Mulata de Tal, de Miguel Ángel Asturias


«¡Relamido! ¡Reliso! ¡Remañoso! ¡Resinvergüenza! ¡Hijuesesenta mil! Casado y, a juiciar por si bragueta parpadeante como mampara de fonda, en busca de una de esas que andando paren y dicen que son doncellas o, dicho a lo decente, que andan por pares y dicen que aon decenas! Así iba y venía en la Feria de San Martín Chile Verde, tal y como anduvo en la feria de San Andrés Milpas Altas y en la del Santo Patrono de San Antonio Palopó»

TTuve dos meses enteros para conocer Guatemala. La amabilidad y la humildad de sus gentes, el bullicio de sus calles, sus comidas caseras y sus paisajes mágicos. Tuve dos meses para conocer su cultura, sus librerías y su literatura. Aunque había leído ya dos obras que me habían encantado del Nobel guatemalteco Miguel Ángel Asturias, cuando empecé con la que dicen que es su obra maestra -Hombres de maíz- no conseguí ni llegar a la mitad del libro. Sencillamente no entendía nada, eran las características de Asturias que tanto me habían enamorado -el surrealismo, el simbolismo, la densidad del texto- llevadas a un extremo en el que me perdí. Así, con el miedo metido en el cuerpo, empecé a leer Mulata de tal.

Conocemos a Celestino Yumí -también se le llama Brujo Bragueta por ahí- quien volviendo de la feria se encuentra a Tazol, el demonio de las hojas de maíz seco, a quien vende su esposa, Catalina Zabala, a cambio de riquezas y placer. Cuando, unos días después, su esposa desaparece en un misterioso remolino de viento Celestino se percata de que no habían sido imaginaciones suyas, que la conversación con Tazol había sido real y, aunque los remordimientos lo lleva al borde del suicidio, cuando la fortuna llega no tarde en olvidarse de la tristeza. Pronto, en una feria, un Celestino rico ve a una mulata ante cuyas curvas cae rendido, y para poder acostarse con ella cede al matrimonio que la misteriosa y atractiva muchacha le pone como condición. Lejos está de saber que no hay solo un tipo de demonio.

Estoy escribiendo esta reseña desde Canadá, un país sin duda multi-cultural. Sin embargo, el choque de culturas que conocí en Guatemala no tiene nada que ver con el que se vive aquí, en el norte de América. Si aquí en Canada las diferentes culturas se han encontrado como el aceite y el agua -las diferentes culturas se hallan claramente situadas, los idiomas organizados, etc.- en Guatemala se han mezclado completamente, creando un fenómeno llamado sincretismo. No es difícil encontrar guatemaltecos profundamente cristianos que siguen creyendo en los dioses prehispánicos. Este fenómeno reina en este libro, en el que el lector será testigo de una verdadera guerra entre los demonios de una y otra cultura.

Se trata de una novela oscura. El ritmo, como en las demás novelas de Miguel Ángel Asturias que he tenido el privilegio de leer, no os lo sabría definir. ¿Rápido, lento? El tiempo se deforma, el lector no sabe cuando corre y cuando se detiene, los límites se difuminan y las escenas se suceden como con trazos de olio cuyos colores se mezclan y se separan creando movimientos. Sé que este intento de descripción del estilo de Asturias puede parecer algo surrealista, y me parece bien, pues en este caso iría en concordancia con el libro.


También hay personajes como el protagonista o la misteriosa y maligna mulata sencillamente increíbles. Sin embargo, aunque empecé enganchándome a esta historia intensamente, más o menos por la mitad -quizás un poco más tarde- me viene de repente un pensamiento: "ahora es el momento. Ahora este libro debería acabar" y a partir de ese momento me pierdo ante las divagaciones del maestro. Ya no me veo capaz de seguir sus idas y sus venidas, he perdido el hilo.

En conclusión, solo por la primera mitad del libro, por los personajes que aparecen, la idea del sincretismo -obsesión permanente de Asturias-, la oscura y diabólica historia y el ambiente que retrata vale la pena atreverse con este libro. Sin embargo, también es verdad que en la segunda mitad perdí el hilo y en ocasiones se me hizo pesada. Si os atrevisteis con las otras obras de las que os hablé y os gustaron, no sé a qué estáis esperando, pero sin duda no es una buena novela para estrenarse con el autor.


Fotografías tomadas durante la feria en Sololá (Guatemala)



Comentarios

  1. No termina de llamarme en esta ocasión.
    Besotes!!!

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  2. No me llama especialmente de momento
    ya sabes que yo me muevo por otros lares
    un beesito

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  3. Mucha densidad para mí. Sé que es una gran obra pero quizás yo no soy una gran lectora.

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  4. Creo que este lo dejo pasar =)

    Besotes

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  5. Que gusto leer sobre mi patria y sobre uno de los suyo, chapín parido con pluma en mano, base del realismo mágico.

    saludos desde Guate!!!

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