¿Quién hay detrás de Elena Ferrante?


Siempre ha habido escritores que se esconden tras un pseudónimo o incluso escritores totalmente anónimos. A veces lo han hecho para no enfrentarse con las consecuencias de publicar lo que han escrito (especialmente en tiempos convulsos y de regímenes totalitarios), a veces para que el éxito que les precede no eclipse su obra o la desvirtúe y a veces sencillamente porque son discretos y huyen de la atención mediática y de sus lectores. Sin embargo,  actualmente, inmersos en la era de la información instantánea y continua, se ha vuelto muy complicado esconder la identidad. Hemos visto a Stephen King y a J.K. Rowling fracasar en sus intentos, ahora es muy posible que se haya desvelado la identidad de uno de los grandes misterios del panorama literario actual.

Cuando en 1992 alguien tras el pseudónimo de Elena Ferrante publica El amor molesto, que obtiene muy buenas críticas y un éxito considerable, el misterio tras la autora (o el autor) de la novela despierta el interés de sus lectores. La confirmación de su talento a través de la publicación de sus siguientes novelas, Los días del abandono (2002) y La hija oscura (2006) sólo sirvió para aumentar el aura de misterio alrededor de Elena Ferrante. Sin embargo, cuando se publica su -de momento- obra maestra, la tetralogía de Nápoles -compuesta por La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida-  y su tardío éxito internacional entre 2014 y 2016 el enigma pasa a avivar la imaginación de lectores de todo el mundo. ¿Es un hombre o una mujer? ¿Qué edad tiene? ¿De qué etnia es? ¿Cómo ha sido su vida? ¿De qué trabaja? ¿Tiene otros libros publicados con su nombre real? En la presentación que tuvo lugar en la librería l'Espolsada la editora de Lumen, Silvia Querini, confesaba que ella creía que tras Ferrante había un hombre por la crueldad implacable en la narración, mientras que su traductora al español, Celia Filipetto, defendía fervientemente que se trataba de una mujer por su interés en la vida íntima -y a veces carente de elegancia- de las mujeres y en el lado más personal de la Historia de Italia. Yo siempre he creído que era una mujer residente en Nápoles.

(No leer más si prefieres permanecer ignorante de la verdadera identidad de Elena Ferrante)


En un artículo publicado de forma conjunta por Il Sole 24 Ore, el Frankfurter Alggemeine Sonntagzeitung, The New York Review of Book y Mediaport, el periodista Claudio Gatti asegura haber descubierto la identidad real de Elena Ferrante. A través de los registros inmobiliarios y financieros ha llegado a la conclusión que Elena Ferrante es en realidad una traductora de Edizioni e/o (la editorial que publicó a Ferrante en Italia) residente en Roma y llamada Anita Raja, hija de un matrimonio compuesto por una alemana que huyó del Holocausto y un magistrado napolitano.

Gatti lo ha descubierto siguiendo el rastro del dinero, pues desde el éxito internacional de la tetralogía
Anita Raja. Noviembre 2015.
de Nápoles los ingresos de Anita Raja han incrementado mucho más de lo que le correspondería a una traductora autónoma. Los registros inmobiliarios muestran que en el año 2000, cuando se hizo una exitosa película basada en su primer libro, Raja adquirió un apartamento de siete habitaciones cerca de Villa Torlonia, una zona cara de Roma, y el siguiente año compró una casa de campo en la Toscana. Raja está casada con el escritor Domenico Starnone y tradujo al alemán las novelas que, supuestamente, ella misma escribió bajo el pseudónimo de Elena Ferrante.

Sin embargo, los datos que confirman del todo que Raja es Elena Ferrante son sus movimientos cuando la tetralogía de Nápoles obtiene el éxito internacional, que el matrimonio compra, poniéndolo a nombre de Starnone, un apartamento a menos de una milla del adquirido por Raja, un ático en un elegante edificio anterior a la guerra, en una de las calles más bonitas de Roma, con 2.500 pies, once habitaciones y con un valor estimado de entre 1,5 y 2 millones de dólares. El hecho de que fuera registrado en el nombre de Starnone es porque en Italia, al comprar un inmueble, pague quien lo pague debe ir a nombre de uno de los cónyuges, y les habría interesado por razones fiscales.

Aunque el periodista ha intentado ponerse en contacto con ellos, dejándoles mensajes compartiendo sus descubrimientos, tanto Dominicio como Anita lo han evitado. Cuando Gatti contacta con los cofundadores de la pequeña editorial que publicó los libros de Ferrante y en la que trabaja Anita, estos responden que esto es una invasión en la intimidad de la editorial y de Ferrante, para después decir que no responderán a su "hipótesis".

Domenico Starnone. 2008.
Si Gatti estuviera en lo cierto y Elena Ferrante fuera Anita Raja, nada de lo que cuenta sobre su vida en su biografía o diario de escritora Frantumaglia -aún no publicada en España- sería verdad, y todo respondería a dar a sus lectores lo que quieren, la Elena Ferrante que habían imaginado.

Sin embargo, el dinero no es la única evidencia que Gatti ha encontrado. Elena, el nombre que supuestamente Anita eligió como pseudónimo y como protagonista y narradora de su tetralogía, correspondería a la tía de Anita, mientras que Nino, el nombre del amor de Lenù, sería el apodo familiar de Domenico Starnone, su marido.

Sin duda la investigación de Gatti no gustará a todo el mundo. Yo opino que Elena Ferrante debería tener el derecho de mantener oculta su identidad, sin embargo también sería ingenuo pensar que, después de todo el éxito que ha obtenido y cuando incluso su nombre suena ya para el Premio Nobel de Literatura, nadie intente encontrar quién se esconde tras la misteriosa escritora sin rostro Elena Ferrante.


¿Qué opináis? ¿Elena Ferrante es en realidad Anita Raja? 

Leer artículo completo de Claudio Gatti aquí.


Comentarios

  1. Y yo me pregunto: ¿qué más dará? Creo que el romántico aura de misterio que envolvía la figura de Elena Ferrante se ha ido al traste y, si la propia autora y los editores querían que permaneciera en la sombra, así debería ser.

    Una abraçada.

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  2. A mi sinceramente, tanto me da quien sea, lo importante es cómo escribe, no? A mi me tiene ganada.
    Besos

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  3. Me recuerda la trama de 2666 de Roberto Bolaño en busca de Archimboldi. A mí sí que me interesa la vida de los autores. Es difícil mantener el pseudónimo cuando tus novelas se convierten en éxitos editoriales. Ya le ocurrió a Nicolás Wilcox a quien no le quedó más remedio de quitarse la máscara después de que Arturo Pérez Reverte lanzará la hipótesis sobre su identidad. Y detrás estaba Juan Eslaba Galán.
    Felicidades por el artículo. Muy bueno. Un saludo

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  4. Hola, Jan:

    Opino como Xavier y Mª Ángeles. ¿Qué más da quién se encuentre detrás de un pseudónimo? Además, como dices en la entrada, lo que importa es cómo escriba. Si es una persona que prefiere la intimidad, creo que la gente debería dejarlo estar y permitir a esa persona que viva con tranquilidad.

    Un saludo imaginativo...

    Patt

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  5. Pues opino igual que tú, si el autor o autora no desea desvelar su identidad ¿Por qué se le ha de forzar? Además el misterio que envuelve a Ferrante es parte de su literatura también. Por mi parte me da igual quien sea. Un saludo!

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  6. ¿Qué más da quién sea? Lo importante es su esencia como escritora y los libros que regala a los lectores. Por cierto, que de ser Anita, acertaste de pleno: Ferrante era mujer :-)))

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  7. A mi personalmente quien sea me da igual. Lo único que sé es que su tetralogía Dos amigas me ha dejado enamorada de ella. Y la seguiré leyendo.
    Un beso ;)

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  8. Veo que coincidimos todos: ¡qué más da! No veo diferencia entre esta "investigación" y el cotilleo estilo Sálvame, la verdad y me da miedo la falta de privacidad que todos estamos expuestos a sufrir porque a alguien le dé la gana saber la identidad de uno (¿para qué?, me pregunto) cuando esa misma persona ha elegido no exponerse.

    Que sí, siempre estará quien diga lo de "ah, pues que no se haga famoso", pero venga ya, como si eso justificara algo... Al nivel de "pues si no quieres que te apuñalen, no salgas a la calle". ¡Me cabrean estas cosas! D:<

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  9. en el mundo actual es bien fácil saber quien es. creo que me da un poco igual creo que tiene talento para escribir.

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  10. No me alegra la investigación del señor este, porque como dices, hay que respetar la privacidad y la autonomía de la persona que está detrás de Elena Ferrante. Si él o ella quiere permanecer en el anonimato, entonces que así sea. Y, para serte franco, los medios por los cuales lo "logró descubrir", no son los mejores ni lo dejan muy bien parado. Yo aún no he leído nada de la ya mencionada autora, pero ganas no me faltan, y menos aún sabiendo que se trata de uno de los misterios mejor guardados de la literatura.

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  11. Me parece horrible el método que se ha utilizado para supuestamente descubrir quien es Ferrante: creo que el manejo del dinero de personas privadas no debería ser sacado a la luz sin su consentimiento y menos para satisfacer la curiosidad de la masa: en ningún momento considero que la identidad de la persona que está detrás de estos libros sea de interés para evaluar la calidad de su obra. Si el autor ha decidido permanecer en el anonimato, debería ser respetado.
    1beso!

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  12. Un post muy interesante. Soy también de la opinión de que solo debería desvelarse quién es el autor si este quiere verdaderamente darse a conocer.

    Un saludo,
    Laura.

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  13. Somos unos románticos, yo también prefería que se mantuviera el misterio... También es verdad que era algo ingenuo pensar que nadie lo sacaría a la luz, me dio algo de rabia ¡pero bueno!
    Una vez sabido, me sigo quedando con su forma de narrar. Tengo unas ganas tremendas de continuar con la tetralogía.
    Besos

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