Las deudas del cuerpo, de Elena Ferrante


"Llegar a ser. Frase verbal que siempre me había obsesionado, pero en la que reparé por primera vez en esa circunstancia. Yo quería llegar a ser, aunque jamás había sabido qué. Y había llegado a ser, no cabía duda, pero sin un objetivo, sin una auténtica pasión, sin una resuelta ambición. Había querido llegar a ser algo -ese era el punto- solo porque temía que Lila llegara a ser a saber quién, dejándome a mí atrás. Mi llegar a ser era un llegar a ser siguiendo su estela. Debía proponerme llegar a ser, pero yo sola, como adulta, fuera de ella".

Lo que empezó siendo una apuesta algo vacilante se ha acabado por convertir en unas de las mejores lecturas en lo que va de año, e incluso de todo lo reseñado en este humilde blog de literatura. Aunque, al menos en un principio, la saga "dos amigas" (también llamada tetralogía de Nápoles) se vendió como una historia para mujeres o sobre la amistad femenina, el libro está rompiendo todas las fronteras. Ha sido una ola editorial a nivel mundial imparable. Y a mí, cuando una lectura me apasiona, no puedo dejar de leer y recomendarla (pero recomendar en el sentido más violento de la palabra: parar a alguien por la calle, zarandearlo y gritarle a la oreja que lea a Elena Ferrante sin más dilación). Como ya os conté anteriormente me he obligado a dosificar mi adicción por Ferrante con el propósito imponiéndome leer un libro suyo por mes. Hoy os traigo la tercera y penúltima parte de la saga "dos amigas", Las deudas del cuerpo, de Elena Ferrante.


Para no espoilear sobre lo acontecido en La amiga estupenda y Un mal nombre me limitaré a decir que Las deudas del cuerpo habla de la adultez de las dos protagonistas ya conocidas: Lila y Lenù. Atrás queda la época dorada en la que el sol brillaba cada día en el cielo, su única preocupación era huir de la severidad de sus madres y los hombres eran galantes, guapos, con sonrisas brillantes y se bañaban con ellas en la playa. Este mundo de luz, risas, coqueteo y libertad se va viendo anulado por la situación política, el trabajo, los maridos, las decepciones, los hijos... Aún ahora cuando lo pienso creo que el título del libro se refiere a esa transición, a pagar la deuda contraída por toda este idilio vivido y perdido.

Aunque era totalmente previsible, de los tres libros que llevo leídos este es el que se impone más distancia entre las dos amigas, y es que sus vidas se van separando, sin dejar de atraerse contínuamente. Por un lado, Lenù sigue su sueño de progresar y huir del barrio y sus gentes, y aunque en cierto modo lo consigue convirtiéndose en escritora de éxito, casándose e instalándose en Florencia, nunca consigue desconectar del barrio humilde napolitano donde creció. Por el otro, Lila permanece en sus orígenes, en Nápoles, instalada en la montaña rusa que es su vida.

¿Qué os puedo decir sobre esta historia que no os haya dicho antes? Se repite la estructura de capítulos cortos, siguen progresando los brillantes personajes que, de alguna manera, ya son parte de mí, Lila y Lenù crecen, se distancian y se reúnen como con las malas costumbres... Se repite, en definitiva, la maestría de Elena Ferrante. No hay palabras para describir la admiración que siento por Ferrante y su habilidad para tejer una historia tan compleja con esa naturalidad tan difícil de conseguir, narrar la vida, no solo de una amistad compleja como la que protagoniza esta historia, sino la de todo un barrio, con sus enemistades, amistades, alianzas, traiciones, deseos, amores, desamores y temores. Hace fácil lo complicado, cosa que solo pueden conseguir los grandes autores.


En La amiga estupenda dije que estaba ante un gran libro, en Un mal nombre dije que estaba entre una saga excepcional y con Las deudas del cuerpo tengo la certeza de estar ante una obra de un calado inaudito. Las deudas del cuerpo habla de la soledad de las mujeres, de la noria siempre girando del éxito y el infortunio, de la lucha de clases y de los anhelos más íntimos. ¿Cómo vivo yo ahora hasta mayo para leer "La niña perdida"? ¡Tengo a Lenù, a Lila, a Pasquale, a Nino, a Stefano, a los Solara, a Pietro, a Gigliola, a Rino y muchos más metidos en la cabeza! Esta saga no me ha dado uno o dos personajes memorables, todos son ahora parte de mí.

Esto no es una recomendación, es una súplica: hacedme el favor de leer esta saga. Id a la librería o biblioteca más cercana y haceros con "La amiga estupenda". No podréis parar de leer, no olvidaréis nunca ni los personajes ni su historia. Engancha como un bestseller y se disfruta como una obra de gran calidad. Las deudas del cuerpo no decepciona, sino que progresa, avanza, mejora, se vuelve más intenso, consigue despertar en el lector todos los sentimientos a la vez. Cuando lo acabé me sentí desfallecer después de esta tormenta perfecta.

Y siento inquietud, inquietud por lo que pueda escribir Ferrante en el futuro. Sí, inquietud es la palabra. Me inquietan los extraordinarios libros que nos depara el futuro y Elena Ferrante. Desde que era pequeño que, cuando me gusta una cosa, me asalta el temor de que se acabe y el anhelo de que haya más. Por ejemplo, cuando iba a pasar el día a Port Aventura iba corriendo de una atracción a otra, atento al reloj, siguiendo inquieto el paso de las horas, invadido por el miedo al crepúsculo y, consecuentemente, al fin de la diversión. Ahora espero egoístamente que Ferrante sea una mujer (o un hombre) joven, que le queden muchos años por delante, que nos pueda dar mucha más literatura. Si estuviera en mis manos elegir el próximo Premio Nobel de la Literatura la tendría muy en cuenta. Leed a Ferrante, he dicho.








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Comentarios

  1. Qué pesados con lo de literatura "para mujeres", ¿qué significa: que lo que escribe una mujer solo sirve para las mujeres y lo que escribe un hombre es universal? Si el personaje fuera masculino y escrito por un autor no sería literatura para hombres, ¿entonces? La voz de una mujer es tan válida para una mujer y también para un hombre. Como si lo que siente una mujer fuera de segunda clase, no universal.

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  2. Haré caso de tu recomendación/súplica para con esta autora y le seguiré la pista a ver si llego a encontrar sus novelas en las bibliotecas que suelo frecuentar. Tomo buena nota de tus impresiones y de la calidad literaria de esta novela (y de las otras dos) que comentas.
    Gracias por el aporte literario!!
    Un saludo

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  3. Me paso un poco como a ti. No me atraía demasiado esta saga y no tenía intención de leerla. Lo hice por una lectura conjunta, y me enamoré de la historia y de sus personajes..., y de Lenù y Lila. De momento llevo el primero y el segundo. Te leo por encima porque estoy a punto de La deudas del cuerpo. Y que ganas!
    Un beso ,)

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  4. Ya tenía apuntada a esta autora en mi lista de pendientes. Pero después de leerte voy a tener que subirle puestos en esa lista.
    Besotes!!!

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  5. Ohhh, pues yo estoy leyendo justamente ahora La amiga estupenda, y aunque me está gustando, he tardado bastante en meterme en la historia. Me ha costado familiarizarme con las ambas protagonistas y ahora estoy deseando terminarla para seguir con su segunda parte. Entenderás que he pasado de puntillas por tu reseña, pero me quedo con que ganas te dan de parar a un desconocido por la calle y zarandearlo para recomendarle a su autora. Genial. Bsss desde locura de lectura

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  6. A mí hay algo de esta autora (si es que es una mujer, que no se sabe) que me echa mucho para atrás, la verdad. Es irracional, pero no consigue despertar mi interés como lector, así que me temo que sus libros seguirán sin llegar a mis manos.

    Un abrazote.

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  7. Ooohhhh!! Como para dejarlo pasar!
    Me lo llevo =)

    Besotes

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