La larga marcha, de Rafael Chirbes


“Pero Carmelo Amado no entró nunca más por la puerta de casa, ni se sentó a la sombra del castaño a tocar aquella armónica (Hohner: llevaba grabada la marca en la funda y también en el lomo reluciente del instrumento. ¿Seguiría sonando en algún lugar la armónica que desapareció con él?, ¿quién soplaría en ella?, ¿qué manos la sostendrían?, ¿qué música emitiría?), ni animó con su conversación las veladas de invierno junto a la chimenea. Ni siquiera en forma de noticias volvió su recuerdo. Nada más que un documento emborronado con sellos oficiales en el que podía leerse la expresión «desaparecido en combate». Eso fue todo lo que la resaca de la lejana guerra les devolvió de él. Unas tristes manchas de tinta. Un nombre y algunas frases oscuras. Nada más. Ellos siguieron esperándolo durante meses, pero concluyó la guerra, y no regresó.”

Hoy hace un año nos dejaba Rafael Chirbes, Premio Nacional de Narrativa, para muchos una de las plumas más potentes de España y también una de las más injustamente ignoradas por los lectores. Ya hacía tiempo que quería leer algo suyo, y para hacerlo decidí hacerme con la primera de sus grandes novelas, publicada en 1996. Hoy os traigo La larga marcha, de Rafael Chirbes.


La larga marcha se divide en dos partes claramente identificables. La primera, titulada La batalla del Ebro, se sitúa en la España de la posguerra y arrancan los seis (¡seis!) hilos argumentales que avanzan paralelamente. A través de la narración el lector se acerca a seis familias que intentan buscar su camino después de la Guerra Civil. Algunas estaban en el bando republicano y otras en el fascista, algunas han perdido todo lo que tenían y otras se hallan ante nuevas oportunidades de medrar.

En la segunda parte, La joven guardia, situada ya en los últimos años de la agonizante dictadura franquista, seguimos los pasos de los hijos de los protagonistas de la primera. Una nueva generación que, sin las heridas de la guerra y llenos de la esperanza de la juventud, los hijos de los vencedores y los de los vencidos se juntan, traban relaciones de amistad, se enamoran, imprimen panfletos comunistas, se reúnen clandestinamente para hablar de la Revolución y de la Democracia.

Había oído que Rafael Chirbes escribía bien, y no puedo hacer otra cosa que ratificarlo. Chirbes escribe muy bien y demuestra continuamente tener un dominio excepcional sobre la narración. No es nada fácil relatar la historia de seis familias españolas, y aún menos cuando, en la segunda parte, los mezclas continuamente.

El hecho de que se introduzcan tantos personajes y las seis historias se intercalen continuamente en capítulos sin título obliga al lector a tenerse que situar constantemente por el contexto -con la consecuente confusión en, al menos, la primera página de cada capítulo-. Esto ha hecho que la primera parte del libro se me haya hecho muy cuesta arriba. Sin embargo, Chirbes tiene un gran talento por crear personajes inolvidables, lo que, aun contando con dicha complejidad, con las descripciones, las reflexiones y las escenas que emanan de cada capítulo son impresionantes.

Esta es, como el mismo Chirbes admitió en su momento, una novela de formación. Es muy ambiciosa, el autor va presentando las piezas de un puzzle, escenas sueltas, postales, que cuando el lector las va juntando se crea una historia. Quizás lo que me ha gustado más de la novela son sus personajes, todos inmensamente profundos, y el contraste de la primera generación, que arrastran el trauma de la guerra, de los pérdida de sus seres queridos fallecidos, del cambio que supuso la victoria o a la derrota de los suyos, llenos de temores, de rencores, de decepción y desilusión, con la segunda generación, que huyen de la dictadura gris y decadente, rompen las fronteras dibujadas por sus predecesores, buscan el amor, el color, la justicia, la democracia, la modernidad. A través de estas postales, de estos momentos, con un ritmo que se halla entre el cinematográfico y el detallista y exhaustivo -un equilibrio que se beneficia de las bondades de ambos- el lector puede vislumbrar una fotografía de la España de la posguerra y otra de la agonía de la dictadura. Unas fotografías que retratan a la perfección la España real, la de las personas.

Sin embargo, más allá de la ambición que demuestra el autor y la alta calidad de su narración, no he sabido encontrar una dirección clara, una historia propiamente dicha. Las narraciones describen las vivencias de diferentes familias, con personajes sencillamente impresionantes y una evolución muy bien llevada, pero cuando me esperaba un final que daría sentido a todo lo narrado no lo encontré. Esto quizás es lo que me ha decepcionado más de esta novela.

En conclusión, La larga marcha es una compleja y extensiva novela que muestra la España real de la posguerra y de los últimos años de la dictadura franquista. Describe a la perfección la evolución entre dos generaciones, la primera, la de los vencidos, los asustados, los que renunciaron a sus ideales y a sus ambiciones para poder sobrevivir, y sus hijos, que tienen las fuerzas para seguir sus ideales, que buscan la libertad sin los miedos de sus predecesores. Sin embargo, y sin desdeñar sus virtudes, el final me he decepcionado. Después de tantas páginas leídas no se puede acabar de cualquier manera.

Se intuye el inmenso talento del autor, pero carga con los defectos de una novela de formación. Me he quedado más con la sensación de estar ante un experimento narrativo que antes una historia en sí -tal es el poder decisivo del final de una novela-. Continuaré leyendo a Chirbes, pues me consta que supo encontrar las historias que merecía su pluma excepcional.



 TE GUSTARÁ 
SI TE GUSTÓ
 PROS
  • La profundidad y la calidad de sus inolvidables personajes.
  • La evolución entre los protagonistas de la primera parte y sus hijos.
  • El gran dominio de Chirbes sobre la narración y sus reflexiones.
 CONTRAS
  • El problema de querer abarcar demasiado es que, quizás, tratas muchos temas por encima sin aprovechar todo su potencial. Me ha faltado conocer más a muchos personajes.
  • El final, algo decepcionante, no está a la altura del resto de la novela. No solo deja al lector preguntándose "¿Ya está? ¿En serio?", sino que también deja a muchos personajes entrañables sin una conclusión decente.
 OTROS LIBROS 
DEL AUTOR
  • La caída de Madrid
  • Los viejos amigos
  • Crematorio
  • En la orilla
  • París-Austerlitz

Comentarios

  1. Bueno.. es de esos libros que no me terminan de enamorar, pero que habrá que tener en cuenta si dices que en parte vale la pena
    pues nada, lo apuntaré :)
    un beesito

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  2. Pues llevas razón, es un autor que no conocía, y es una pena, porque parece realmente interesante. Me apunto entonces tu recomendación sin dudarlo.

    Un beso!!

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  3. El argumento me gusta, me encantan las historias de posguerra, pero temo que sea una narración demasiado densa y eso de querer abarcar demasiado y el fina... en fin, que tengo dudas, pero no la descarto.

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  4. Es un autor que tengo pendiente desde hace un montón, a ver si me pongo =)

    Besotes

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  5. No dejes de seguir a Chirbes: fue uno de los grandes. Escribía con precisión, con poesía, pero también sin ahorrarse los temas más dolorosos. Una maravilla que no apreciamos en vida.

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  6. No dejes de seguir a Chirbes: fue uno de los grandes. Escribía con precisión, con poesía, pero también sin ahorrarse los temas más dolorosos. Una maravilla que no apreciamos en vida.

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