196. Precio19€


El cuerpo humano, de Paolo Giordano

viernes, 17 de mayo de 2013

"-¡No! Espera. Que después no  me llamarás en muchos días. Cuéntame algo.
¿Qué podría contarle? Todo la haría sufrir. Que la comida es más repugnante de lo que le ha dicho. Que está chiflado por una mujer, por una soldado igual que él, si bien ella lo llama "niño". Que mañana partirán para una expedición en zona talibán y que está cagado de miedo. Que esta mañana ha visto una cabeza decapitada y ha sentido tales náuseas que ha vomitado el desayuno en las botas, y que cada vez que cierra los ojos ve esa cara. Que en ciertos momentos se siente vacío y triste, y viejo, sí, viejo, con veinte años, y que ya no cree que antes fuese un ser maravilloso. Que todos siguen tratándolo como si fuese el último en llegar, que no ha encontrado nada de lo que esperaba y que ahora ni siquiera sabe qué buscaba. Que la quiere mucho y la echa mucho de menos, que ella es lo que más le importa en el mundo, la única. Eso tampoco puede decírselo, porque ya es adulto y, además, soldado.

- Tengo que dejarte, mamá, de verdad."

Este es el libro que me regaló mi madre por Sant Jordi en catalán -El cos humà-. La verdad es que desde que había salido a la venta me había fijado en él. No porque me hubiese leído La soledad de los números primos, debut literario de Paolo Giordano, (que no) y esperara con impaciencia su próxima novela sino por su portada. La imagen de la cubierta me transmitió mucho desde un primer momento; la mirada del soldado y el rostro implorante de la chica, que lo coge como si quisiera impedir que se fuera otra vez. Como cometo bastante el error de elegir libro por la portada y después la historia me suele decepcionar, al leer la sinopsis y comprobar que no me llamaba la atención lo dejaba estar. Sin embargo, afortunadamente, mi madre me lo regaló. Y ya os digo que la portada no solo está a la altura de la lectura, sino que es perfecta para ella. Hoy os traigo El cuerpo humano, de Paolo Giordano.

2010. Un pelotón de jóvenes soldados italianos voluntarios e inexpertos que se dirigen, comandados por el subteniente Antonio René, a una base avanzada de operaciones situada en medio del desierto, en uno de los puntos más peligrosos y sangrientos de Afganistán. Una vez instalados allí desarrollan una rutina aburrida a la espera de una amenaza invisible pero presente. Muchos de estos ingenuos soldados han ido a la guerra convencidos de que se lo pasarán bien pero la realidad no tarda en desvanecer todas sus fantasías. Detrás de las bromas pesadas, las rivalidades y las amistades que surgen a lo largo de la convivencia en la base se esconde una guerra interna e íntima de cada soldado en la que asoman conflictos familiares, sentimentales y, en fin, la vida que dejaron a miles de kilómetros de distancia y cada vez es más remota y onírica.

Esta lectura me ha encantado por varias razones. En primer lugar por la originalidad. Nunca había leído
Edición en español, de Salamandra.
la guerra enfocada de la manera que lo hace Paolo Giordano. No se centra en los hechos militares, ni contrasta con la realidad las misiones o las ofensivas de los talibanes. Focaliza toda su atención en los soldados, en las dudas que afloran cuando la oscura y silenciosa noche del desierto les conquista mientras hacen guardia. Paolo entra en sus mentes y nos explica todos sus problemas, sus temores y sus recuerdos con una naturalidad y proximidad tal que no tarda en conseguir que empaticemos con todos y cada uno de los soldados. Esto es complicado de conseguir, y más teniendo en cuenta que nos narra toda la historia en tercera persona. 

El libro se compone de tres partes que van acorde con la historia. Así, en la primera parte -Experiencias en el desierto- se nos relata la llegada de los jóvenes soldados en la base avanzada de operaciones Ice y la rutina que se viven allí. En la segunda parte -El valle de las rosas-, curiosamente sin capítulos, tiene lugar una peligrosa misión y en la tercera y última -Hombres- se relata el periodo post-misión.

Otra cosa que consigue Paolo es que cada personaje tenga su personalidad bien definida y acorde con sus acciones. El responsable y fiel Antonio René, el hiperactivo, temerario y gamberro Cederna, el condescendiente y justo médico Alessandro Egitto... Todos y cada uno de ellos tiene su propia personalidad, con todos sus respectivos temores, debilidades, virtudes y vidas. Un personaje que me marcó fue el más joven de los soldados, Ietri, que, con 20 años, es el más ingenuo de todos sus compañeros. Quiere actuar como todos los demás ocultando sus sentimientos y ser un buen soldado. El fragmento que os he dejado encima de la reseña consiguió ponerme la piel de gallina.

Paolo Giordano adopta un tono reflexivo e intimista que, sumándole una narración impecable y en presente, hace que el lector se sienta como un soldado en medio de una base perdida en el desierto de Afganistán. El cuerpo humano es una historia que consigue enganchar y hacer que nos preocupemos por el destino de esos desdichados soldados. Consigue hacer que, de alguna manera, sus problemas sean los nuestros, que sintamos su soledad, sus esperanzas y cada una de sus lágrimas y pesares.

El joven escritor italiano
Paolo Giordano.
Aunque el final me encantó, una falta del libro es que solo nos cuenta como acaba la historia de dos de los personajes. Eché de menos saber qué se hace del resto de ellos, sobretodo de Cederna. Sin embargo, lo que es falta no es delito, este pequeño defecto no puede desmerecer una obra que transmite tanto y que tan hondo llega al lector. Además, al menos, los finales que relata demuestran que el autor sabe acabar una historia con elegancia.

En una entrevista que concedió al portal web Llegir en cas d'incendi el escritor italiano explicó su inspiración: "Una noche el capitán me relató una expedición que había hecho con sus hombres fuera de lo que se llama “burbuja de seguridad” y en la que murieron cuatro jóvenes. Este dolor aún era muy latente entre ellos y era horrible porque no podían desahogarse. Él me contó la historia con frialdad y cierto distanciamiento. En realidad, no se dio cuenta de que él mismo me estaba explicando los tres actos de mi novela."

En conclusión, El cuerpo humano es un libro sobre la guerra, sí, pero se centra en el interior de los soldados que la libran. Acabaremos conociendo y comprendiendo a cada uno de ellos. Una historia que engancha y no dejará indiferente a nadie. La que se relata en este libro no es la guerra convencional de Hollywood en la que abundan los héroes y las muertes épicas. Seremos testigos de la guerra real, llena de inquietudes, dudas y miedo. "No basta ser heroico para ser un héroe". Le reconozco a Giordano la osadía de escribir un libro tan profundo como este y no tardaré en leer su otra novela.


Título: El cuerpo humano. Autor/a: Paolo Giordano. Título original: Il corpo umano
Editorial: Edicions 62. Nº páginas: 380. Precio19€

Brújulas que buscan sonrisas perdidas, de Albert Espinosa

lunes, 13 de mayo de 2013


"- Jamás nos mentiremos...- me dijo mientras yo estaba a punto de abandonar este mundo en forma de sueño-. Escúchame bien, eso implica algo más que ser sincero... En este mundo mucha gente es falsa... Las mentiras te rodean, saber que existe un archipiélago de personas que siempre te dirán la verdad vale mucho... Quiero que formes parte de mi archipiélago de sinceridad...  

Así lo llamaba... Su archipiélago de sinceridad... No conocí a más de aquellas pequeñas islas con forma de personas que siempre le decían la verdad, pero no tuve duda, quise formar parte de ello"

Sin duda alguna uno de los éxitos más aclamados este pasado Sant Jordi. Curiosamente el autor vino el 20 de abril a firmar en Granollers, cerca de donde vivo, y se me ocurrió acudir con todas sus novelas -menos esta que me dispongo a reseñar, que aún no la tenía porque me parecía excesivamente cara- pero al ver la infinita cola de adolescentes, todos con sus camisetas oficiales del libro y felices de perder toda una tarde esperando a que Albert hiciera acto de presencia, me acobardé -no soy hombre de hacer colas-. Me dirigí a la biblioteca a estudiar a la vez que reflexionaba sobre cómo el autor consigue remover tantas consciencias y llegar tan hondo con sus novelas y sus series. A decir verdad su único libro que aplaudí fue El mundo amarillo. Los dos posteriores, aunque con portadas más bonitas, no me acabaron de conquistar. Finalmente, como prueba de que creo en los bestsellers, decidí darle otra oportunidad. Hoy os traigo Brújulas que buscan sonrisas perdidas, de Albert Espinosa.

Conocemos a Ekaitz -si algún día tengo la oportunidad de entrevistar al autor, lo primero sobre lo que le preguntaré será su criterio en el momento de elegir nombres-, justo en el momento en el que vuelve al pueblo en el que pasó la infancia. Su vida se ha visto marcada por la muerte de las personas que más amaba: primero su amada madre que muere de una enfermedad genética que sus hijos heredarán, y después su mujer, en un accidente de tráfico en el que, por suerte del protagonista, sobreviven sus hijas. Empujado por una promesa vuelve a su pueblo natal para cuidar de su padre, de oficio director de cine y con el que nunca habían mantenido una buena relación, que sufre Alzheimer y Cáncer simultáneamente. Este retorno a sus orígenes hará que se reencuentre con su pasado y consigo mismo.

Se trata de la novela más larga de Albert Espinosa y, como tal, nos encontramos con su novela más desarrollada. Detrás de la edición cuidada de Grijalbo (felicito de corazón a Llorenç Pons Moll, ilustrador de la magnífica cubierta) nos encontramos con una historia emotiva y de superación que nos llegará al corazón. Albert parece tener en sus manos la llave para acceder a nuestro interior y removernos el estómago con sus historias. El libro se compone de diecinueve capítulos que siguen la línea de las anteriores novelas del autor: se emplean dos páginas enteras para resaltar el original título que invita a seguir leyendo, a descubrir su significado. Además, aportan una pausa pacífica y relajante en la historia. En las reseñas del resto de sus novelas critiqué esta idea viendo en ella un intento de simular un libro más largo de lo que es realmente y, aunque no lo descarto, en Brújulas que buscan sonrisas perdidas no me ha molestado tanto.
Albert Espinosa

Si cada novela de Albert trata elementos diferentes de nuestra vida, esta última le da vueltas al perdón, esto que a todos nos cuesta tanto. Ya lo decía Chicago con su "Hold me now, it's hard for me to say I'm sorry..." o la mítica canción de Elton John: "What have I got to do when sorry seems to be the hardest word...". El perdón requiere el cambio que Ekaitz sufre en el libro, un viaje de un odio absoluto a un amor sin límites. Parece un viaje muy largo efectivamente, pero este libro nos demostrará que no son tan distantes como creemos. Albert vuelve a recorrer a madres y mujeres sabias a través de citas que invitan a la reflexión. Destaco uno de mis momentos favoritos de la novela que podría resumir la esencia del libro: el de los puños cerrados llenos de sonrisas de oreja a oreja y la brújula que da nombre a la novela y sirve para cuando no encuentras esos puños cerrados, poder hallar todas las sonrisas perdidas.

Albert Espinosa se mete en la piel del protagonista y, en primera persona, narra la historia adoptando un tono reflexivo e intimista que, como muy bien señaló mi compañera Mientrasleo en su reseña, hace que sea de autoayuda pero para el mismo protagonista, y no para el lector. El estilo sereno de Albert hace que nos parezca que nos está contando una anécdota íntima y lejana, como si el narrador estuviera ante las puertas de la muerte y decidiera relatar esta experiencia con esa sinceridad que mientras se apaga la vida se vuelve ilimitada. Se aprecia fácilmente una latente nostalgia a la ingenua infancia en sus reflexiones que, como ya nos tiene acostumbrados Albert, se caracterizan por su pureza, simpleza y su originalidad.

Pero al igual que todos estos factores me han gustado, hay otros que no tanto. El elemento que más me ha molestado es el abuso despiadado que hace Albert de los puntos suspensivos y los puntos aparte. Muchas reseñas han citado este defecto pero añaden que han acabado por acostumbrarse. Pues lo siento, yo no me he acostumbrado. Estoy seguro que los puntos suspensivos triplican los puntos normales en este libro. Y cuando digo punto normal me refiero a punto y seguido, porque cuando no eran puntos suspensivos eran puntos y aparte que cortaban por completo la narración cuando no debían.
Otro aspecto negativo que comparte con sus otras novelas es que solo se expone la información necesaria e imprescindible para poder seguir la narración. Esta idea ha funcionado en muchos otros libros -¿quien dijo Hemingway?- pero, en mi opinión, en la temática sobre la que trata Albert es importante conocer al personaje y todas sus circunstancias desde el principio. Aun así, la niebla que impera en la historia le da una pureza que correría el riesgo de perecer si se introduce demasiada racionalidad y situación. 

Edición del libro en catalán
En los párrafos anteriores he alabado el tono reflexivo e intimista del autor y sus características reflexiones. Pues bien, en ambas he apreciado aspectos negativos. En primer lugar, hay puntos del libro en los que Albert Espinosa abusa de dicho tono introspectivo y meditabundo que llega a parecer dubitativo, inseguro y vacilante. En segundo lugar, esto no lo supe hallar en sus novelas anteriores pero algunas reflexiones -sobretodo las más breves- me parecieron forzadas y para ganar líneas. Como si el autor hiciera un esfuerzo para ralentizar la narración.

Por último, aunque no menos importante, he apreciado claros paralelismos entre partes del libro y el pasado de Benito en la segunda temporada de la serie Pulseras Rojas (véase capítulo 18). La madre, su muerte, el padre, los hermanos, el anillo robado, "cada familia tiene los cobardes que se puede permitir"... No es grave, pues Albert también es autor de la serie, pero me molestó esta conexión irracional entre Brújulas que buscan sonrisas perdidas y Pulseras Rojas. Si al menos hubiera aparecido el personaje de Benito y se pudiera haber interpretado que el protagonista es uno de sus hermanos al menos la conexión sería racional, pero ni eso.

En conclusión, apruebo justito la cuarta novela de Albert Espinosa, aunque con mis reservas. La historia no decae -se desarrolla bien-, las reflexiones tampoco -pues eso es lo que más apreciamos de todos sus libros-. Donde, en mi opinión, cae el autor es en la técnica. Subrayo el abuso de los puntos suspensivos y puntos aparte que hiere la novela por completo y ciertas semejanzas con la serie Pulseras Rojas que me han molestado. Una novela que tiene sus momentos, pero tampoco recomendaré si alguien me pide por una buena novela de reflexión.


Otras reseñas de libros de Albert Espinosa en el blog: Si me dices ven lo dejo todo... pero dime ven y Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo.
Título: Brújulas que buscan sonrisas perdidas. Autor/a: Albert Espinosa.
Editorial: Grijalbo. Nº páginas: 240. Precio16,90€

El sueño del otro, de Juan Jacinto Muñoz Rengel (+sorteo)

jueves, 9 de mayo de 2013

Plaza Janés.
"Dime, Claire, ¿no te parece que alguien en algún lugar tiene que estar riéndose de nosotros? Las promesas y los programas electorales no implican ningún tipo de compromiso legal. Los políticos no dimiten. Los ineptos y los bufones copan las televisiones y son seguidos en masa. Los empresarios exconvictos cobran cantidades millonarias por conceder entrevistas. Hay gente que se enamora de personas que nunca ha visto. Hay perros que tienen su propio armario vestidor. Hay quienes prefieren tener conexión a internet a tener pareja. Un ochenta y dos por ciento, en concreto, de los solteros prefiere tener acceso a internet a tener pareja. No es posible. ¿Dónde está la cámara oculta? Esto no puede ser la realidad- André se peinó hacia atrás el pelo varias veces y suspiró-. Pero nadie dice nada. Nadie parece darse cuenta de nada. Todo el mundo sigue la representación de la comedia como si no hubiera ni el más mínimo detalle que levantara sospechas."

Desde el principio este libro me llamó mucho la atención por la angustiosa y singular portada. Los rastros contraídos de las dos personas que ocupan la cubierta transmiten un dolor y un malestar que me conmovieron en seguida de que esta iba a ser una gran lectura. Sin embargo fueron las reseñas de Mientrasleo y Carmen las que me acabaron de convencer. Y no me arrepiento, para nada. Hoy os traigo El sueño del otro, de Juan Jacinto Muñoz Rengel.

Conocemos a Xavier, un profesor de instituto gris, divorciado y amargado, que ha perdido a su padre recientemente, y a André, exitoso director de informativos y un imán para las mujeres. ¿Qué conexión podría existir entre ambos protagonistas, tan diferentes entre sí? Cuando Xavier se duerme siempre sueña con André y viceversa. Pero no solo sueñan sus respectivas vidas sino que cuando uno sueña con el otro tiene todos sus recuerdos, piensa como él, es él. Este fenómeno onírico acaba por afectar sus vidas, se levantan cansados y pronto afloran dudas existenciales sobre quien de los dos es real y quien es el sueño del otro.

Esta lectura me ha encantado porque transmite mucho e intensamente. En El cuerpo humano -cuya reseña se publicará este mes- Paolo Giordano consigue meternos en la piel de unos desamparados soldados, hace que sintamos su soledad y todas sus dudas. Pues bien, Juan Jacinto Muñoz Rengel consigue meternos en el cuerpo la angustia, las dudas y la desesperación de los dos protagonistas. Es una historia trepidante que engancha desde la primera página y nos mantiene a la espera de un anhelado final que resuelva todas las dudas que atormentan tanto a Xavier como a André.

La narración, aunque no se detiene y avanza a buen ritmo, está cargada de reflexiones y preguntas sobre nuestra existencia que recuerdan mucho al pienso, luego existo de René Descartes. He leído reseñas que critican estas reflexiones diciendo que interrumpen la narración como si de anuncios de Antena 3 se tratara. Yo no estoy de acuerdo, las reflexiones son parte de la narración y casi me atrevería que la parte central. Una de las que más me gustó fue la que publicó Carmen en su blog bajo el título de ¿Dónde está la cámara oculta? y que os he dejado encima de la reseña. Esto me lleva a otro aspecto que me encantó de la novela: la crítica mordaz a la sociedad y el capitalismo despiadado que late en cada una de sus páginas. 

No es una historia desconectada de la realidad y esto es lo que más angustia me ha causado. Me explico. En el libro aparecen temas como los desahucios, la protesta ciudadana, los intereses invictos de las grandes e insaciables empresas, la manipulación de la información por parte de los medios, al crisis macroeconómica y hasta algunas noticias como el volcán de Islandia cuyas cenizas fueron la razón por la que cientos de vuelos fueron anulados en toda Europa -¿os acordáis?-. Y es que todos estos elementos no solo aparecen sino que afectan a la vida de los protagonistas, lo que lo hace muy cercano al lector y más de una vez le hará hacerse la pregunta de "¿y si eso me pasase a mí?"
Juan Jacinto Muñoz Rengel

Juan Jacinto Muñoz Rengel controla en todo momento una narración en la que muchos otros escritores les habría cogido vértigo. Y lo hace explotando su idea en su justa medida, con una mezcla de una realidad que la sentimos muy cercana a la nuestra -al menos yo- y los elementos oníricos y paranormales que incorpora el autor. Mezcla que, en algunos momentos, nos recordará a la película Origen aunque con mucha más originalidad y naturalidad, menos Hollywood y más actores mortales e imperfectos.

El libro se divide en treinta y nueve cortos capítulos y a lo largo de todos ellos se van alternando de forma intermitente las vidas de Xavier y André, llevando ambos hilos argumentales de una forma completamente paralela, cosa imprescindible teniendo en cuenta la naturaleza de la historia. El estilo del autor no es sencillo pero tampoco llega a denso o pedante. Como se dice en mi tierra ni poc ni massa. Juan Jacinto Muñoz Rengel tiene una gran habilidad por las metáforas, los adjetivos y las comparaciones y a través de todas ellas interna de tal modo al lector en la vida de los dos protagonistas que consigue que éste observe al resto de la gente como almas desamparadas que viven en una sociedad ridícula y enferma.

Una historia tan original y de tanta altura merece un final tan bueno como complicado de concebir. No puedo decir que el final no me agradara, pues su rareza va acorde con el resto del libro, pero no lo acabé de entender. Leí unas cinco veces las últimas líneas analizando cada palabra intentando dar con, al menos, una tesis coherente, pero no supe dar con ninguna. 

En conclusión, de los mejores libros que he leído este año en lengua española. Una historia que atrapa, engancha, angustia, te hace dudar, te hace reflexionar, juega con el lector. Una historia cercana, oscura y pesimista cuyos protagonistas atormentados buscan escapar el uno del otro. Habrá momentos a lo largo de la lectura en los que el que lo lee se sentirá aprisonado en el más famoso de los cuadros de Edvard Munch, El grito. Un libro que permanecerá en mí durante mucho tiempo. Un libro que no deja indiferente.


Título: El sueño del otro. Autor/a: Juan Jacinto Muñoz Rengel.
Editorial: Plaza Janés. Nº páginas: 299. Precio17,90€



Sorteo de El sueño del otro, de Juan Jacinto Muñoz Rengel




Se celebró a lo largo del mes de mayo el sorteo de un ejemplar de "El sueño del otro", de Juan Jacinto Muñoz Rengel. El 31 de mayo se hizo la lista de participantes y el 1 de junio, a partir de random.org, se decidió el ganador, que fue Marisa G. del blog Books&Co.
¡Muchas gracias a todos los que participaron!



Agradecimientos al Juan Jacinto Muñoz Rengel, 
a Rosa Samper y a Plaza Janés por el ejemplar y por hacer posible el sorteo.

El Señor de los Anillos II. Las Dos Torres, de J.R.R. Tolkien

martes, 7 de mayo de 2013


"Me pregunto sin embargo si algún día apareceremos en las canciones y en las leyendas. Estamos envueltos en una, por supuesto; pero quiero decir: si la pondrán en palabras para contarla junto al fuego, o para leerla en un libraco con letras rojas y negras, muchos, muchos años después. Y la gente dirá: «¡Oigamos la historia de Frodo y el Anillo!» Y dirán: «Sí, es una de mis historias favoritas. Frodo era muy valiente ¿no es cierto, papá?» «Sí, hijo mío, el más famoso de los hobbits, y no es poco decir.»
-Es decir demasiado -respondió Frodo, y se echó a reír, una risa larga y clara que le nacía del corazón. Nunca desde que Sauron ocupara la Tierra Media se había escuchado en aquellos parajes un sonido tan puro. Sam tuvo de pronto la impresión de que todas las piedras escuchaban y que las rocas altas se inclinaban hacia ellos. Pero Frodo no hizo caso; volvió a reírse-. Ah, Sam si supieras... -dijo-, de algún modo oírte me hace sentir tan contento como si la historia ya estuviese escrita. Pero te has olvidado de uno de los personajes principales: Samsagaz el intrépido. «¡Quiero oír más cosas de Sam, papá! ¿Por qué no ponen más de las cosas que decía en el cuento? Eso es lo que me gusta, me hace reír. Y sin Sam, Frodo no habría llegado ni a la mitad del camino ¿verdad, papá?»"

Ya comenté en la reseña de la primera parte de la más famosa de las trilogías fantásticas que desde pequeño me apasionaba El Señor de los Anillos. A los nueve años lo intenté leer en más de una ocasión pero siempre acababa por rendirme con la frustración añadida de no poder entender una lectura tan densa. Ese malogro me ha acompañado todos estos años -desde 2002-, aunque leía muchos otros libros de género fantástico como los libros de Narnia, de C.S. Lewis, amigo íntimo de J.R.R. Tolkien, sea dicho de paso.
Hace unos meses decidí poner fin a todas las dudas que me asaltaban cada vez que reveía las películas (mis condolencias a mi novia que, por mí, vio La Comunidad del Anillo en tres partes porque se dormía). ¿Cómo explicará aquella escena?, ¿eso que dice Gandalf lo dice realmente en el libro o se lo ha inventado Peter Jackson?, ¿esto sucede realmente en la narración original? La verdad es que me sorprendí gratamente cuando vi que entendía todo el libro a la perfección -no era más que un trauma infantil supongo-, y no solo lo comprendí sino que también me encantó.
El día de Sant Jordi conversé un rato con Luz Gabás, autora de Palmeras en la nieve, y los dos compartimos nuestra admiración por los autores de literatura fantástica. Relatar todo un mundo desde cero al lector con la habilidad suficiente como para no aborrecerlo es realmente asombroso. Hoy os traigo pues El Señor de los Anillos II. Las Dos Torres, de J.R.R. Tolkien.

Esta parte intermedia de la trilogía se compone, al igual que en la anterior, en libros. Sin embargo hay una diferencia: en la primera parte dicha división no marcaba un cambio sustancial en la narración, mientras que en esta sí. Así pues encontraremos en Las Dos Torres el Libro Cuarto y el Libro Quinto. El primero se divide en once capítulos y el segundo en diez. El Libro Cuarto nos relata las aventuras de Pippin y Merry que, raptados por los Uruk-hai de Isengard, consiguen huir a Fangorn, un bosque poblado de unas curiosas y ancianas criaturas llamadas Ents. También se reanuda el camino del hombre, Aragorn, el elfo, Legolas, y el enano, Gimli, que siguen la pista de los Uruk Hai para liberar a los dos medianos. Eso les lleva hacia el mismo bosque, aunque en vez de encontrarse a un Ent se topan con un mago. Este encuentro hará que cambien su dirección y se dirijan hacia el reino de Rohan. Por otro lado, el Libro Quinto nos narrará la continuación del camino de Frodo, el portador del Anillo, y su inseparable amigo Sam hasta el túnel de Ella-Laraña. Sin embargo otra criatura se sumará a esta fracción de la disuelta Compañía del Anillo; el reaparecido Gollum -que conocimos en El Hobbit-. En contra de los deseos de Sam, hará de guía. 

Tengo que confesar que esta segunda parte me ha gustado más que la primera, que destina muchas páginas en arrancar el viaje. En Las Dos Torres, en cambio, desde la primera línea estás metido en la acción y el autor puede avanzar la narración en seguida. La lentitud que me frustró en la primera parte parece agilizarse en esta continuación. J.R.R. Tolkien ha vuelto a asombrarme con su habilidad por describir paisajes dispares y el control que demuestra tener en todo momento de la historia.

Las canciones siguen teniendo un lugar privilegiado en la narración y en esta secuela me ha parecido
Otra edición del libro de Minotauro.
que la historia original y escrita se aleja más de la película que en la primera parte de la saga. Mientras que en la película se centra más en la acción y en la guerra, Tolkien no emplea muchas páginas en describir la batalla entre Rohan e Isengard. Al haber visto tantas veces la película me desilusionó un poco el que no narre más detalladamente la batalla pero es innegable que las líneas que se ahorró en esto lo invirtió en muchas escenas espectaculares que no sé con qué criterio Peter Jackson decidió no introducir en la película -si fuera por mí cada película duraría cinco horas, lo sé-. Para concluir esta comparación del libro con su adaptación cinematográfica resaltar un detalle que me encantó descubrir: el recuento competitivo entre Legolas y Gimli en la batalla es real. Muchas veces me lo había preguntado y siempre descartaba la idea de que fuera original de los libros de Tolkien. Un punto divertido y curioso que me encantó en la película y me encandiló en el libro.

También me sorprendió gratamente que me agradara más el Libro Quinto (el camino de Frodo, Sam y Gollum) que el Libro Cuarto (las aventuras del resto de la compañía). En mi opinión esto se debe al personaje de Gollum -o Sméagol-, curioso, original y enigmático. Su carácter bipolar hace que sea completamente impredecible para el lector, que sufrirá de forma permanente por el destino de esos buenos y desdichados hobbits que protagonizan esta maravillosa aventura. Una vez más Tolkien, con su estilo sereno y formal, consigue atraparnos en su aura de fantasía, en un mundo ya conocido por doquier como la Tierra Media, que me la conozco como la palma de mi mano pues desde pequeño en el patio jugaba a ser Frodo o, si me tocaba ser el malo, un jinete negro (Marina, amiga de la infancia y lectora de este blog aun me recuerda aquellos juegos). Estamos ante, simple y llanamente, el paradigma de la literatura fantástica.

He echado de menos, no obstante, conocer más a fondo a los personajes. El autor tiene por costumbre introducir nuevos actores de una forma completamente superficial. Después de dos libros siento que no conozco demasiado a los mismísimos protagonistas. En este aspecto la película logra alcanzar metas que Tolkien, en mi opinión, no llega a conseguir en el libro. La historia se desarrolla como si de una leyenda mítica se tratara. Eso en El Hobbit encajó a la perfección porque la narración era breve. En una saga larga, no obstante, crece el anhelo del lector de conocer más íntimamente sus protagonistas. Aunque considero que este punto es una laguna en el estilo de Tolkien, para nada desmerece esta obra magistral.
Otra cosa que me desagradó y, en mi humilde opinión, debería corregir Minotauro es el mapa del libro. Simplemente no hay. Solo está en La Comunidad del Anillo. Esto puede parecer una tontería pero puede llegar a ser engorroso el que cada vez que quieras situar a los protagonistas de la saga en el mapa de la Tierra Media tengas que dirigirte a la estantería y sacar la primera parte de la trilogía. ¿Tanto cuesta incorporar un mapa en cada una de las tres partes?

En conclusión, Tolkien me ha conquistado de forma definitiva con esta segunda parte de la legendaria saga de El Señor de los Anillos. La aventura se agiliza y el autor introduce en la historia dosis de acción y movimiento que llegan al lector como balones de oxígeno después de la lenta narración de La Comunidad del Anillo. Su estilo pulido y formal, su pasión por la geografía y su extraordinaria imaginación laten en cada página y dan como resultado una maravillosa segunda parte de la saga con un acento fantástico que se encuentra ausente en su adaptación cinematográfica. Lectura obligatoria para todos los fans de la literatura fantástica.



Título: El Señor de los Anillos II. Las Dos Torres. Autor/a: J.R.R. Tolkien. 
Título original: The Lord of the Rings II. The Two Towers
Editorial: Minotauro. Nº páginas: 408. Precio20,95€

El mercader de Venecia, de William Shakespeare

jueves, 2 de mayo de 2013



"[...] ¿y qué razón tiene para hacer todo esto? Soy un judío. ¿Es que un judío no tiene ojos? ¿Es que un judío no tiene manos, órganos, proporciones, sentidos, afectos, pasiones? ¿Es que no está nutrido de los mismos alimentos, herido por las mismas armas, sujeto a las mismas enfermedades, curado por los mismos medios, calentado y enfriado por el mismo verano y por el mismo invierno que un cristiano? Si nos pincháis, ¿no sangramos? Si nos cosquilleáis, ¿no nos reímos? Si nos envenenáis, ¿no nos morimos? Y si nos ultrajáis, ¿no nos vengaremos? Si nos parecemos en todo lo demás, nos pareceremos también en eso. Si un judío insulta a un cristiano, ¿cuál será la humildad de éste? La venganza. Si un cristiano ultraja a un judío, ¿qué nombre deberá llevar la paciencia del judío, si quiere seguir el ejemplo del cristiano?Pues venganza. La villanía que me enseñáis la pondré en práctica, y malo será que yo no sobrepase la instrucción que me habéis dado."


Aunque me encanta asistir a obras de teatro la verdad es que no soy demasiado aficionado a leerlo. En mi opinión la verdadera identidad de una obra de teatro está en el tono que utilizan sus intérpretes, sus movimientos y su posado en escena. Creo que leer el guión no transmite tanto. Sin embargo, siempre hay una excepción que confirma la regla y dicha excepción tiene nombre y apellido. Hoy os traigo El mercader de Venecia, de William Shakespeare.

La obra empieza cuando Bassanio, que pertenece a la nobleza pero es pobre, le pide a su mejor amigo Antonio, un rico mercader, tres mil ducados para enamorar a una rica heredera, Porcia, de la que se ha prendado completamente. Antonio, que tiene todo su dinero invertido en sus barcos pero a la vez quiere hacerle ese favor a su más querido amigo decide pedirle el dinero a Shylock, un judío macabro y ambicioso. Éste solo pone la condición de que, si no le es devuelta la suma en la fecha acordada, tendrá derecho a una libra de la carne de su deudor, a elección del judío.

Ya había visto la película de esta obra -que, por cierto, me encantó- pero la verdad es que, después de leer el guión, he notado que no se llevó el resplandeciente y elegante guión de la obra a la gran pantalla o, al menos, no de forma íntegra. Es sencillamente impresionante como Shakespeare sabe crear historias tan maravillosas a través de personajes tan ingeniosos como acordes a la perfección del hilo argumental. Yo, que me gusta subrayar los fragmentos que me agradan de un libro, no paraba de subrayar como un loco. Se nota que diseñaba cada párrafo con un cuidado y una precisión digna de arquitecto. Shakespeare fue en el teatro lo que Miguel Ángel en la escultura.

El punto de partida de la historia es la deuda que contrae Antonio con Shylock pero se extiende en todas las direcciones para acabar uniéndose otra vez en la figura Antonio. El juego de los tres cofres para poderse casar con Porcia, el juicio de Antonio y Shylock, el amor entre Nerissa y Graciano, la huida de Jessica...

Aunque se remarca un odio palpable en cada página a la religión judía hay párrafos -por ejemplo el fragmento que os he dejado encima de la reseña- que nos demuestran que Shakespeare era avanzado a su tiempo y entendía cosas que aun hoy no se entienden demasiado.

Hace poco "Mutnodjme" me dejó un comentario en la reseña de Los Miserables, de Victor Hugo, que me encantó y creo que es aplicable a este libro. En su comentario me decía que "las obras actuales son finitas en el tiempo, simples productos. Su extensión, con frecuencia, no está justificada. Forma parte del márketing. En las obras de los grandes nada sobra, todo encaja, evoluciona con naturalidad y su autenticidad no puede menos que atraparte." No puede tener más razón. ¿No creéis?

En conclusión, El mercader de Venecia es una de las obras más cortas de Shakespeare y un clásico que merece ser leído. Sencillo pero bien elaborado, cada adjetivo parece haber sido hecho a medida para el lugar en el que lo emplaza el genio inglés. Así como el guión y la obra de teatro no dejo de recomendar la película del 2004 dirigida por Michael Radford.



Título: El mercader de Venecia. Autor/a: William Shakespeare. Título original: Merchant of Venice
Editorial: Alianza. Nº páginas: 160. Precio8,50€