Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett

martes, 22 de marzo de 2016


"-Desnúdate, por favor -le digo.
Noto que ha empezado a ponerse nervioso. En eso todos reaccionan igual, se inquietan hasta que están seguros de lo que quieres de ellos. En lo demás, este parece diferente: no va vestido como un hortera, es comedido, habla poco y en voz baja, se quita la ropa despacio y ordenadamente. los demás la tiraban al suelo con mala gaita, como si estuvieran cabreados. Les cabrea tener que desnudarse delante de ti, inmóvil, miránolos.
Se queda desnudo. Es larguirucho, nada feo. Tiene un cuerpo normal, no ha trabajado sus músculos en el gimnasio. Poco vello. Sexo grande, pero no está en erección.
- ¿Y ahora qué? -me pregunta.
-Ahora, nada.
-Ya. Me quedo donde estoy y como estoy."




Había decidido darle una última oportunidad al premio más prestigioso importante de España, después de las decepciones sucesivas de las últimas concesiones (en 2013 con La marca del meridiano de Lorenzo Silva, en 2014 con El cielo ha vuelto, de Clara Sánchez y, finalmente, en 2015 con Milena o el fémur más bello del mundo, de Jorge Zepeda Petterson). Así, mi crítica brutal a los premiados ya viene a convertirse en una tradición anual de este blog, y me niego a que así sea: primero, porque a mí me gusta más recomendar libros que criticarlos, y segundo porque no quiero leer libros que no me gustan. Por esto, esta será la última vez que dé un voto de confianza a los libros premiados por el Planeta.

Conocemos a Javier, un profesor de literatura que, con la crisis económica, se queda sin trabajo. Al principio, sin acabar de creerse que le esté sucediendo esto a él, quiere pensar que es una situación temporal, pero cuando ve que va para largo se empieza amargar, y su relación con Sandra, su pareja, quien tiene trabajo, empieza a degenerar. En ese momento nace su amistad con Iván, un hombre que decide echarle una mano e introducirlo al mundo de los strippers masculinos y prostitutos. También conocemos a Irene, una mujer adinerada cuyo marido la abandona y cuya empresa, heredada de su padre, pasa por un momento delicado. Con estos golpes desconecta de su círculo habitual de amistades y empieza a congeniar con Genoveva, una mujer impulsiva y libre que le mostrará muchos entretenimientos que Irene desconocía.

He hablado mucho de lo que me llegan a apasionar escritores como Stefan Zweig o Jean Echenoz, que con poco dicen mucho. Alicia Giménez Bartlett, muy conocida por sus novelas negras, demuestra en esta novela ser todo lo contrario: sus casi quinientas páginas no dicen ni profundizan mucho más de lo resumido en el párrafo anterior. No hay palabras para describir lo mucho que me ha aburrido esta novela, los planetas se han alineado: los personajes me han caído mal, no engancha, no interesa, excepto el abrupto final, está falto de giros inesperados, de una mínima reflexión que invita al lector a pensar. 

Me gusta que los escritores hagan experimentos, pero siempre que funcionen. Este no es el caso. Alicia Giménez Bartlett decide saltar de los pensamientos de un personaje a otro sin avisar. Hasta aquí todo bien. Sin embargo, todos -¡todos!- los personajes están completamente vacíos, sin energía, sin personalidad, son como fantasmas, fríos, desapasionados, indiferentes, desconfiados, pesimistas, incluso algo vanidosos. Si juntas este defecto con el hecho de que todos son narradores debido a esta inusual técnica que ha adoptado la autora, el lector acaba por detestar a todos y a cada uno de los personajes. 

El final es lo único inesperado de esta novela, aunque tampoco puedo decir que me haya gustado. Sus páginas se suceden sin sorpresas, la trama se desenvuelve a paso de tortuga, perdiendo líneas y líneas en divagaciones sin sentido, contradictorias entre ellas, apoyadas en estereotipos, tópicos y clichés, y los repetitivos "¡este tío no se entera!" o "¿quién se ha creído que es?" que todos los personajes piensan de los demás, demostrando una desafección total. Curioso es el hecho de que, después de capítulos enteros dedicados a motivar la decisión de un personaje, este tome la contraria sin ni siquiera explicar qué ha provocado este súbito cambio de opinión.

En general, Hombres desnudos no me ha gustado nada; un libro aburrido, una novela trivial, insustancial, con personajes que me cayeron francamente mal, tanto por su personalidad como por su calidad narrativamente hablando. No voy a gastar palabras en intentar expresar mi incredulidad al ver que una novela tan mala gane el Premio Planeta, invito a Editorial Planeta a que haga una reflexión y aplique un cambio de rumbo a este galardón, porque muchos lectores, como yo a partir de ahora, están desconectando ya de este evento literario, y lo demuestra lo poco que se habla ya de los libros premiados en la blogosfera literaria. El Premio Planeta ha pasado de suponer una sello de calidad, una presunción de buena novela, a un sello de novela barata, fácil, enfocada a esa gente que solo compra un libro al año, durante el día de Sant Jordi, y buscan lo que en televisión es Sálvame, Gran Hermano o Hombres y Mujeres y Viceversa.

Adiós, Premio Planeta, no voy a darte otra oportunidad hasta que no te encuentres a ti mismo.




Mensaje a Alberto Blecua, Fernando Delgado, Juan Eslava Galán, Pere Gimferrer, 
Carmen Posadas, Rosa Regàs, Emili Rosales, jurado del Premio Planeta 2015:





Y vosotros, ¿lo habéis leído? ¿Creéis que merece el Premio Planeta? 
¿Creéis que este premio literario necesita un cambio importante?



15 comentarios :

  1. jajaajaaj oh dios no me lo puedo creer!
    GRACIAS
    aunque no te lo creas, opinamos igual.. últimamente el Planeta deja taaaaaaaanto que desear x)
    no he tenido el "gusto" de leer este, pero no me llamaba nada, y aunque no conozco a la autora y no me gusta criticar, había muchas cosas que me hacían pensar que no disfrutaría del libro..
    Hoy en día los premios parece que se dan por conveniencia y por gusto.. la calidad literaria no sé dónde se la han dejado, debe estar en el mismo lugar dónde dejan manuscritos increíbles, para publicar mierdas como After, 50sdG y toda esa pseudoliteratura a la que encima le hacen publicidad a espuertas..
    Una pena
    Un beeeeeeeeeeesito
    PD. Ves como de vez en cuando hasta estamos de acuerdo? :)

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  2. Mira que me agrada esta escritora, pero tras leer tus impresiones acerca de su última novela creo que esta la dejaré pasar y no le daré ninguna oportunidad.
    Coincido contigo respecto a lo del Premio Planeta. Desde hace algunos años ha perdido cierta esencia y no todas las obras premiadas merecerían tal distinción.
    Un saludo!

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  3. También coincido contigo, los Planeta... uf, grandes decepciones. He leído unos cuantos y ninguno me ha dejado buen sabor de boca. Con una sola excepción, El jinete polaco, con el que descubrí a Muñoz Molina, y tengo que decir que porque por aquel entonces no me dejaba ningún libro a medio: me costaba un montón pero fue como a mitad del libro cuando me quedé enganchada y ahí sigo con mi autor favorito: Muñoz Molina.

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  4. Yo es que ni acercarme a los Premios Planeta. Para mí ya es una garantía de libro que no me va a gustar. He entrado en tu reseña PRECISAMENTE para ver que opinabas sobre él (y para confirmar que no vale la pena xD)
    Gracias, gracias.

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  5. ¡Buenas!
    Pues... suena mal. Obviamente, no diré que es espantoso sin haberlo leído, pero tampoco lo pienso leer porque dejando de lado tu reseña, que también influye, la sinopsis ya no me llama nada de nada.

    Nunca me fío de los premios. Si oigo de refilón algún título interesante, sea porque ha ganado o ha estado nominado o simplemente porque alguien lo comenta (sea en una entrega de premios o no), lo apunto, si no, nada. Para mí es como que alguien que no te conoce de nada te recomiende un libro, sin más.

    ¡Saludillos! ♪

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  6. Vaya... Yo he tenido muy buenas experiencias con el Planeta, aunque es cierto que hace años que no me acerco al ganador. De la autora no he leído nada, pero me temo que será mejor que busque alguna historia de Petra Delicado, que goza de más éxito entre el público.

    Un abrazote.

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  7. Creo que te pasa igual que a mi. He descubierto que los libros que ganan premios reconocidos no me gusta....

    Besotes

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  8. Tengo que admitir que no suelo leer libros de los que ganan el Planeta, pero sí que me he fijado en que los ganadores de los últimos años no tienen muy buenas críticas por parte de los lectores... Visto lo visto, quizá habría que replantearse un poco el asunto.
    Saludos

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  9. No me llamaba la atención desde un principio y con tu reseña, menos.

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  10. Siempre he sido muy reacio a este tipo de libros premiados por certámenes de críticos rancios. No sé por qué pensé que tu reseña sería un punto de inflexión, pero veo que no. En fin, por lo que he visto al finalista del Planeta de este año tampoco es que lo pongan muy bien.

    Un abrazo ;)

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  11. Mmmmm creo que lo dejo pasar =)

    Besotes

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  12. Hace tiempo que no leo los premiados del Planeta, como bien dices, estoy desconectada de ellos
    Besos

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  13. Yo suelo decir eso pero pico. Este no me gustó, la verdad... pero soy consciente de que la curiosidad mató al gato. Miau!
    Besos

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  14. Estoy de acuerdo. Me he aburrido soberanamente. Los personajes chirrian. Las piezas del puzzle no encajan.

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  15. Me ha parecido entretenido, simplemente. Literariamente no es gran cosa. Los personajes, sobre todo uno de ellos, son caricaturizados en exceso. En absoluto merecedor de un premio.

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