Mis reliquias literarias I

lunes, 29 de junio de 2015

Hace ya un tiempo que os anuncié una nueva iniciativa literaria que se me había ocurrido y la verdad... ¡nunca pensé descubrir tantas reliquias con ella! No hace ni un mes desde que arrancó y referentes tan magníficos como Dsdmona, Serendipia, Abrir un libro o Literariamente hablando y muchos lectores ya nos han mostrado algunas de las reliquias que guardan en sus estanterías. 

Por mi parte, mis disculpas por haberme retrasado tanto en escribir la primera entrada dedicada a mi propia iniciativa, pero los exámenes han ocupado todo mi tiempo durante este mes. Así, sin más dilacióm, procedo a exponer los primeros de mis pequeños tesoros.


El parque Mansfield, de Jane Austen


Hace ya unos cuantos años mi abuela falleció y de entre los libros de su librería apareció este ejemplar de una de las famosas novelas de la escritora inglesa Jane Austen. Cuando lo cogí no sabía quien era Jane Austen -para qué mentir- ni qué tipo de novela era. Pero el color y las cenefas que decoraban la portada me gustaron mucho y ahora, que he leído los libros de la autora y me gustan, es para mí un ejemplar muy especial, pues me imagino a mi abuela leyéndolo o abro sus páginas para recordar su olor.


Ahora se ha convertido en una auténtica reliquia en mi estantería, y no solo por el valor sentimental. Es un ejemplar de la ediorial Tartessos (colección Narradores Eternos) publicado en febrero de 1943. 


Bel Ami, de Guy de Maupassant


Pocos libros me han encandilado tanto como Bel Ami, la historia del Don Juan oportunista de la capital francesa. Ya os hablé de él muy al principio del blog, y también es para mí una reliquia literaria, no tanto por valor sentimental sino por la preciosa edición de un libro que me encantó y tengo pendiente releer.


Me encontré esta preciosa edición en una librería de segunda mano y en seguida supe que tenía que ser mío. De hecho, el dependiente me confesó que acababa de llegar y que había tenido mucha suerte porque era un fantástico ejemplar. Editado por Editorial Guillermo Kraft y fue impreso en Buenos Aires en 1952.



Las lágrimas de Shiva, de César Mallorquí


Este libro es una de mis reliquias literarias más queridas. ¿Por qué? Su edición no es nada notable ni digno de atención para un coleccionista: octava edición, Edebé, editado en 2005... Sin embargo, su valor sentimental es incalculable: con este libro empecé a leer por gusto. La historia completa la podéis encontrar en la pestaña Quien soy de este blog.


Siempre busco un lugar especial para esta joya en mi estantería. Para mí es muy especial, y son muchas las veces que lo he dejado, no me lo han devuelto voluntariamente y he tenido que hacer locuras para recuperarlo. Por esto, esta es una reliquia más, que me ha visto crecer.


La reliquia literaria de Fiqueral Fiqueral

¡Qué placer fue para mí recibir un email de un lector que me enviaba su reliquia literaria! Suscribo sus palabras textualmente: 


"Una tarde se entusiasmaron los muchachos con la estera voladora...y José Arcadio Buendía ni siquiera la miró. "Déjenlos que sueñen-dijo- Nosotros volaremos mejor que ellos con recursos más científicos que ese miserable sobrecamas"
Cien años de soledad, 1967

Me alegra participar en Mis reliquias literarias con Los cuentos de mi abuelo el coronel (1988), una edición única en formato infantil con elementos movibles (pop up) que contiene textos de distintas obras de nuestro gran Gabriel García Márquez. Trae lindas ilustraciones y un olor muy agradable. Su valor para mí radica en que lo recibí en el primer aniversario de muerte de tan estimado autor de manos de una persona muy importante en mi vida quien con este acto depositó en mí un símbolo de unos años de juventud llenos de alegrías, esperanzas, tristezas, desengaños y sobretodo de grandes amores.

Estuvo  más de veinte años en la oscuridad y el olvido en un mueble de un familiar mientras yo crecía y mientras la familia luchaba silenciosa por no deshacerse. No se perdió en mudanzas. No se regaron los colores ni la tinta. Apareció ante mis ojos y, gracias a tu convocatoria, ayer se libró del polvo que empezaba a cubrirla en mi estantería.

¡Muchas gracias, Fiqueral!


¿Os ha gustado esta primera entrada de reliquias literarias? 
¿Me mandáis vuestras reliquias con sus historias a trotalibrosblog@gmail.com?


París era una fiesta, de Ernest Hemingway

lunes, 15 de junio de 2015


"La gente que interfería en tu vida siempre lo hacía por tu bien, y finalmente me di cuenta de que lo que querían era que te sometieras por completo, que no te diferenciaras del modelo superficial comúnmente aceptado y que después te difuminaras como lo haría un viajante en una convención, del modo más aburrido y estúpido que se pueda imaginar. Nada sabían de nuestros placeres, ni de lo mucho que nos divertía estar condenados, no lo sabrían ni podrían saberlo jamás. Nuestros placeres, que eran los de estar enamorados, eran tan sencillos y a la vez tan misteriosos y complicados como una simple fórmula matemática que puede representar toda la felicidad o bien el fin del mundo."

Los que ya habéis leído varias de mis reseñas sabréis de mi relación amor-odio con el Nobel estadounidense Ernest Hemingway. Por un lado está su vida llena de emociones y libros tan buenos como Adiós a las armas o El viejo y el mar. Sin embargo, por otro lado está su estilo, que a veces puede llegar a resultar tedioso y aburrido, con libros tan soporíferos como Verdes colinas de África. Y aun así, cuando vi que este mes en el reto Trotalibros nos tocaba visitar la ciudad de las luces no dudé ni un segundo en qué libro ponerme a leer. Hoy os traigo París era una fiesta, de Ernest Hemingway.

Admito que me acerqué a este libro a través de una de mis películas favoritas, que se inspiró en él: Midnight in Paris, de Woody Allen. En este largometraje conocemos a Gil, un escritor de guiones para Hollywood, que visita París con su prometida y sus suegros. Gil está enamorado de esta ciudad o, más bien, de su pasado bohemio: es un admirador de la Generación Perdida, de Hemingway, de Scott Fitzgerald... Sin embargo, su prometida, Inez, insiste en que abandone la escritura de su libro, ponga los pies en el suelo y se concentre en lo que les da dinero, es decir, los guiones. Una noche Gil sale a pasear y, sorprendentemente, consigue viajar en el tiempo hasta el París de los años veinte, conociendo en persona a todas aquellas figuras que ha admirado. En definitiva, viaja al París de cuando era una fiesta.

"Cerré la libreta con el cuento dentro y me la metí en el bolsillo de la cartera, y pedí al camarero una docena de portugueses y media jarra del blanco seco que allí servían. Al terminar un cuento me sentía siempre vaciado y a la vez triste y contento, como si hubiera hecho el amor, y aquella vez estaba seguro de que era un buen cuento, aunque para saber hasta dónde era bueno había que esperar a releerlo al día siguiente."

París era una fiesta es el libro póstumo de Ernest Hemingway. Lo escribió en su casa de Cuba durante los últimos años de su vida y lo hizo para cumplir la promesa de inmortalizar los años más felices de su vida, cuando tenía poco dinero y vivía en París junto a su primera esposa Hadley. Así, Hemingway revive el origen de la Generación Perdida, el ambiente bohemio de los cafés parisinos, la librería Shakespeare & Co. y detalles sobre figuras increíbles que coincidieron en esa época en la ciudad; Gertrude Stein, Sylvia Beach o Scott Fitzgerald y su esposa Zelda. Se trata de un diario que se compone de anécdotas independientes, aunque todas comparten el telón de fondo de la capital francesa y la esencia de la Generación Perdida.

Aunque debo admitir que algunos capítulos me han llegado a aburrir, hay dos personajes en concreto que me llamaron mucho la atención y solo por las cuales, a mi parecer, vale la pena leer este libro. La primera es Gertrude Stein, en cuyo hogar (27 rue de Fleurus) confluían grandes talentos del momento: desde Hemingway mismo a Pablo Picasso, pasando por muchos más. Sin embargo, el punto fuerte del libro es, a mi parecer, el matrimonio Fitzgerald. 

"Su talento era tan natural como el dibujo que forma el polvillo en un ala de mariposa. Hubo un tiempo en que él no se entendía a sí mismo como no se entiende la mariposa, y no se daba cuenta cuando su talento estaba magullado o estropeado. Más tarde tomó conciencia de sus vulneradas alas y de cómo estaban hechas, y aprendió a pensar pero no supo ya volar, porque había perdido el amor al vuelo y no sabía hacer más que recordar los tiempos en que volaba sin esfuerzo."

Ernest Hemingway presenta aquí a Scott Fitzgerald sin la censura típica que se debe a la lealtad. Lo muestra con todas sus rarezas e inseguridades. Aunque al principio al narrador no le cae nada bien, cuando lee un borrador de El gran Gatsby y se percata de su enorme talento asume la responsabilidad de ayudar a Fitzgerald. Y es que este escritor sufría constantemente debido a su mujer, Zelda Fitzgerald, con terribles problemas psicológicos y muy celosa del éxito de su esposo. 

Siempre he querido ir a París, pero también siempre atraso las ocasiones que se me presentan por miedo a que la ciudad me decepcione, que no sea como yo me la he imaginado. Temor de encontrarme los cafés parisinos llenos a petar de turistas curiosos y no tener la oportunidad de Gil de viajar a su pasado a medianoche. Soy un enamorado del París de los años veinte, llena de gente ansiosa por perderse por sus calles mágicas y sus noches infinitas. Hemingway me ha dado la oportunidad, con este libro, de visitar, a través de sus letras, esta ciudad hoy desaparecida.

En conclusión, un libro perfecto para los amantes del París de los años veinte y la Generación Perdida y los lectores sedientos de saber cómo eran las vidas de los autores de sus libros favoritos. Aunque no es de ficción, sin duda es de los libros que más me han gustado de Hemingway. Si os gustó Midnight in Paris no podéis dejar escapar este libro, aunque cabe advertir de un peligro: es consecuencia segura de la lectura de este libro un aumento sustancial de vuestra lista de libros por leer.

"Si tienes la suerte de haber vivido en París cuando joven, luego París te acompañará, vayas adonde vayas, todo el resto de tu vida, ya que París es una fiesta que nos sigue"



Siguiente parada: julio, California.

Qué leer si vas a Guatemala

viernes, 12 de junio de 2015


Han pasado ochos meses desde el último Qué leer..., dedicado a propuestas literarias para Halloween. Aunque es la única sección de este blog me lo pienso muchísimas veces antes de embarcarme en un nuevo Qué leer... debido al trabajo que requiere desarrollar cada entrada y el hecho de que se deben ir actualizando con nuevas propuestas. Pero esta vez lo he visto muy claro, tenía que hacer un Qué leer si vas a Guatemala.

El próximo 18 de junio me graduo. Aún no me lo acabo de creer, pero he acabado mi grado en Derecho. Ahora se me abren un sin fin de puertas y soy consciente de que mi elección marcará el rumbo inicial de mi vida profesional. Ante el vértigo del momento decidí apuntarme a un proyecto de mi universidad que ofrecía ir durante dos meses a Centro América ayudando en diferentes aspectos y áreas del Derecho para ser testigos de la realidad que se vive en esos países y poder aportar nuestro granito de arena a tal situación. Después de mucho esfuerzo, ganas e insistencia Andrea y yo hemos conseguido que nos tocara el destino y el proyecto que más nos llamaba la atención y... ¡NOS VAMOS A GUATEMALA! Este próximo 26 de junio volaremos de Barcelona y aterrizaremos en tierras guatemaltecas y, hasta el 21 de agosto, viviremos en Sololá -una pequeña población cerca del hermoso lago Atitlán-. Allí apoyaremos y ayudaremos en todo lo que podamos a la DEMI (Defensoría de la Mujer Indígena), organización que asiste a mujeres indígenas maltratadas. No hay palabras para describir la ilusión que nos hace tanto a Andrea como a mí esta oportunidad extraordinaria e irrepetible que se nos brinda a un paso de entrar en el mundo laboral -the jungle-. Aunque ambos estamos impacientes por ayudar en todo lo que se nos pida, la pura verdad es que partimos concientes de que lo que vamos a aprender allí, que lo que nos va a aportar esta experiencia es infinitamente superior a lo que nosotros podamos aportarles.  Para estos dos meses ya he dejado un montón de reseñas preparadas, así que el blog seguirá sin mí durante este periodo de tiempo.

Por esto este Qué leer... es un tanto especial. No será tan largo -ojalá lo fuera con vuestras propuestas- y es, en realidad, un repaso por los libros que me he guardado en la maleta para ir a Guatemala. Un total de nueve libros -aunque no creo que tenga tiempo para leer tanto-. ¡Vamos allá!


Porque me voy a América Latina


Cien años de soledad
Gabriel García Márquez

"«Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.» Con estas palabras empieza una novela ya legendaria en los anales de la literatura universal, una de las aventuras literarias más fascinantes de nuestro siglo. Millones de ejemplares de Cien años de soledad leídos en todas las lenguas y el premio Nobel de Literatura coronando una obra que se había abierto paso «boca a boca» -como gusta decir el escritor- son la más palpable demostración de que la aventura fabulosa de la familia Buendía Iguarán, con sus milagros, fantasías, obsesiones, tragedias, incestos, adulterios, rebeldías, descubrimientos y condenas, representaba al mismo tiempo el mito y la historia, la tragedia y el amor del mundo entero."

Mi libro favorito, el que me dio a conocer la cultura latinoamericana por primera vez. Aprovechando mi estancia en Guatemala voy a releer esta Biblia de América Latina.


Las venas abiertas de América Latina
Eduardo Galeano

"Un completo repaso a la Historia de América Latina que contribuye, de una manera clara y concisa, a la comprensión de los hechos históricos acaecidos en los últimos quinientos años en esa parte del continente. ¿Es América Latina una región del mundo condenada a la humillación y a la pobreza? ¿Condenada por quién? ¿Culpa de Dios, de la naturaleza? ¿El clima agobiante, las razas inferiores? ¿La religión, las costumbres? ¿No será la desgracia un producto de la historia, hecha por los hombres y que por los hombres puede, por lo tanto, ser desecha?. Estas y otras preguntas se formula Eduardo Galeano tras analizar detalladamente la dominación de los países centrales sobre Latinoamérica"

Si hay otra Biblia de América Latina es esta joya que revolucionó la política de este lugar. Eduardo Galeano se tuvo que exiliar tras su publicación y creo que me irá bien para entender el contexto histórico, social y político del territorio.



Patas arriba. 
La escuela del mundo al revés.
Eduardo Galeano

"Hace ciento treinta años, después de visitar el país de las maravillas, Alicia se metió en un espejo para descubrir el mundo al revés. Si Alicia renaciera en nuestros días, no necesitaría atravesar ningún espejo: le bastaría con asomarse a la ventana. Al fin del milenio, el mundo al revés esta a la vista: es el mundo tal cual es, con la izquierda a la derecha, el ombligo en la espalda y la cabeza en los pies."

Aunque, al ser Eduardo Galeano, es inevitable huir del todo de América Latina, este libro ofrece una visión global del mundo. Aun así he decidido llevármelo porque es uno de sus imprescindibles y contiene el texto "Derecho al delirio", que conocí antes de saber de la existencia de Galeano y me enamoró desde la primera vez que lo oí.





Mujeres
Eduardo Galeano

"En esta antología, Galeano cuenta la intensidad de personajes femeninos atravesados por el peso de una causa, como Rosa Luxemburgo o Rigoberta Menchú; por su propia hermosura o talento, como Marilyn Monroe o Rita Hayworth, Camille Claudel o Josephine Baker. Pero también cuenta las hazañas colectivas de mujeres anónimas: las que lucharon en la Comuna de París, las guerreras de la revolución mexicana, las que –en un prostíbulo de la Patagonia argentina– se negaron a atender a los Soldados que habían reprimido a los obreros. Un homenaje a las mujeres que festejan la vida."

En Sololá tanto Andrea como yo estaremos apoyando a la organización DEMI, que brinda asistencia legal a mujeres indígenas sin recursos económicos. En América Central, desgraciadamente, la desigualdad entre hombres y mujeres es una realidad aterradora. Por esto, teniendo en cuenta el lugar y el proyecto en el que participaría, no pude evitar llevarme este recopilatorio de escritos de Eduardo Galeano sobre las mujeres. Es el último del escritor, prometido.




Porque me voy a Guatemala

Miguel Ángel Asturias, escritor guatemalteco y ganador del Premio Nobel de Literatura, sin duda no podía faltar en mi maleta. Así que elegí sus tres obras más importantes.


El señor presidente
Miguel Ángel Asturias

"La descripción y la denuncia de las tiranías latinoamericanas han servido de trasfondo argumental a novelas de gran calidad literaria. “El Señor Presidente”, inspirada en la figura del dictador guatemalteco Manuel Estrada Cabrera, elevó a su máxima capacidad expresiva esa línea narrativa y lanzó a la fama a Miguel Ángel Asturias (1899-1974), Premio Nobel de Literatura en 1967. El relato constituye un descenso a los infiernos a través de la reconstrucción de una atmósfera de pesadilla, forjada por el ejercicio ilícito del poder y por la omnipresencia de la tortura y el miedo. La visión esperpéntica de la realidad y el lirismo descarnado logran la transfiguración de una situación histórica concreta en una realidad literaria autónoma."



Hombres de maíz
Miguel Ángel Asturias

"Publicada en 1949, “Hombres de maíz” constituye una incisiva denuncia de los devastadores efectos que el capitalismo y las grandes empresas internacionales tuvieron en las costumbres, las creencias ancestrales, la despersonalización y la inseguridad de los campesinos guatemaltecos. El realismo mágico -antecedente inmediato del que prodigarán en sus relatos Juan Rulfo, Gabriel García Márquez y otros autores hispanoamericanos- y la audacia de la construcción novelesca son sólo algunos de los elementos que confieren a esta obra de Miguel Ángel Asturias (1899-1974) -Premio Nobel de Literatura en 1967- una singularidad inconfundible."

Leyendas de Guatemala
Miguel Ángel Asturias

"El interés de Miguel Ángel Asturias (1899-1974) por las culturas autóctonas de la América Central como tema de estudio e investigación encuentra su transposición literaria en LEYENDAS DE GUATEMALA (1930), crónica de prodigios fantásticos en la que las leyendas míticas del pueblo maya-quiché se funden con las tradiciones del pasado colonial guatemalteco y las ciudades indígenas de Tikal y Copán se aúnan con Santiago y Antigua, fundadas por los españoles. La batalla entre los espíritus de la tierra y los espíritus divinos es narrada por la prosa evocadora y exuberante del Premio Nobel de Literatura de 1967, colmada de imágenes deslumbrantes."




Cuentos
Augusto Monterroso

"Creador de una de las obras más decididamente originales de la literatura latinoamericana, precursor del microrrelato y autor galardonado con premios tan importantes como el Magda Donato (1970), el Villaurrutia (1975), el Juan Rulfo (1997) o el Príncipe de Asturias de las Letras (2000), Augusto Monterroso –nacido en Guatemala en 1922 y exiliado en México desde 1944 hasta su fallecimiento en 2003– es artífice de relatos, ensayos y fábulas que, basados en una enorme capacidad de observación, se plasman en una prosa de singular precisión afinada por la paradoja y un sutil humor. Los cuentos reunidos en este volumen –provenientes de "Obras completas (y otros cuentos)", "Movimiento perpetuo" y "La palabra mágica"– son una muestra significativa de la maestría de Monterroso en el relato breve, dominio en el que revela, bajo una engañosa simplicidad, una inagotable capacidad de fabulación unida a un consumado oficio de escritor."

Autor del cuento más corto y extraordinario del mundo, siempre lo he querido leer. Aunque es de origen hondureño, creció y obtuvo la nacionalidad de Guatemala. Seguro que sus cuentos están influidos por lo que veía y vivía en Guatemala.


La otra cara
Gaspar Pedro González

"Gaspar Pedro González nació en San Pedro Soloma, Huehuetenango, Guatemala en 1945, licenciado en planeamiento educativo, artista, docente universitario, promotor social y escritor, miembro de la Academia de Lenguas Mayas de Guatemala. Esta narración constituye un testimonio de una realidad acuciante: la vida de los mayas de la región norte de Huehuetenango en su destino de atraso, subdesarrollo, marginalidad y explotación. “La otra cara” obra literaria maya que se publicó por primera vez en español en 1992, en inglés en 1995, y en edición bilingüe q'anjob'al-español en 1996."

Si os salta el polígrafo he sido yo. Este libro no lo tengo, aunque la guía me lo recomienda encarecidamente en España no está a la venta y por internet lo he encontrado pero a precios escandalosos. Así que he decidido comprarlo en Guatemala mismo, a ver si lo encuentro de forma más accesible. Se trata del que se cree que es el primer libro escrito por un maya -que son una realidad actual en Guatemala- y relata sus costumbres y su rutina.


¿Qué os ha parecido mi maleta? 
¿Tenéis vuestras propuestas? 
Por favor, enviádmelas para que las pueda incluir en la entrada.


Los Pissimboni, de Sònia Hernández

miércoles, 10 de junio de 2015


«Nadie quería a los Pissimboni. Vivían en una casa cubierta de hiedra en lo alto de una colina, lo suficientemente distanciada de las demás casas como para que todo el mundo considerase que vivían fuera del pueblo. Formaban una familia de muchos hermanos y nadie sabía si el patriarca y su mujer, Ignacio y Martina Pissimboni, todavía estaban vivos. Nunca se les veía por el Pueblo, y sus habitantes ya se habían acostumbrado a no pensar en ellos. Nadie les quería ni se preocupaba ya por aquella familia. Tampoco ellos pensaban en nadie ni querían a nadie»

Sería osado y casi ingenuo afirmar que siempre y sin excepción son los libros los que nos encuentran a nosotros, pero a veces a uno le queda la sensación de que efectivamente así ha sido. Desde el principio el título y la portada me llamaron la atención, después el fragmento de la contraportada me capturó y, por fin, la recomendación vía Twitter de la librería No llegiu me impulsa a tomar la decisión. Saliendo del examen final de Derecho Internacional Privado decido premiarme acercándome a una librería y comprando Los Pissimboni, de Sònia Hernández.

Los Pissimboni son una familia que vive en una casa cubierta de hiedra coronando una colina. Allí viven aislados, dando la espalda al Pueblo, el matrimonio de Martina y Antonio Pissimboni con sus muchos hijos, soñando con volver algún día a su hogar, Sandofar, de donde tuvieron que huir. El Pueblo los tiene como unos salvajes y unos bárbaros, los Pissimboni desprecian al Pueblo porque sacrifican su libertad para sentirse seguros. 

Sònia Hernández, con este punto de partida, va tejiendo una historia donde todas las palabras encajan, donde a cada paso el lector es más consciente de la perspectiva subjetiva, a veces lejana a la realidad, ignorante y sabia a la vez. Vamos conociendo a algunos de los hijos Pissimboni -no a todos-, especialmente a Yago que, a diferencia de sus hermanos, tiene la inquietud de huir de la casa de la colina, ir al Pueblo y mezclarse entre sus gentes haciéndose pasar por forastero. Allí descubre lo que piensan de los Pissimboni y sus dudas crecen.

Es un libro corto e intenso cuya narración denota una libertad absoluta en forma y fondo. En la forma, por ser escrito con un estilo que en ocasiones me ha parecido kafkiano -la visita de Yago a la Casa del Pueblo- y otras a Haruki Murakami por el tono onírico, pero al fin y al cabo un estilo diferente que te mantiene pegado a sus páginas hasta el final. En el fondo porque si en este libro hay dos conceptos esenciales es Verdad y Libertad. Dando vueltas a estos dos epicentros el ritmo va in crescendo hasta desembocar a un final que da más preguntas que respuestas. ¿Cómo interpretarlo? Esto es cosa de cada uno, y esta incertidumbre hipnótica que crece a lo largo del relato hace aún más increíble esta novela corta. Aquí un servidor que se muere de ganas de tener una conversación con la autora.

En conclusión, podría decir que Sònia Hernández me ha recordado a Franz Kafka o a Haruki Murakami, y aunque no deja de ser cierto, menos cierto es que Sònia Hernández ha creado un estilo propio, diferente a todo lo que hoy producen los escritores españoles. La incertidumbre en la ineludible búsqueda de la verdad, la incomunicación familiar, la sensación de encontrarse perdido en un mundo demasiado grande... todo esto encontrará el lector si se atreve a acercarse a la casa cubierta de hiedra donde habitan los Pissimboni, temidos y a la vez despreciados por el Pueblo. 

¿Impacientes por leer la cuarta parte de la saga Millennium? Antes leed esto

lunes, 1 de junio de 2015


¡Nuevo libro de la saga Millennium! "Lo que no te mata te hace más fuerte" - leo por todos lados. Solo leí el primero, que me gustó (y esto ya es mucho teniendo en cuenta lo poco que me agrada el género). El hecho es que cuando vi el primer anuncio pensé: "¿pero Stieg Larsson no había fallecido? ¿Quién es David Lagercrantz? ¿Qué hace aquí? ¿Qué está pasando?".

Me informo. Descubro que se va a publicar tanto en castellano como en catalán en agosto. Descubro que David Lagercrantz, un escritor sueco de novela negra, ha sido el elegido por los herederos de Stieg Larsson para continuar la saga, que quedó incompleta.

Antes de nada, ¿quiénes son estos herederos? Me informo una vez más. Son su padre -Erland- y su hermano menor -Joakim-, pero sorpresa: no obtuvieron la herencia de forma pacífica. Stieg Larsson falleció de forma repentina en 2004 de un ataque de corazón. Murió sin dar testamento, sus ingresos eran ínfimos ya que por aquel entonces era un periodista poco conocido que trabajaba en una revista fundada por él mismo -Expo- y aún no había publicado el primer libro de su trilogía, Los hombres que no amaban a las mujeres, que obtendría un éxito apabullante, pero póstumo.

Stieg Larsson abandonó el hogar familiar a los dieciocho años y se fue a vivir con su compañera sentimental, Eva Gabrielsson, con quien convivió hasta el día de su muerte durante más de treinta y dos años. A lo largo de todo este tiempo Larsson apenas mantuvo contacto con su padre y su hermano y, aunque ellos lo niegan, Eva afirma que ni siquiera asistieron a su funeral.

La cuestión es que la ley sueca no defiende a las parejas de hecho: si no hay ni hijos, ni matrimonio, ni testamento -como en este caso- la herencia es para los familiares más próximos. Así, después de un largo enfrentamiento legal y a pesar de que la sociedad se decantó claramente a favor de Eva y repudió la avaricia de Erland y Joakim, la millonaria herencia, que incluye todos los derechos de sus obras, fue para estos últimos. Eva, que quería obtener los derechos sobre la saga y bloquear cualquier intento editorial de prolongar la saga -siguiendo la voluntad de Stieg-, no heredó nada.

Además, Eva ha declarado que a Stieg Larsson le habría enfurecido la elección de David Lagercrantz para la secuela de su saga, y que nunca habría permitido que otro trabajase en sus textos. Eva cree que la elección de David, un escritor que se hizo famoso por ser el biógrafo oficial del futbolista Zlatan Ibrahimovic, es "idiota". Por si fuera poco, Larsson había empezado la cuarta novela de la saga antes de morir, manuscrito que guarda Eva, que no duda en denunciar que, además de todo lo explicado, David empiece desde cero sin siquiera leer lo que el autor original ya tenía escrito.


MI REACCIÓN / CONCLUSIÓN


Me he quedado patidifuso. ¿Cómo pueden las editoriales vendernos el libro asegurando que los herederos -término genérico, fraude mayúsculo de la honestidad- han elegido al autor? ¿Qué tipo de mercenario puede aceptar el encargo?

Siento una fuerte indignación, sin ser un gran admirador de Stieg Larsson, por cómo le están yendo las cosas tras fallecer. Debe estar revolcándose en su tumba. Debido a esto, y como la primera parte me gustó, voy a leer las dos que me quedan y que escribió el propio Larsson. Sin embargo, nunca voy a comprar esta cuarta parte. Si ya desconfío de la legitimidad de los herederos que mantenían una estrecha relación con el escritor difunto, esto me parece que se pasa de los límites de la decencia.


Mis preguntas son varias:

Primera, ¿qué opináis de la publicación de Lo que no te mata te hace más fuerte? ¿Lo encontráis legítimo? 

Segunda, en un concurso de malos padres quién ganaría, ¿Joseph Jackson o Erland Larsson?

Por último, y más allá de esta polémica concreta del caso de Stieg Larsson, ¿los herederos tienen legitimidad para continuar las obras de los escritores difuntos?

¡Hablad!