Quedaos en la trinchera y luego corred, de John Boyne

domingo, 24 de noviembre de 2013

"Aunque era decepcionante tener tan pocos invitados en su fiesta de cumpleaños, Alfie intentó no darle demasiada importancia. Sabía que algo estaba ocurriendo en el mundo real, algo de lo que siempre hablaban los adultos, pero parecía aburrido y, además, no le interesaba demasiado. Corrían rumores desde hacía meses; los adultos no se cansaban de repetir que algo importante estaba a punto de suceder, algo que iba a afectarles a todos. A veces Georgie decía a Margie que empezaría de un momento a otro y que debían estar preparados. Y a veces, cuando ella se disgustaba, le decía que no tenía de qué preocuparse, que la sangre no llegaría al río, porque Europa era demasiada civilizada para empezar una disputa que nadie podía esperar ganar."


La Primera Guerra Mundial es de las etapas históricas de las que más se escribe, a pesar de que es frecuentemente eclipsada por el horror de la segunda. Muchos escritores han aprovechado esa oscura época para revivir el sufrimiento, el dolor, la pérdida y la muerte que se vivió en esta sangrienta guerra, aunque unos con más buen resultado que otros. El otro día os hablaba en el blog de 14, de Jean Echenoz, que, en mi opinión, había perfilado la guerra con una precisión y frialdad escalofriantes en menos de cien páginas. El autor del libro que os traigo hoy se ha reservado una posición de honor en este grupo de escritores con una novela cuya sinopsis nunca he podido olvidar y cuyo final ha hecho que siempre haya tenido presente a aquel misterioso niño con el pijama de rayas. Hoy os traigo Quedaos en la trinchera y luego corred, de John Boyne.

Londres, 1914. El día en el que Alfie cumple cinco años empieza la que más tarde llamarían la Gran Guerra. Su padre, Georgie, no tarda en alistarse voluntariamente al Ejército y nuestro protagonista se queda viviendo con su madre, Margie, que empieza a trabajar día y noche para no quedar en la indigencia. Las cartas de su padre empiezan siendo alegres pero cuando es enviado al frente en Francia su correspondencia adquieren un tono más oscuro y acaban sin tener mucho sentido. Aunque su madre dice que se encuentra en una misión secreta Alfie está convencido de que ha muerto. Después de año y medio desde la última carta recibida Alfie trabaja ejerciendo de limpiabotas en la estación de King's Cross sin que su madre lo sepa para ayudar a la economía de su hogar. Un día, por casualidad, descubre que su padre está vivo cuando a un médico al que le estaba limpiando los zapatos se le caen los documentos por el suelo y le ayuda a recogerlo. Confundido pero lleno de esperanza se propone encontrarlo.

John Boyne escribió el que, estoy seguro, será un clásico juvenil de este siglo. Aunque sus obras posteriores no me han decepcionado también es verdad que no ha conseguido igualar la calidad de su primera novela: El niño con el pijama de rayas. Aunque ha escrito varias novelas para adultos solo ha conseguido destacar, a mi parecer, con sus libros de género juvenil y esta vez ha decidido centrarse en una Londres apesadumbrada por la Primera Guerra Mundial. Con un lenguaje sencillo y un ritmo cinematográfico la historia va avanzando a través de la experiencia de Alfie, un chico sensible y lleno de bondad que acepta las circunstancias que le acontecen.

En mi opinión el personaje que más interés despierta y cuya personalidad impresiona más al lector es Joe Patience, un vecino de Alfie y el mejor amigo de su padre, que es objetor de conciencia y al que el negarse a ir a la guerra cuando el alistamiento deja de ser voluntario le hace sufrir severas consecuencias. Los demás personajes no despertaron especialmente mi interés pero cumplen lo que se espera de ellos. El final está a la altura y la última frase del libro sacará una sonrisa al lector.

Creo que no es necesario que os hable de las ediciones de Nube de tinta, que siempre logran convencernos con sus magníficas portadas. Esta, en mi opinión, es la mejor de todas. Sin embargo, también me molestó el hecho de que no hallé concordancia entre el contenido de la novela y la imagen que ocupa su portada. El título también me ha parecido elegido con fines comerciales pues, aunque se repite mucho en la novela, a mi parecer no adquiere suficiente relevancia. Esto, claro está, es una opinión personal y todo escritor tiene derecho a titular su libro como le venga en gana.

El único punto negativo que le he visto a la novela es que John Boyne podría haber aprovechado el momento histórico y las circunstancias en la que Inglaterra se encontraba para describir lo que sucede alrededor de Alfie, y no centrarse tanto en su caso concreto. Aún así debemos tener en cuenta que se trata de literatura juvenil y es comprensible que el autor haya decidido ir directo al grano, sin andarse con demasiadas florituras, y de este modo centrarse en lo que le sucede al protagonista.

En conclusión, Quedaos en la trinchera y luego corred es un libro que se lee rápido y es ágil. Se trata de una novela crítica con la guerra y sus consecuencias (como la muerte, la indigencia, la xenofobia, los prejuicios, los rencores, los traumas...) situándose en la Primera Guerra Mundial pero sin explotar demasiado el momento histórico ni entrar en detalles, apuntando el foco directamente a la experiencia de Alfie, el protagonista de la historia. Un libro juvenil que engancha y en ningún momento decae la acción.

Editorial: Nube de tinta. Nº páginas: 256. Precio papel: 15,95€


Notas.
  1. John Boyne (Dublín, Irlanda, 1971) es un escritor irlandés. Se formó en Trinity College, y en la universidad de East Anglia, Norwich, Inglaterra. Es autor de The boy in the striped pyjamas (El niño con el pijama de rayas), novela que se convirtió en un éxito en todos los países en los que se publicó. En Irlanda se mantuvo en primer lugar durante un año entero. Ha sido traducida ya a treinta y cuatro idiomas incluyendo braile y ha supuesto un extraordinario éxito de ventas en diversos países. Ganadora de dos Irish Book Awards y finalista del British Book Award, ha sido recientemente llevada al cine por Miramax/Disney por la dirección de Mark Herman. En España ha sido galardonada con el Premio de los Lectores 2007 de la revista Qué Leer y ha permanecido más de un año en todas las listas de libros más vendidos. En Francia ocasionó una expectación tan aclamada por los lectores que Le Gaccete D'Irgoer publicó una oda a John Boyne por relatar la historia a la perfección. Más información en Wikipedia. Página web del autor: aquí.
  2. Agradecimientos a Nube de tinta (PHM) por el ejemplar. Twitter del sello: @nubedetinta.
  3. Otras reseñas de libros del autor en el blog: El increíble caso de Barnaby Brocket.
  4. Otras reseñas de Quedaos en la trinchera y luego corred: Perdida en un mundo desconocido, A doble altura.

Mi vida querida, de Alice Munro

jueves, 21 de noviembre de 2013

"En cuanto le subió la maleta al compartimento, Peter pareció ansioso por quitarse del paso. No es que estuviera impaciente por irse, dijo que solo le preocupaba que el tren se pusiera en marcha. Se quedó en el andén mirando hacia la ventanilla, despidiéndose con la mano. Saludaba, sonriendo. A Katy la miraba con una sonrisa franca, resplandeciente, inequívoca, como si creyera que la niña siempre sería un prodigio para él, y él para ella. A su mujer, en cambio, le sonreía con optimismo y confianza, pero con cierta determinación. Algo que no era fácil expresar con palabras, que nunca lo sería. Si Greta lo hubiera mencionado, Peter le habría dicho: no digas tonterías. Y ella le habría dado la razón, pues no le parecía natural que personas que se veían a diario, a todas horas, tuvieran que andarse con explicaciones de ninguna clase."

Los premios literarios, en mi opinión, son más que positivos para el mundo de las letras. Aunque son del tipo de premios más criticados no debemos obviar el hecho de que la literatura es muy extensa y subjetiva. No es lo mismo un científico que ha desarrollado una importante hipótesis sobre las moléculas que un escritor cuya trayectoria demuestra su aportación en la literatura mundial. Yo sigo concretamente tres premios: el Premio Nobel, el Premio Planeta y el Premi Ramon Llull. Cuando, después de la emocionante cuenta atrás, se anunció el Nobel de literatura de este año el nombre de la ganadora me fue desconocido pero me prometí conocerla. Vi que mi entusiasmo por este premio era compartido por otros bloggers y por eso decidí crear el Reto Nobel, un reto que se repetiría cada año. Consistiría en conocer al ganador de este prestigioso premio a partir de sus obras y luego reseñarlas en el propio blog. Así pues yo ya tengo cuatro obras de la autora en la estantería y aquí vengo con la primera que me he dispuesto a leer: Mi vida querida, de Alice Munro.

Se trata de la última novela que ha publicado la escritora canadiense y consta de diez relatos cortos -de una media de treinta páginas cada uno- que parecen aterrizar silenciosamente en los recuerdos de unos personajes distantes entre sí. Una madre que abandona a su hija para hacer el amor con un guapo artista, una niña que, paralizada de miedo, observa como su hermana se ahoga sin pedir ayuda a su madre ni a su novio, que se encuentran adentro haciendo el amor, las dudas que acontecen a una joven cuando sus padres la abandonan para ir a ayudar a Ghana y se queda a vivir con sus conservadores tíos...

Los personajes y las situaciones son diversas y variadas pero si tuviera que encontrar un punto en común entre ellos es el delicado, sensible e íntimo tono con los que son narrados, apuntando su foco en la protagonista que siempre es mujer. Los hombres parecen tener una posición secundaria en estos relatos, solo encuentran su espacio desde el punto de vista subjetivo e imparcial de una mujer. Esto no es para nada negativo, o al menos no lo fue para mí. Me encantaron los dilemas que se plantean las protagonistas y con qué ingenio, habilidad y elegancia lo cuenta Alice Munro, que en ningún momento pierde cierta neutralidad que marca una distancia cómoda con la historia, como si se tratara de lejanos recuerdos que el tiempo casi ha borrado por completo.

Decidí empezar por esta obra suya porque, a parte de los once excelentes relatos que contiene, al final hay cuatro más de muy especiales. Transcribo literalmente lo que escribe Munro en Mi vida querida: "Las cuatro últimas piezas de este libro no son exactamente cuentos. Forman una unidad distinta, que es autobiográfica de sentimiento aunque a veces no llegue a serlo del todo. Creo que es lo primero y lo último -y lo más íntimo- de cuanto tengo que decir sobre mi propia vida". Cuando leí esto se me abrieron los ojos como dos naranjas. Me pareció apreciar el plus se sentimiento que contenían esos cuatro últimos relatos que, en mi opinión, son con diferencia los mejores del libro.

Como único punto gris de la novela marcaría el lento ritmo que, aunque a otros lectores les puede encantar, a mí hubo momentos en los que se me hacía cuesta arriba. Soy consciente de que el tipo de historias y las reflexiones a las que nos quiere invitar la autora requiere este tempo, pero hubieron algunos puntos en los que me perdía por culpa de dicha lentitud.

En conclusión, Mi vida querida contiene once relatos cortos en los que el foco apunta directamente a las mujeres atravesando su fina piel y llegando directamente a sus temores, sus dudas, sus recuerdos y sus dilemas. Si tuviera que describir esta obra con una palabra sería sensible. Además, este libro contiene cuatro relatos finales que tienen algo de autobiográfico. Estos últimos son los que más me gustaron. Aunque a veces el ritmo se me hacía algo lento la genialidad con la que Alice Munro nos relata situaciones con un trasfondo impresionante es innegable. No creo que tarde en volver a traer la siguiente obra suya.


Editorial: Lumen. Nº páginas: 333. Precio papel: 22,90€. Precio ePub: 10,99€.


Notas.

1. Alice Munro ha sido la ganadora de los Premios Nobel de Literatura 2013. Nació en Ontario el 10 de julio de 1931. Es una narradora canadiense muy enfocada en los relatos y hoy en día es de las escritoras más importantes de habla inglesa. Pasó su infancia viviendo en una austera granja, en la época de depresión económica. Conoció muy joven a James Munro y se casó con él en 1951, instalándose en Vancouver. Más tarde, nacidos sus hijos, se trasladaron a Victoria, donde abrió una librería con su marido. Se divorció, volvió a casarse con Gerald Fremlin y consolidó su carrera como escritora.

2. He organizado el Premio Nobel 2013 que consiste en leer una o más obras de Alice Munro y reseñarla en vuestro blog, os podéis apuntar haciendo click aquí.

Sueño, de Haruki Murakami

martes, 19 de noviembre de 2013

"Hace ya diecisiete días que no puedo dormir. 
No hablo de insomnio. El insomnio lo conozco un poco. Una vez, cuando estudiaba en la universidad, sufrí algo parecido. Hago notar que era "algo parecido" porque no tengo la certeza de que los síntomas coincidan con lo que la gente suele entender por insomnio. Supongo que, si hubiera ido al hospital, al menos habría averiguado si se trataba o no de insomnio. Pero no fui. Porque me daba la impresión de que no serviría de nada. No es que tuviera algún fundamento especial para creerlo. Me lo decía simplemente la intuición. Que sería inútil. De modo que no visité a ningún médico y se lo oculté todo el tiempo a mi familia y a mis amigos. Porque sabía que, si se lo decía a alguien, me aconsejaría, sin duda, acudir al hospital".

De vez en cuando -muy de vez en cuando- como lectores tenemos la suerte de cruzarnos con algo especial, un autor que nos saca de nuestras casillas -conocidas y, en ocasiones, hasta aborrecidas- para despertarnos y hacernos ver que de literatura no hay solo una. El Escritor -así, en mayúscula- japonés que es eterna apuesta en los Nobel me ha vuelto a desconcertar. Hoy os traigo Sueño, de Haruki Murakami.

La protagonista y narradora de esta historia es una ama de casa convencional; tiene un marido que la quiere y un hijo al que cuida con amor y cariño. Su vida se ha instalado en una rutina que se va repitiendo indefinidamente hasta el día en el que nuestra narradora pierde el sueño. Deja de tener la necesidad de ir a dormir y no se siente nada cansada a consecuencia de ello, sino todo lo contrario, su cuerpo rebosa energía y juventud. Ocultándose a su familia por las consecuencias que podrían derivar de la revelación de un suceso tan paranormal empieza a llevar una doble vida: durante el día sigue su habitual monotonía. Por la noche decide aprovechar todo ese tiempo que el resto de la humanidad pierde durmiendo.

Este relato me ha encantado. Haruki Murakami me ha vuelto a conquistar con su lenguaje sencillo pero hábil a la vez que nos sitúa no con, sino dentro de su protagonista y nos cuenta un hecho tan fuera de lo común como que una persona, del día a la mañana, deje de dormir. Al igual que en La metamorfosis de Kafka Gregor Samsa se levantaba convertido en una cucaracha gigante, nuestro protagonista deja de dormir. Las dos historias tienen en común el que sus autores aprovechan esta excusa para hacernos reflexionar sobre la vida y las personas.

Me ha hipnotizado el proceso a través del cual pasa la protagonista de una vida lineal y repetitiva pero a la vez comfortable y cotidiana a otra en la que cuestiona esa realidad y cada vez vive más desconectada de ella, actuando durante el día como se espera de ella, haciendo lo que hace siempre pero sin poner el corazón en ello, mientras que por la noche es ella misma: progresivamente vuelve a comer chocolate, a leer clásicos de la literatura rusa. De alguna manera ha vuelto a nacer. Me impactó sobremanera cómo ni su marido ni su hijo no se da cuenta del cambio que sufre.

Estamos ante un relato muy profundo cuya relectura estoy seguro que lleva a fijarse en muchos detalles que se pasan por alto a la primera. Como siempre Haruki Murakami deja muchos cabos por atar y el final, rompedor y tenso, deja al lector sin aliento. "¿Pero cómo acaba" susurro al acabar. Y después sonrío, sonrío porque Murakami lo ha conseguido otra vez. Me ha dejado con el corazón a cien por hora. A mi parecer ha vuelto a escribir el final en tinta invisible, pero realmente es uno de esos desenlaces del que hablar y discutir durante horas y horas en un club de lectura*. Murakami, al menos para mí, es un autor que valora de verdad una vez finalizo sus obras.

El que no haya leído nunca a este autor no sé si recomendaros la lectura de Sueño -por ejemplo, mi madre detesta a este autor, todo es cuestión de gustos- pero a los que, en cambio, os gusta Murakami éste es un imprescindible. Advertir que es un relato corto y, como tal, con las excelentes y surrealistas ilustraciones de Kat Menschik -supervisadas todas por Murakami, que las ha calificado de diferentes y únicas- incluidas, el libro no ocupa más de 80 páginas.

Por parte de la editorial independiente Libros del Zorro Rojo cabe destacar la cuidada edición de Sueño: la tipografía, el tipo de papel, la tapa dura, las imágenes y hasta el color. Ya lo hicieron con Cartas de la monja portuguesa, leer libros editados con tanto gusto y cariño da gusto.

En conclusión, en Sueño encontramos un relato corto escrito por un joven Murakami que ya presume de estilo propio. He encontrado cierto paralelismo entre este y La metamorfosis de Kafka en el hecho de que un cambio lleve a su protagonista a profundas e interesantes reflexiones que se quedan clavadas en el lector para siempre. El final, inmejorable. La edición, exquisita. Las ilustraciones muy acertadas. Solo me queda por decir: gracias Murakami, gracias Libros del Zorro Rojo, gracias Kat Menschik, ¿a qué esperas, lector?


Editorial: Libros del Zorro Rojo. Nº páginas: 81. Precio papel: 14,90€

Notas

* Si alguno de vosotros se lo ha leído y le gustaría discutir conmigo el final o la historia en sí enviadme un mensaje privado al Facebook del blog o un email a trotalibrosblog@gmail.com.

1. Agradecimientos a Libros del Zorro Rojo por el ejemplar. Para comprarlo click aquí, para más información aquí.

2. Podéis disfrutar del primer capítulo del libro aquí.

El cielo ha vuelto, de Clara Sánchez

lunes, 18 de noviembre de 2013

"Qué ingenua era en aquellos días. Iba por la vida sin enterarme de nada. El trabajo, el amor, emborracharme un poco en alguna fiesta para liberarme de las tensiones, ganar dinero para sentirme segura. Ni en un millón de años me habría dado cuenta de que el mundo era un embrollo, como decía Irina, donde los pensamientos mueven el viento y las miradas te destruyen o te salvan"

Yo fui de los que siguieron la gala de los Premio Planeta en directo por streaming y lo hice no tanto por la impaciencia que sentía por saber el ganador de este año sino por la curiosidad de cómo eran ese tipo de galas literarias. No diré que me decepcionó pero la verdad es que me supo a poco: la emisión no duró más de diez minutos. Sin preámbulo ni emotivo discurso alguno subió una presentadora, anunció los nombres en clave de los ganadores y después desveló los títulos verdaderos y la identidad de sus autores. Primero anunció la finalista: "El buen hijo" de Ángeles González-Sinde. "¿Pero Sinde no era una ministra de cultura?" Pues sí, lo era, pero no hablaré más del tema, ya dejé clara mi opinión al respecto en la reseña de "La marca del meridiano" de Lorenzo Silvia. Por fin esa mujer baja del escenario. Se anuncia el ganador del Premio Planeta 2013 y un servidor se alegra. Se alegra porque conoce a la autora. La conoce y tiene una buena experiencia con ella. Hoy os traigo El cielo ha vuelto, de Clara Sánchez.

Patricia tiene una vida perfecta: trabaja de modelo, tiene un novio muy guapo y pintor, su familia la quiera y su situación económica es inmejorable. Sin embargo, todo se tuerce en un vuelo que toma para volver de un paso de modelos en la India: una misteriosa mujer le advierte de que hay alguien en su vida que la quiere ver muerta. En un principio no le da ninguna importancia pero a partir de ese momento le empiezan a suceder accidentes, empieza a poner en duda la confianza que tiene con su gente más cercana y su vida, progresivamente, se va oscureciendo.

Esta novela se lee rápido, no tardé más de dos días en acabármelo pues, como ya comprobé con Entra en mi vida, Clara Sánchez crea buenas historias y las cuenta con un ritmo cinematográfico trepidante. Sin embargo, esta agilidad no se alcanza a base de sacrificar la narración interna de la protagonista: el lector sentirá la evolución de la comodidad de la vida de Patricia a cómo desconfía de toda la gente a la que quiere por la sospecha de que hay alguien que quiere acabar con ella y, a través de este proceso, se va deslindando su vida y vemos cómo no era tan perfecta como quería creer. La división de los capítulos también incita a enganchar el lector a la historia que, por el misterio de querer saber quien es la persona que le desea tan mal a Patricia, las páginas correrán por las manos del lector  volando.

Se llega a conocer muy bien a la protagonista y narradora, Patricia, sin olvidar a los demás personajes, que nos son descritos desde su punto de vista subjetivo. Una de las cosas que más me gustaron de la novela fue la reflexión que lanzó Clara Sánchez en el otorgamiento del Premio Planeta de este año sobre cómo la desconfianza puede destruir vidas. Aunque la historia no es estática, se mueve entre Madrid -ciudad en la que vive Patricia- y Barcelona -ciudad en la que vive la misteriosa mujer- y cabe mencionar una de sus mayores virtudes: en ningún momento se hace pesado, sino que avanza aportando en cada página información importante. El final es correcto y cumple su cometido, está a la altura del resto de la novela. En esto Clara Sánchez no suele fallar.

Como puntos negativos señalaría el hecho de que, aunque, como he dicho anteriormente, la autora profundiza mucho en Patricia, no acabé de simpatizar con ella, cosa que afectó en el gusto que me dejó la novela. En más de una ocasión sentí sus reacciones y sus reflexiones algo forzadas, al servicio del rumbo que Sánchez quería darle a la historia y carentes de toda naturalidad. También cabe apuntar que, a pesar de la buena reflexión a la que nos invitó Clara en su discurso, no es un libro con un gran trasfondo, es una de esas lecturas que son perfectas para entretener al lector, sin ninguna otra pretensión.

En conclusión, El cielo ha vuelto es una historia emocionante, con una buena sinopsis cuyo misterio mantendrá al lector pegado a la novela, pasando las páginas sin cesar viviendo el ritmo latente, constante, ágil y cinematográfico del que está dotado este libro. Sin embargo cabe mencionar que, en mi opinión, la autora se ve obligada a forzar algunas situaciones y algunos personajes para seguir el rumbo marcado en esta novela que tan solo aspira a entretener al lector.

¿Merece el Premio Planeta? Juzgad vosotros mismos. Por mi parte, y con mi corta lista de Premios Planeta leídos (tres), debo decir que me ha gustado más que La marca del meridiano pero menos que Contra el viento. ¿Qué le ha faltado? Un trasfondo que trascienda las páginas del libro y llegue al lector. Esto, a mi parecer, es un elemento importante a la hora de ganar un premio tan prestigioso como éste -que, atendiendo al premio en sí, es el segundo del mundo, superado tan solo por el Nobel-.


Editorial: Planeta. Nº páginas: 384. Precio papel: 20,50€ Precio ePub: 9,99€

PD¹: ¡Trotalibros ya está en Google+!
PD²: Reto Nobel 2013.

14, de Jean Echenoz

martes, 12 de noviembre de 2013

"Y la mañana siguiente tampoco hubo descanso, todo fue un continuo y polifónico tronar, bajo el intenso frío ya anunciado. Retumbar de los cañones en bajo continuo, lluvia de proyectiles barométricos y de contacto de todos los calibres, balas que silban, restallan, suspiran o gimen según la trayectoria, ametralladoras, granadas y lanzallamas, la amenaza viene de todas partes:  de arriba de los aviones y de los disparos de los obuses, de enfrente de la artillería enemiga, y aun de bajo cuando, creyendo disfrutar de un momento de calma en el fondo de la trinchera donde intenta uno dormir, oye el enemigo sordamente debajo de aquella misma trinchera, debajo de uno mismo, abriendo túneles donde colocará minas con el fin de destruirla y a él con ella".


Esta es la primera novela que leo de este autor del cual tanto había oído hablar. Esta reseña será corta y especial como lo es el libro que os traigo hoy: 14, de Jean Echenoz.

Anthime, un joven de la Vendée, ha aprovechado esa soleada mañana de sábado para salir a dar una vuelta en bicicleta. Es el 1 de agosto de 1914 -de aquí el nombre de la novela-, y, cuando otea su pueblo desde la colina que se dispone a descender, escucha como suenan unas campanas anunciando una guerra que iba a ser fácil y rápida pero acabaría siendo recordada como la Primera Guerra Mundial o Gran Guerra. A través de 14 el lector seguirá los pasos de Anthime: cómo lo deja todo para ir al frente junto a sus amigos, cómo sobrevive entre los proyectiles, la muerte, la sangre y el fango, su destino y el de sus compañeros... Sin embargo, todo esto lo hará sin olvidar a la bella Blanche en el pequeño pueblo francés que espera temeroso el retorno de sus hijos.

98 páginas. Jean Echenoz no ha necesitado ni una página más para describir la barbarie que se vivió en Europa entre 1914 y 1918. 98 páginas, a mi parecer, perfectas. Todas cargadas de contenido y, aunque os pueda parecer imposible, llenas de escrupulosos detalles. No sobra ni falta ningún adjetivo, Echenoz es un maestro. La vida de Anthime y sus amigos es la vida de miles de soldados que dejaron sus vidas para ir a un infierno. La vida de Blanche es la vida del resto de la población.

En una ocasión leí un artículo que anunciaba la muerte inevitable de la complejidad en las cosas, pues es realmente lo más fácil. Hay miles de escritores que, habiendo leído mucho, buscan en sus novelas frases ingeniosas a través de un vocabulario complicado, impregnándolo todo de intrincados adjetivos. La simplicidad, en cambio, es mucho más difícil de conseguir: decir lo mismo en pocas palabras. Conseguir que el lector "vea" los detalles que se prescinde redactar solo lo hace un maestro de las letras.

Me ha dejado el corazón encogido cómo un narrador omnisciente relata los escalofriantes hechos que se suceden de una forma tan fría, neutra y distante. Jean Echenoz relata los hechos, dejando los sentimientos y la parte más íntima y profunda de la novela escrita con tinta invisible, como si el papel no fuera digno de esos secretos que solo desea compartir con el lector, como en la vida real: uno ve la realidad, pero nadie le va diciendo qué tiene que sentir al verla, sino que es una reacción que siente sólo e interiormente. Otros escritores cobardes -si se me permite la expresión, desde el enfoque más constructivo posible- dicen (y algunos hasta enumeran) lo que el lector debe sentir. Jean Echenoz confía en el lector.

En conclusión, 14 es un libro para leer sin prisas, viviendo cada una de las frases que se hallan en él escritas como si fueran las últimas de vuestra novela preferida que, manteniendo el suspense hasta el último momento, no revela la clave de todo el embrollo hasta el final. 14 es un experimento con resultado positivo. 14 contiene mucho más de lo que da. 14 no tiene más sorpresas ni giros inesperados de los que podría tener la vida real de un joven soldado que se va a luchar en una guerra terrible. Me enamoré de todos sus personajes. Hubo momentos en los que tuve miedo de fallecer en la sucia y desesperanzadora trinchera por una bala perdida en ese caos sangriento.

Editorial: Anagrama. Precio papel: 12,90€ Precio ePub: 9,99€ Páginas: 98.

Lo que encontré bajo el sofá, de Eloy Moreno

sábado, 9 de noviembre de 2013


"Tacto e hilo se separan y, de pronto, un globo comienza a caer hacia el cielo. Es una caída lenta pero a la vez irremediable. Irremediable no porque sea imposible atraparlo, irremediable porque nosotros, los adultos, ni siquiera lo intentamos; sólo los niños lo hacen."


En los inicios de este blog recuerdo que por toda la blogosfera literaria se hablaba de un libro titulado "El bolígrafo de gel verde" y no llegué a leer ni una reseña negativa. Con muchas ganas me dirigí a mi librería de referencia y me sorprendió no encontrarlo ni en la mesa de novedades ni en la de bestsellers. Dándome por vencido, pues siempre intento encontrar los libros por mí mismo y sin la ayuda de nadie, pregunté al librero que, a su vez, me respondió que no sabía nada de ese libro. Llegué a casa completamente intrigado por este hecho inusual: ¿si todos los blogs están hablando del mismo libro como es que no lo tengan en las librerías? Investigando por internet descubrí que ninguna editorial lo había publicado, que su autor solo recibió negativas de éstas pero, no dándose por vencido lo promocionó por su cuenta enviando ejemplares a diferentes blogs literarios. Finalmente me enteré de que Espasa lo publicó y me alegré mucho: realmente es enriquecedor pensar que fenómenos como el bloguero ayudamos a que el talento destaque por encima del nombre de un autor o la portada de su libro. Por eso mismo, cuando me enteré de que Eloy Moreno publicaba su segunda novela -publicada por Espasa también- y recibí un email del propio autor ofreciéndome un ejemplar no dudé en aceptar. Hoy os traigo Lo que encontré bajo el sofá, de Eloy Moreno.

Desde la primera página el autor nos hace aterrizar en una Toledo que era completamente desconocida para mí. Allí conocemos a Alicia, una mujer de mediana edad que se traslada, junto a su hija, a la casa de su tía en el centro de Toledo para cubrir una baja en un colegio. Al principio se encuentra perdida y un poco triste porque ha dejado solo a su marido. Sin embargo poco a poco conoce la magia de Toledo a través de un misterio escondido en las históricas calles de la ciudad, un policía que se dedica a guardar secretos por quien, muy a su pesar, empezará a sentir algo y una chica llamada Marta que sufre bullying de sus compañeras del colegio.

La historia se divide en cortos capítulos. Esto unido a que el autor sabe cómo acabar un capítulo hace que el lector se encuentre enganchado a la novela desde su primera página. El ritmo es ágil, sin demasiadas florituras pero sin dejar pasar los detalles que todo lector necesita para enamorarse de una ciudad y empatizar con los personajes. Alicia -cuyo nombre, en mi opinión, es en tributo a la protagonista de la más famosa de las historias de Lewis Carroll- es protagonista y narradora parcial de la novela. Así, el hilo argumental de Alicia nos es relatado en primera persona, pero esta decisión narrativa no ha impedido a Moreno establecer otros hilos argumentales para seguir los pasos de otros personajes como Marcos, el policía del cual se enamora Alicia, o Marta entre otros. Me ha gustado esta elección porque, como las demás tramas las relata un narrador omnisciente hace que el lector, aunque sea conocedor de lo que hacen todos los personajes de la novela, se sienta más apegado a la protagonista.

Más allá de los mecanismos técnicos que desarrolla el escritor el contenido de la novela se divide en varios cauces que siguen males actuales en nuestra sociedad tales como el bullying, el deshaucio y la corrupción de la clase política, y otros de más personales como la fidelidad en el matrimonio. A todo esto Eloy Moreno ha añadido un plus de ficción que se materializa el misterio que busca resolver la protagonista a través de unas pistas repartidas por Toledo.

En toda la novela se siente el gran amor que siente el escritor por la ciudad de Toledo. Se muestra como una población mágica, misteriosa, tranquila, enigmática... una especie de París íntimo. ¡Me he quedado con unas ganas de revisitarla impresionantes! Y es que a medida que avanza la historia recorremos sus calles, conocemos a sus gentes, olemos sus aires, vivimos su esencia. Esto Eloy lo ha sabido llevar a la novela de una forma magistral.

Una peculiaridad que cabe destacar de Lo que encontré bajo el sofá es un tipo de capítulos en los que un narrador omnisciente se deja llevar por unas corrientes de aire que van de un lado a otro de la ciudad, atravesando muros físicos y no tan físicos, inmersándose en diferentes vidas y pensamientos durante unos instantes. Estos capítulos los vivía con gran intensidad y daban un toque de originalidad a la novela genial. Si no me he explicado lo bastante bien, en el booktrailer que ofrezco bajo la reseña se reproduce uno de estos capítulos. Sin duda Eloy Moreno es un buen escritor con grandes ideas que tiene mucho que ofrecer aún en el panorama literario español.

También hay cosas que no me han gustado como el hecho de que no me ha caído bien la protagonosta, Alicia, y esto me ha chafado parcialmente la experiencia de esta lectura. Me pareció una mujer irresponsable: su hija apenas tiene lugar en la novela, es completamente secundaria. Una cosa es que muchas decisiones que toma no me parezcan bien -si tubiera que estar de acuerdo con todo lo que hacen todos los protagonistas que leo creo que detestaría leer- pero es que en demasiadas ocasiones estoy de acuerdo con lo que piensa Alicia pero ésta, con una posición completamente pasiva a los hechos que le suceden se deja llevar haciendo radicalmente el revés de lo que quiere hacer. No se materializan en acciones ninguna de las reflexiones que lleva a cabo. Alicia me recordó mucho a la protagonista de Cincuenta Sombras de Grey y, creedme, esto no es bueno.

Si bien la historia empieza a buen ritmo y va avanzando lo bastante bien como para mantenerlo, el final me pareció completamente insuficiente. Simplemente no le iba a medida a la historia. En general, me pareció soso. Deja, no ya cabos sin atar, sino mal atados. Si la protagonista me recuerda a  Anastasia Steele, esto me recuerda al último capítulo de Perdidos. Esta serie de ABC fue tan ambiciosa y abrió tantos cauces que no supo como resolverlos y dar un final aceptable que cerrara todos los misterios abiertos.

En conclusión, Lo que encontré bajo el sofá nos lleva a enamorarnos de la ciudad de Toledo, que mantiene enganchado, es original y cumple a la perfección lo que nos prometía: una novela que refleja una generación indignada. Como puntos no tan buenos señalaría la protagonista pasiva y el apresurado final.

Agradecimientos a Eloy Moreno y a Editorial Espasa por el ejemplar.
Eloy, si me estás leyendo, que sepas que yo ya he ido repartiendo algún que otro marcapáginas por ahí. Lector, ¿no sabes de lo que estoy hablando? Click aquí.



Editorial: Espasa. Nº páginas: 314. Precio físico: 19,90€. Precio ePub: 9,99€.
PD: Me gustaría invitaros a todos al reto Nobel 2013 (este año de Alice Munro). Se trata de leer y reseñar al menos una novela de la ganadora del premio literario más prestigioso del mundo de este año. Si participan más de 10 bloggers se sorteará un ejemplar de Demasiada felicidad. ¡Click aquí!

La marca del meridiano, de Lorenzo Silva

lunes, 4 de noviembre de 2013

"No era el momento ni el lugar, pero vio la ocasión y eso es algo que una mujer no desaprovecha nunca. Tan pronto como el guardia Arnau enfiló hacia los aseos de la gasolinera, la sargento Chamorro se dio la vuelta y, mirándome como si quisiera fulminarme, me espetó: 
- Tú te estás guardando algo."

Disculpad mi ausencia por el blog y los vuestros. Aunque encontré el momento para llevar adelante el sorteo del fantástico libro de "HHhH" de Laurent Binet, entre las clases de escritura en el Ateneu Barcelonès y el peso diario que supone el tercer grado en Derecho me queda escaso tiempo para dedicarlo a la lectura y al blog. Aún así, pude seguir en directo la gala del Premio Planeta de este año ya que la editorial facilitó una web donde se podía visualizar en streaming. Los que seguís el blog por Facebook o Twitter ya sabréis que no me alegré de quien fue el finalista, ni más ni menos que Ángeles González-Sinde. No me malinterpretéis, quizás realmente vale mucho su libro y es mera casualidad el hecho de que una cineasta que nunca ha escrito nada sea ministra de cultura de España, subvencione a las editoriales y, al salir -exactamente después de los años duante los cuales operan las incompatibilidades legales- quede finalista del Premio Planeta con su primera novela, pero huele mal. Aún así, desde hace bastante que me gusta tener una pequeña colección de Premios Planeta de cada año y dejé pasar el del pasado año porque la novela negra no me llama demasiado la atención pero finalmente decidí darle una oportunidad. Hoy os traigo el ganador del Premio Planeta 2010, La marca del meridiano, de Lorenzo Silva.

Se trata de la séptima entrega de las aventuras de tres guardias civiles: Bevilacqua -narrador de la historia-, Chamorro y Arnau. Esta vez se enfrentan al encarnizado asesinato de un guardia civil retirado y a medida que avanza la investigación se irán inmersando en el lado oculto de nuestro país que la mayoría de ciudadanos decide ignorar: policías corruptos, prostitución ilegal, delincuentes sin escrúpulos... Bevilacqua va a volver a una Barcelona llena de recuerdos de su pasado más íntimo.

Antes de nada debo recordaros que no soy nada aficionado al género negro así que los que sí lo sois no me hagáis demasiado caso. La verdad es que este libro me ha costado mucho, y esto no me suele suceder. Hasta la mitad del libro no consiguió interesarme ni lo más mínimo e iba siguiendo la historia con desgana. Esto me sucedió, en mi opinión, por la escasa acción que contiene la novela entera, aunque parece que en la segunda mitad se despierta un poco. También tuve la sensación de que no profundizaba en ningún elemento de la narración.

Sin embargo, lo que menos me gustó fue el protagonista y narrador: Bevilocqua. Me pareció extremadamente egocéntrico, vanidoso, soberbio y chulo. Me dio la sensación de que solo sabía hablar de él mismo y creía a todo el mundo inferior a él. Su tono chulesco me sacó de mis casillas y lo peor es que no aminora en toda la historia. En cuanto al caso -la trama en sí- tampoco me dijo nada, Silva se detuvo más en los trámites burocráticos de un caso actual que en la sustancia, que es lo que realmente llama la atención de un lector en este género literario.

Los únicos elementos de la novela que se podrían calificar de positivos es el realismo con el que impregna toda la narración -eclipsado por hacer demasiado énfasis en algunos temas de política que me sobraron- y alguna que otra reflexión del narrador.

En conclusión, esta es una de esas novelas que no pienso recomendar. Quizás es porque no soy aficionado al género pero me pareció aburrido y con un protagonista insoportable en todas las vertientes que se pueden derivar de este adjetivo. En la segunda mitad la historia consiguió despertar mi interés -acostumbrado ya a carácter del protagonista- pero el final previsible me lo destrozó.

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Mañana sale a la venta el Pemio Planeta 2013: El cielo ha vuelto de Clara Sánchez. Además, hoy he puesto en marcha lo que me gustaría que se convirtiera en una tradición bloggera: el Reto Nobel, que consiste en leer y reseñar alguna de las obras del Nobel de cada año. El de este año, el Reto Nobel 2013, se centrará en Alice Munro. ¿Por qué no os pasáis por aquí, cotilléais un poco y os apuntáis? :)