El quinto en discordia, de Robertson Davies

sábado, 23 de enero de 2016



"Mi relación con la señora Dempster, que duraría toda la vida, empezó exactamente a las 5:58 de la tarde del 27 de diciembre de 1908, momento en el cual yo contaba diez años y siete meses de edad.
Puedo citar la hora con absoluta certeza porque aquella tarde había estado montando en trineo con mi amigo y enemigo de toda la vida, Percy Boyd Staunton, y nos habíamos peleado porque su nuevo trineo, que le habían regalado en Navidad, no era tan rápido como el mío, ya viejo. Nunca nevaba demasiado en nuestra esquina del mundo, pero aquella Navidad había nevado tanto que las briznas más altas de la hierba seca de los campos habían quedado prácticamente cubiertas. En tales circunstancias, su trineo, con altos patines y un estúpido dispositivo para manejar la dirección, resultaba torpe y propenso a engancharse; en cambio, mi viejo y bajo trasto casi habría podido deslizarse por la hierba sin nieve alguna."

El Conquistador del Mundo, de René Grousset

miércoles, 20 de enero de 2016


"Es nuestro deseo elegirte kan. Cuando te hayas convertido en kan, nosotros cabalgaremos por ti en la vanguardia contra el enemigo. Las más bellas mujeres que hayamos apresado, las hijas de bonitas mejillas, te las traeremos a tu tienda real [ordo-ger]. Los corceles de finas patas te los traeremos al trote. Cuando, dispuestos en semicírculo en las estepas, cacemos bestias salvajes, lo haremos sólo para ti. Si el día de la batalla desobedeciésemos tus órdenes, despójanos de nuestros bienes y de nuestras mujeres, haz rodar nuestras negras cabezas por tierra. Si el día de la paz rompiésemos el pacto, ¡destiérranos lejos de los nuestros en el desierto!". Al pronunciar estos juramentos y estos anatemas, elevaron a Temuyín sobre la alfombra de fieltro y lo proclamaron kan con el nombre, o más bien con el título, de Chinguis Kan, que nosotros hemos convertido en Gengis Kan."

Brooklyn Follies, de Paul Auster

jueves, 14 de enero de 2016


“Intenta encajar los golpes. Lleva la cabeza alta. Que no te tomen el pelo. Vota a los demócratas en todas las elecciones. Pasea en bici por el parque. Sueña con mi cuerpo inigualable y perfecto. Toma vitaminas. Bebe ocho vasos de agua al día. Apoya a los Mets. Ve mucho al cine. No te mates a trabajar. Haz un viaje conmigo a París. Ven al hospital cuando Rachel tenga el niño y coge en brazos a mi nieto. Cepíllate los dientes después de cada comida. No cruces la calle con el semáforo en rojo. Defiende al débil. Hazte valer. Recuerda lo hermosa que eres. Acuérdate de lo mucho que te quiero. Bebe un whisky con hielo todos los días. Respira profundamente. Mantén los ojos abiertos. No comas grasas. Sueña el sueño de los justos. Recuerda cuánto te quiero.”

Propósitos y retos para el 2016

lunes, 11 de enero de 2016


¡Feliz año nuevo! Más vale tarde que nunca, ¿no? Después de un 2015 muy intenso, lleno de experiencias nuevas, cargado de excelentes y pésimas noticias, empiezo este año con muchas ganas de nuevas lecturas, nuevos retos y mejorar en todo lo que este año ya pasado he cojeado o he errado.

Por esto, me he preparado diez propósitos que os recordaré el próximo fin de año para ver si se han cumplido:


1. Es imposible que un lector prescinda de este propósito año tras año, pero la voluntad no falta: reducir la lista de pendientes deteniendo el superávit de libros. No voy a culpar al markéting de las editoriales ni al consumismo desbocado, el único culpable soy yo. Veo un libro y no me puedo reprimir, y esto tiene que moderarse porque voy adquiriendo libros y se van acumulando en mis estanterías.

2. Muy relacionado con el primer propósito está el segundo: no caer en todas las novedades editoriales que nos llaman la atención. Saber esperar, no dejarse llevar cuando uno está caliente por la publicidad y esperar a leer las críticas y a que la ola de expectación pase. 

3. Queridos blogueros, no sé cómo lleváis vosotros vuestro blog, pero en lo referente al mío: completamente atrasado. Creé el blog con la intención de, cada vez que terminaba un libro, escribir mi opinión. Empiezo este 2016 con doce reseñas pendientes. DOCE. Por esto, el tercer propósito es ponerme al día en este aspecto y recuperar el ritmo de lectura-reseña.

4. Ser prudente con los retos. Y creo que siempre lo he sido, pero a veces uno se deja llevar y, cuando está a medio reto, anhela la libertad de leer lo que le da la gana y no lo que le impone un juego que pierde el sentido.

5. Este es quizás el más nuevo para mí: ser más atrevido. Descubrir nuevos escritores sin saber nada de ellos, recuperar el comprar un libro, aunque no haya leído crítica alguna, no sea de una editorial conocida, solo porque me llama la atención, como en mis inicios en la literatura.

6. Ser más activo en otros blogs. La verdad es que empieza el año en el que Trotalibros cumplirá cuatro años. Se dice rápido, pero durante este tiempo he tenido la oportunidad de conocer a muchos blogs (y bloguer@s) la mar de interesantes que me han descubierto y recomendado muchas de mis mejores lecturas. Sin embargo, en la última mitad del 2015, debido a las circunstancias académicas y personales no he navegado tanto por vuestros blogs y me he centrado más en escribir mis reseñas que en leer las vuestras, y quiero recuperar el equilibrio entre ambos.

7. Impulsar aún más Entrelletres.cat. Después de unos años con Trotalibros me di cuenta que ya casi nunca leía en mi primer idioma, el catalán, y lo echaba mucho de menos. Por esto creé otro blog llamado Entrelletres.cat, en el que he descubierto a lo largo del año muchísimas lecturas impresionantes (de hecho, mis dos mejores lecturas del año han sido en catalán). Por esto quiero impulsarlo aún más, hacerlo crecer y que sea paralelo a este blog.

8. Descubrir nuevos espacios literarios. Hasta hoy me he centrado casi completamente en novelas de ficción. Este nuevo año quiero empezar a irrumpir en nuevos espacios literarios: poesía, ensayo, biografías, etc.

9. Estrenarme y ahondar en la literatura rusa, que más por respeto que por falta de ganas no he empezado. De momento he adquirido una bella edición de Guerra y paz, de Tólstoi, y Los hermanos Karamazov, de Dostoievski (la edición de Club editor, traducida al catalán por el mismo Joan Sales que escribió mi mejor lectura de este 2015, Incerta glòria).

10. Leer más libros en inglés. Este año he empezado a leer libros en el idioma de Shakespeare, pero sí que es cierto que me cuesta mucho porque exige más paciencia que leer un libro cómodamente en tu idioma. Y la paciencia no es una de mis cualidades.

    En cuanto a retos:

    Siguiendo mi propósito número cuatro (¿os imagináis tardar tan poco en incumplir los propósitos? ¡En la misma entrada! Perdería toda credibilidad), este año he decidido ser prudente con los retos. 

    1. Reto Nobel 2015: Svetlana Alexievich. 


    El primero, claro está, el reto que organizo yo mismo. Se trata de leer algo del último Premio Nobel de la Literatura, uno de los pocos premios literarios cuyo criterio he sabido respetar mucho (esto no significa que siempre acierte). De hecho, este reto ya lo he cumplido porque no hay un número concreto de libros impuestos y ya leí recientemente Voces de Chernóbil. Sin embargo, me gustó tanto que pienso leer como mínimo dos libros más de esta formidable escritora.



    2. Reto Serendipia recomienda 2016


    Aunque el 2015 ha sido el primer año en el que he participado a este reto, es de los que más he disfrutado, por esto he decidido repetir este año. Supongo que ya sabréis de qué va, pero para los que no: cada participante recomienda tres lecturas, se juntan todas las recomendaciones y cada uno elige tres recomendaciones. El reto se cumple al leer y reseñas las tres elegidas.

    Mis tres recomendaciones son las siguientes:

    1. Incierta gloria, de Joan Sales: el mejor libro sobre la Guerra Civil que he leído nunca. Si habláis catalán os recomiendo leer en idioma original (editado por Club editor, cuyo fundador fue el mismo Sales). Un clásico catalán que cayó en el olvido y recientemente ha resurgido con toda su fuerza. En español está editado por Destino.

    2. Yo confieso, de Jaume Cabré: un libro de sinopsis tan imposible como imposible es no recomendarla. Con un éxito internacional imparable, esta obra maestra de Cabré gira entorno a la vida de Adrià Ardèvol y un violín muy especial que ha pasado por muchas manos. Una de las grandes obras que nuestro país ha producido en los últimos años. Editado en catalán por Proa y en español por Destino.

    3. Para acabar con Eddy Belleguele, de Édouard Louis: una biografía dura y que no deja indiferente al lector. Eddy nace en el seno de una familia pobre y conservadora en un pueblo igual de pobre y conservador en Francia. Ya de pequeño todos notan que Eddy no es como los demás, que no juega al fútbol y tiene una forma femenina de hablar, cosa inadmisible en ese lugar. Cien por cien real. Solo para lectores valientes.



    3. Reto Tu Blog en Libros




    ¡Dicen que más vale tarde que nunca! Me acojo a esta dicha para disculparme por olvidarme de incorporar este reto que tantas ganas tuve de hacerlo en 2015, pero se me había pasado el plazo. Así que lo hago ahora. Se trata de leer libros cuyas primeras letras formen el nombre de tu blog! No sé si lo conseguiré, ¡pero lo voy a intentar!



    4. 2016 Reading Challenge de Goodreads



    Sin pretenderlo y sinceramente impresionado de mí mismo he cumplido el 2015 Reading Challenge al pasar la meta que me había marcado el enero pasado: leer CIEN libros. Este año el Challenge pasa de violeta a naranja. Consciente de que es mucho, este año he decidido ni aumentar ni reducir mi meta autoimponiéndome la misma meta.

    Digamos que este último realmente es un reto soft pues realmente me da igual si lo cumplo o no, pero ya tengo como tradición participar en este desafío organizado por Goodreads.


    ¡Y estos son los propósitos y retos con los que empiezo este año! 
    ¿Cuáles son vuestros propósitos? ¿Hay por ahí algún reto interesante que se ma ha escapado?







    Historia de una ida y poema de un retorno.
    El Hobbit, de J.R.R. Tolkien | Ítaca, de C.P Cavafis

    miércoles, 6 de enero de 2016

    Cuando acabo las dos lecturas de las que os hablaré hoy siento la necesidad de silencio y soledad. Así pues, cojo la bicicleta y me voy a la orilla del lago Ontario, donde las olas, empujadas por el frío e incansable viento, pican contra las heladas rocas. Irrumpo en una congregación de gaviotas y patos que, molestos y siguiendo mis movimientos de reojo más por costumbre que por temor, se apartan de mi camino. He llegado justo a tiempo para despedir al sol, y a él me dirijo cuando, en silencio, pienso en la vida como un largo viaje sin destino, una travesía que se tiene que disfrutar en sí misma con cada paso, cada victoria, cada derrota, cada enamoramiento, cada odio, cada acierto y cada error.

    Un hobbit y un héroe griego. La Comarca e Ítaca. Dos odiseas llenas de peligros. No hay camino a la Montaña Solitaria sin desafortunados encuentros con ogros, trasgos, huargos y arañas gigantes. No hay travesía de vuelta a Ítaca sin dioses vengativos, malvadas sirenas, cíclopes y lestrigones. Durante sus viajes repletos de aventuras y desventuras, los viajeros guardan el recuerdo del cálido hogar como una estrella que ilumina sus caminos cuando todas las demás luces se apagan. Aunque vivan en mundos distintos Bilbo y Odiseo no son tan diferentes como aparentan.