La casa de los espíritus, de Isabel Allende

"El día que llegó Barrabás era Jueves Santo. Venía en una jaula indigna, cubierto de sus propios excrementos y orines, con una mirada extraviada de preso miserable indefenso, pero ya se adivinaba -por el porte real de su cabeza y el tamaño de su esqueleto- el gigante legendario que llegó a ser"
Desde que era un renacuajo lector conocía el nombre de Isabel Allende. En el autobús escolar había un niño de mi clase, Miguel, que tenía su sitio en la misma fila que yo, aunque nos hallábamos separados por el corredor central. No me acuerdo de cómo empezó, lo que sí sé es que fue algo progresivo, que no medió acuerdo alguno, que nació como nacen los hábitos; nos acostumbramos a leer durante los trayectos matutinos que nos llevaban al colegio. Siempre comentábamos y nos recomendábamos los libros que leíamos, aunque esto lo hacíamos esperando el autobús en la parada y al subir, para luego adentrarnos cada uno en su lectura cuando el motor rugía y el autobús avanzaba. Quizás, de vez en cuando, en algún pasaje emocionante soltábamos un "¡uau!" o un suspiro para llamar la atención del otro y resumirle brevemente la situación del relato. Entre el alboroto de gritos y la coral de lloros, risas burlescas y reprimendas nosotros leíamos con una complicidad tan natural que hasta que empecé mi última lectura no supe distinguir.

En el colegio no estábamos en el mismo grupo, de hecho en la posterior secundaria prácticamente no cruzamos ninguna palabra. No nos llevábamos mal, sencillamente teníamos amistades diferentes, caminos distintos. Sin embargo, en aquellos años de infancia maravillosamente cándida e ingenua, ambos sabíamos que la ruta en autobús de ida al colegio era un momento sagrado del día dedicado a entregarse a la lectura. Qué costumbre tan prodigiosa, tan perfecta y pura: dos tímidos niños leyendo en un autobús. Y es que no es cierto que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, sino que lo valoras de verdad cuando tienes la oportunidad de verlo con perspectiva, desde el exterior, como un narrador omnisciente, aunque a veces sea necesario perderlo para obtener esta perspectiva virtuosa.

Hacía tiempo que no recordaba a Miguel, pero lo rescaté de las sigilosas aguas del olvido cuando me decidí a leer a Isabel Allende para mi parada en Chile en mi viaje del reto Trotalibros. Me acordé de él porque mientras yo en aquellos tiempos leía las aventuras de Thomas Brezina y los cuentos traviesos de Roald Dahl, Miguel se volvía loco con Isabel Allende. Recuerdo que su libro favorito había sido La ciudad de las bestias y esperaba con impaciencia cada nuevo libro publicado de la que sería la Trilogía el águila y el jaguar. En su momento intenté leerla, pero nunca pasé de la página diez (creo que porque hablaba de drogas y esto me turbó). El hecho es que terminé por guardarle cierto rencor ridículo e injustificado a la escritora chilena. Por esto tuve esa sensación de haber leído por fin a una escritora que hacía mucho tiempo que me esperaba. Hoy os traigo La casa de los espíritus, de Isabel Allende.

La casa de los espíritus narra la vida de la familia Trueba, a través de cuatro generaciones, durante años convulsos de transformación de la sociedad chilena. La historia arranca con un osado comentario de Clara Del Valle en la misa de medio día de Jueves Santo. Esteban Trueba se enamora a primera vista de la hermosa hermana mayor de Clara, Rosa, de hermosura submarina, cabello verde y ojos amarillos. Se prometen y Esteban parte a trabajar a las minas del norte para hacerse rico y poderse casar con ella. Con este punto de partida empieza una narración en la que tres familias -los Del Valle, los Trueba y los García- van tejiendo una historia de encuentros y desencuentros, amistades, hostilidades y amores prohibidos.

Isabel Allende consigue crear cuatro personajes impecables. En primer lugar Rosa Del Valle; aunque su presencia en el libro es breve, su belleza extravagante y fascinante a la vez y su carácter indiferente e inconscientemente encantador me ha embargado desde el principio. En esta sintonía, sin duda uno de los pilares del libro es Clara Del Valle, su hermana menor, que desde pequeña demuestra tener poderes sobrenaturales como poder adivinar el futuro, saber interpretar los sueños o mover objetos sin tocarlos. Más allá de esta nota mágica es una mujer inmensamente sabia, siempre está en la luna de Valencia, atenta a los espíritus, cómoda en sus silencios que se pueden alargar años enteros. Sin embargo, tiene el respeto de todo el mundo porque todos saben que cuando habla no es para decir tonterías. Esteban Trueba es quizás el personaje más controvertido de la historia, con el que Isabel Allende transmite el mensaje de que, en la vida, no hay buenos ni malos. Las personas son complejas, cambian, se equivocan, lo intentan arreglar (o no) y pueden llegar a ser malvadas y generosas a la vez. La relación del lector con Esteban es bipolar, por un lado se lo detesta por algunas de sus reacciones severas y exageradas, sus opiniones tercas y anticuadas y su ira incontrolable. Sin embargo, por otro lado encontramos a un hombre sensible, que se arrepiente de muchas de las cosas que hace y ama a su familia sin límites. Por último, su hermana Férula, una mujer que conmueve, acostumbrada a vivir en la oscuridad y adoradora de la luz que Clara le da sin darse ni siquiera cuenta.

Disculpad por haberme alargado tanto con los personajes, pero cuando me conquistan de verdad, como es el caso, no dudo en cederles un merecido trono de letras en la reseña. Por otro lado, este realismo mágico que, en una historia familiar, nos lleva irremediablemente a Gabriel García Márquez. Sin duda este libro está muy influido por Cien años de soledad, quizás se le podría llamar su versión light. El tema es que solo está presente en la primera mitad del libro, y fue esta la parte que realmente disfruté. La segunda mitad se produce una ruptura, un cambio de rumbo: desaparece la magia para poner los pies del lector en el suelo, en la política y el cambio social del país. Siguiendo las pasiones prohibidas y los temores secretos de los nuevos personajes de las siguientes generaciones, los jóvenes -a mi parecer muy inferiores en calidad y complejidad a sus predecesores-, pasando por la elección del primer presidente de izquierdas -que representa a Salvador Allende, tío de la autora- y la posterior dictadura militar. Así, mientras que la primera mitad me pareció absolutamente maravillosa -como enamorado del realismo mágico que soy-, la segunda mitad del libro se rebaja al nivel de entretenido.

También me gustó que se refiriera al Poeta, que representa a Pablo Neruda. Y es que aunque no menciona en ningún momento el país en el que se desarrolla toda la trama, es evidente que se trata de Chile. Y a través de su historia es difícil no caer enamorado de un país tan impresionante, de una población y una cultura tan increíbles.

En conclusión, una historia familiar que repasa la Historia reciente de Chile. Isabel Allende ha sabido heredar la idea de Gabriel García Márquez, ese realismo mágico, y hacerlo suyo desde su perspectiva femenina, con un toque suave y sensible. Sin embargo, mientras que tanto los personajes como el estilo son inmejorables en la primera mitad, después se produce un cambio que aparece como el despertar de un sueño. Aunque puedo entender el simbolismo de este cambio de rumbo -la magie est mort-, también es verdad que he disfrutado mucho más de la primera mitad.


Siguiente parada: junio, París.

Comentarios

  1. Es una gran novela que refleja los procesos que rigieron la historia de Chile. Como bien dices, la magie es mort, o mejor dicho- tué, por el mal que acecha.
    saludos

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  2. Hacía tiempo que no leía una reseña que me gustara tantísimo, mi enhorabuena.
    "La casa de los espíritus" es una de mis lecturas eternamente pendientes. Hace muchos años tuve que leer "Paula" casi por obligación, era mi primer encuentro con Isabel Allende y fue... desastroso es poco. Lo pasé terriblemente mal. Sé que "Paula" no tiene prácticamente nada que ver con el resto de la obra de la chilena pero me quedé sin ganas de repetir.
    Besos.

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  3. Fue el primer libro que lei de Isabel Allende. Es una escritora que no consigue engancharme del todo, su estilo, no lo se. Saludos!

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  4. Es una novela que nunca he terminado. Me encanta la primera parte, pero las dos veces que he intentado acabarlo, cuando llego a la segunda parte me aburro y termino abandonándolo. Igualmente, es un libro que siempre recuerdo con mucho cariño.

    Saludos

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  5. A mí me cansó taaaaaaaaanto x)
    no me gustó nada, la verdad
    qué le vamos a hacer
    un besito

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  6. ¡Buenas!
    Solo he leído La ciudad de las bestias cuando era pequeña, al igual que Miguel, pero no he vuelto a adentrarme en nada de esta autora. La casa de los espíritus es una de mis pendientes, aunque es una pena que solo la primera mitad tenga ese maravilloso toque de realismo mágico.
    ¡Un saludoo!

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  7. Muchas gracias por tu reseña. Me encanta leer opiniones sobre una de mis escritoras predilectas, una de las que pocas veces me decepciona y siempre me hace pasar buenos ratos con sus originales personajes y su forma de afrontar la vida.

    Ya está al caer su último libro "El amante japonés"...

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  8. Me pasa lo que a mami. La he empezado dos veces y no he conseguido acabarla. Y es que yo no soy de realismo mágico.

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  9. Es verdad que de lo que más me acuerdo de este libro (hace mucho que lo leí) es de sus personajes. Me parece que también me gustó más la primera parte. Cada vez que oigo/leo las palabras "realismo mágico" las asocio mucho a esta novela.
    Un saludo!

    PS: muy curiosa la historia del autobús, cómo no te das cuenta de lo especiales que son algunos momentos hasta que no pasa el tiempo y lo ves desde otro ángulo.

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  10. Tenía que llegar. Allende no es para mí, tuvimos un desencuentro en uno de sus libros y no me reconcilio con ella. Ni siquiera su giro en Ripper lo consiguió.
    Así que este no lo he leído.. .
    Besos

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  11. Lo leí hace tiempo y recuerdo que me fascinó, estoy de acuerdo en que mucho más la primera parte que la segunda.
    Lo disfruté tanto que me dio por leer todo lo que encontré de la autora entre los libros de una de mis tías. Tanto que debí de empacharme porque desde entonces no he vuelto a Isabel Allende
    Besos

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  12. Para mí este es EL libro de Allende. El preferido. Sin duda una historia de personajes, bien sazonada con la época de Chile en que transcurre. Seguí leyendo mucho a Isabel Allende a raíz de La casa de los espíritus y aunque unos dos o tres me gustaron, ya no conseguí disfrutarlos tanto. De hecho dejé de leer a Allende hace tiempo.

    Me ha encantado la historia de Miguel y tú :)

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  13. Con este libro me pasó una cosa muy curiosa: lo tenía debido a uno de esos coleccionables del periódico, empecé a leerlo y no me gustó. Años más tarde, me lo regalaron mis amigas por mi cumpleaños, y por no quedar mal dije que no lo tenía y que me hacía ilusión leerla, y me lo leí. Me encantó, es uno de esos regalos que he agradecido mucho. Una reseña muy apasionada. Biquiños!

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  14. Me ha gustado mucho todo lo que he leído hasta el momento de la autora, este lo tengo por casa pero aun sin leer. Besos.

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  15. Lo leí de adolescente y me enamoró tantísimo que empecé a leer todo lo que caía en mis manos de Isabel Allende, además de releerlo varias veces. Ahora reconozco que es lo mejor que ha escrito la autora, su obra cumbre (en mi opinión, claro) y la única que recomiendo leer de ella. Eso sí, aunque debería considerarse casi un clásico, también reconozco que el tiempo lo ha tratado un poco mal. Bss

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  16. Uno de mis eterrrrrnos pendientes!
    A ver si me pongo!

    Besotes

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  17. Hola, ¡qué hermosa introducción! Es lo que más me ha enamorado de tu reseña. *3* Preciosos recuerdos. Oh, ¿Miguel estará leyendo esto? xDDD *lo invoco*
    He leído este libro cuando aún no había descubierto lo maravillosa que es la lectura. Se trató de un libro que nos hicieron leer en el colegio. Recuerdo que me gustó mucho, pero prácticamente no tenía ninguna imagen más en mi mente. ¿Pasó tanto tiempo? :O Vaya, yo de momento me quedo con la relación entre tú y Miguel. Perdón, ¡es que me emocionó mucho! Ya sabes que me gusta (para no decir "me encanta") como escribes :)

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  18. El primer libro que leí de Allende y de los poquitos que he leído, el que más me ha gustado. Son personajes que cautivan, ¿verdad?
    Besotes!!!

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  19. Muy buena lectura. Me devoré todo lo de Allende... hasta que me saturé. Este, sin embargo, sigue en mi recuerdo con inmenso cariño.
    Besos,

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  20. Hola guapa! Es el único libro que he leído de la autora y me gustó mucho asique espero poder leer algo más <3

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  21. He leído muy pocas veces a Allende pero desde luego este es el libro que más me gusta de los que he leído, muy pocos, la verdad. La historia es envolvente y esa ambientación que te atrapa es magnífica. Incluso me gustó hasta la película. Besos.

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