Book tag: Manías literarias.



¡Desde "El rey de los libros" que no hacía yo un Book tag! La culpable de que, después de tanto tiempo, reincida, es Ro del magnífico blog literario Leer por placer (si no lo conocéis ya estáis tardando), que me nominó en este Book tag que, aun siendo uno de los clásicos, no había hecho por miedo a exponeros mi parte de lector más maníaca, obsesiva-compulsiva y pseudopsicópata. Pero si es Ro quien me nomina no puedo hacer otras cosa que aceptarlo (si no lo entendéis es que no la conocéis), ¡así que allá voy!

Este Book tag consiste en explicar diez manías literarias, nominar a cinco blogs y citar tres de esas diez manías para que quien quiera comente si las comparten contigo o no.


MIS 10 MANÍAS LITERARIAS.


1. Dejo huella en los libros que leo.

Antes era un maníaco en este tema, mientras leía un libro intentaba no arrugar ni una página y por supuesto no escribía ni subrayaba sus páginas, dejándolo, en la medida de lo posible, el libro intacto y como si fuera nuevo después de su lectura. Sin embargo, cuando vi cuánto me gustaba encontrar frases subrayadas y notas al margen en los libros de segunda mano decidí dejar esta manía atrás. Comprendí lo maravilloso que es leer un libro y ver el rastro de sus lectores anteriores, poder leer sus reflexiones y los fragmentos que más les llegaron. De libros intactos e impolutos habrá miles, a mí me gusta hacer mío el libro que leo, me gusta dejar huella en ellos, por esto subrayo las frases que me gustan, pongo notas al margen con mis reflexiones, pongo mi ex libris en todos los libros de mi biblioteca, etc. Es mi particular manera de inmortalizar mi lectura, y creo que alguien lo va a valorar, sea yo mismo en el futuro cuando relea estos libros, mis hijos, mis nietos, mi bisnietos o incluso un lector desconocido.

Sin embargo, más allá de las frases que pueda subrayar, si realmente me gusta mucho una frase o un fragmento de un libro lo anoto en el Diario de frases, una libreta en la que escribo todas las frases oídas o leídas que me han dejado huella a mí.



2. Manías psicoeróticas con los libros.

Lo primero que hago cuando empiezo un libro es olerlo, e incluso a veces he tenido la sensación que el olor me ha avanzado algo de la atmósfera que me espera en la lectura (que alguien me cierre ya en un manicomio, por favor). También tengo la manía de acariciar la guarda del libro -la primera página en blanco del libro-. Una vez cuando era pequeño se lo vi hacer a la profesora antes de leernos un libro y desde entonces lo hago, creo que es una forma de amar y cuidar los libros que leo.



3. Obsesivo de las ediciones.

Soy un superficial irremediable, lo sé, lo he aceptado y de momento lo llevo bien. Para mí mi biblioteca no es solo una acumulación de los libros que he leído y tengo por leer, es una colección. Por lo tanto intento, en la medida de lo posible, tener ediciones uniformes para los mismos autores, tener ediciones decentes y de tapa dura de los libros que más me gustan, etc. He retrasado la lectura de libros que tengo muchas ganas de leer por no existir en el momento una edición que me agrade. Y destesto los libros con la portada de su adaptación cinematográfica, esto también.



4. "Acabo el capítulo y voy"

Tanto mi familia como Andrea detestan a muerte esta frase, pero no lo puedo remediar, tengo que acabar el capítulo antes de dejar la lectura. Aunque se esté quemando la casa, me gusta acabar decentemente la lectura, y para esto lo mejor que hay es el final de un capítulo. Esto hace que los libros con capítulos cortos me arrastren hasta altas horas de la madrugada con el repetitivo "un capítulo más y a dormir".



5. Hago colección de marcapáginas, y aun así...

Hago colección de marcapáginas (o puntos, como yo los llamo). Tengo una caja lleno de marcapáginas publicitarios, de eventos, de libros, de editoriales y de lugares. De hecho, el souvenir que suelo comprar en los lugares donde viajo es un marcapáginas (Dos denuncias. Una, cada vez hay menos marcapáginas en las tiendas de recuerdos. Dos, cada vez son más caros, ¡he llegado a ver un marcapáginas de papel por cinco euros!). Pero aun teniendo cientos de marcapáginas, siempre acabo utilizando una factura, un pedazo de diario y las cosas más inversemblantes. ¿Triste? Sí. ¿Incoherente? También. ¿Croquetas? Dos, por favor. 



6. Mi tesoro literario.

Me apasionan las primeras ediciones. Es el mejor regalo que alguien me puede hacer. De momento mis más preciados tesoros literarios son una primera edición española de Cien años de soledad y El otoño del patriarca, de Gabriel García Márquez, una primera edición de La plaça del Diamant de Mercè Rodoreda, otra de Mirall trencat de la misma autora, otra de Nada de Carmen Laforet (aunque sin sobrecubierta), otra de Fifth Business de Robertson Davies (encontrado en una librería de segunda mano de Toronto) y el regalo que me ha hecho Andrea por los cinco años que llevamos juntos, una primera edición de Incerta glòria, de Joan Sales. También me encantan las ediciones que, aun no siendo las primeras, son bellas y antiguas, verdaderas reliquias literarias. Otro tesoro literario que tengo y amo es una antigua máquina de escribir Underwood -regalo también de Andrea-.

Me encanta tener los libros firmados por el autor, y soy capaz de hacer horas y horas de cola por tener un libro que me ha gustado firmado. 



7. Mi género favorito: sin género.

No me gustan los géneros. No me gustan ni las novelas románticas, ni las históricas, ni las negras, ni las policíacas, ni las eróticas ni las de ningún género. Me gustan las novelas sin género, pues la vida no es ni romántica, ni histórica, ni erótica, ni policíaca, ni negra, la vida es una mezcla de todo. ¿Dónde clasificar los libros de García Márquez, Scott Fitzgerald o Mercè Rodoreda? Es imposible, porque tienen un poco de todo. Pero si tuviera que decir qué género me gusta sería uno al que yo llamo "de personajes", que es aquel que se centra en indagar en la profundidad de sus personajes. 



8. Trastorno obsesivo-compulsivo con el orden de mi biblioteca.

Si antes he dicho que para mí mi biblioteca es una colección, me gusta tenerla impecable. Mi habitación estará desordenada, mi cama deshecha, la silla del escritorio hundida en un montón de ropa utilizada, pero mi biblioteca no la veréis nunca desordenada. En las estanterías superiores tengo los libros de mi infancia y mi adolescencia, pues no me gusta perder de vista mis inicios en la literatura. Después tengo todos mis libros por estricto orden de apellido del autor, con la única excepción de algunas editoriales preciosas -Impedimenta, Asteroide, Cercle de Viena, L'Altra y Periscipi- que están en las estanterías inferiores por editorial. 



9. No es trastorno bipolar, lo que pasa es que mi carácter depende en gran parte de lo que leo. 

Y esto es así. Cuando dejo un capítulo con la muerte de un personaje querido paso un día triste y pensativo. Si en cambio el libro que leo es alegre voy a estar contento. También me quedo melancólico cuando termino un libro que me ha encantado. Al igual que hace sol o llueve dependiendo de las borrascas y los anticiclones, mi ánimo depende de mis lecturas.



10. Mi paciencia tiene un solo límite: el ecuador del libro.

He conocido a tantos lectores que, a la que les aburre un libro lo abandonan inmediatamente, como lectores que se obligan a leer hasta el final por muy cuesta arriba que se les haga la lectura. Yo siempre he optado por un término medio: me obligo a leer hasta la mitad del libro. Si leído el 50% de una novela sigue aburriéndome lo abandono. Es una oportunidad que doy a los libros que he elegido leer, y la verdad es que esta oportunidad ha salvado a más de una y dos lecturas. 



MANÍAS LITERARIAS COMPARTIDAS CON RO.

1. Instintos asesinos hacia los individuos que doblan las páginas.

"Al que se le ocurra doblar las esquinas de las páginas para marcar por dónde lleva la lectura... Oh, esa persona va a morir. No lo soporto. Mira que hay cosas que se pueden usar como marca páginas, ¿eh? Pues entonces... ¿Para qué doblar la hoja? Es algo que nunca conseguiré comprender."

Totalmente compartidos. Debería estar penada esta conducta contra la integridad de los libros. Si bien me gusta ver frases subrayadas y notas al margen en los libros de segunda mano, no soporto el rastro de una página doblada. Y otra cosa que me molesta es la gente que, en vez de utilizar un marcapáginas, utiliza la solapa en libros de tapa blanca. Si no queréis morir de una forma lenta y dolorosa no lo hagáis ante mi persona, por favor. ¿Y la gente que lee libros de tapa blanda doblando totalmente el libro, girando la portada hasta que toca con la contraportada? Indecente... Esto debería estar tipificado como delito de maltratos literarios.



2. Resistencia obsesiva a prestar los libros.

"Me cuesta muchísimo prestar mis libros... Solamente hay tres personas a quienes les dejo mis libros sin problema alguno. Siento que son como mis pequeños hijos y que, nada más salir de casa, van a sufrir daños irreparables. Sufro tanto cuando uno de mis bebés sale de casa... Ay, qué mal lo paso."

Totalmente compartida. Cuando un amigo me dice "¿me dejas este libro?" mi mirada suele ser elocuente. No es una cuestión de confianza (que también, porque siempre hay esos que no te lo devuelven o te lo devuelven destrozado) sino una fobia de que salgan de mi ámbito de control. Antes que dejar mis libros prefiero visitar una Re-read y comprar libros leídos para regalarlos. Solo presto los libros a unas pocas personas que conocen y respetan mis muchas manías y fobias.


3. La postura imposible.

"Lo que menos me gusta de leer, y con diferencia, es no encontrar nunca la postura adecuada. No conozco a nadie que sea capaz de leer en una misma postura todo el rato desde que abre el libro hasta que lo cierra. Es algo que me pone sumamente nerviosa. Ah, aquí también podría añadir el hecho de que siempre acabo con el pelo en la cara -al agachar la cabeza jajaja- y con dolor de cuello."

De acuerdo, pensaba que era el único a quien le pasaba. Nunca encuentro la postura perfecta para leer. Si me estiro tengo que doblar mucho el cuello, si me siento no me relajo tanto, etc. Lo del pelo en la cabeza no es, por suerte, un problema que yo tenga.



MIS NOMINACIONES.

Odio que la gente no nomine en los Book tags con lo de "que lo haga quien quiera". ¡Con lo bonito que es nominar! Oye, que no pasa nada si no lo queréis hacer, ¡es una nominación, no una orden! Así pues, os invito a exponer al público vuestras manías literarias más oscuras a:

Exponed vuestras diez manías y confesad si compartís mis manías nº1, 6 y 10.

¡Muchas gracias por nominarme, Ro!

Contadme, queridos maníacos, 
¿compartís alguna manía literaria conmigo?, 
¿qué Book tag os gustaría que hiciese?


Comentarios

  1. ¡jajajaja! coincidimos en alguna que otra manía, ahora, cosa que jamás algo, es "dejar huella" en los libros que leo, nunca, los mantengo intactos, a excepción de que dejo dentro de cada uno de los que más me han gustado un pétalo de flor...ya ves.

    Un abrazo.

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  2. Hace siglos que no me nominan a estas cosas XD.
    Yo tampoco dejo huella en mis libros a menos que sea un marca páginas o un papel de lo que sea. También soy reacio a dejar libros, solo a personas de confianza. Carbón ardiendo para esos que dañan los libros. Arderán en el caldero de Satán XD. Ya desmenuzaré más en el tag cuando lo haga.

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  3. Me encantan este tipo de entradas :) Es muy divertido, y además no te sientes tan solo con tus locuras. En lo de la postura imposible comparto contigo... Pfff... A veces es realmente difícil no acabar con dolor de cuello. Por otra parte, tengo algo que confesar, yo soy de las que doblan las esquinas de los libros: adelante, ¡odiadme! Lo merezco...

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    1. Noooooooooooo! Tú nooo Beatriz, por favoooooooor!

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  4. Como no, era necesario que yo -tu antagonista estupenda- estuviera ahí nominada, la gracia es que compartimos algunas (tan diferentes que supuestamente somos). Apuntado y lo haré pronto
    un beeeeeeesito hermoso mio (L)

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  5. También detesto los libros con la portada de su adaptación cinematográfica. Y lo que cuesta a veces encontrar su portada original... Y soy también de las que tiene una colección de marcapáginas y luego uso cualquier papel que encuentra. Y lo de acabar el capítulo y voy me suena... Y un capítulo más...
    Besotes!!!

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  6. `pues yo sigo sigo sin ponerle rayas mucho mis libros..... tendré que dejarlo jajaja
    tambien me fijo mucho en las ediciones porque ya casi no compro en español leo todo en inglés (todo lo que puedo).

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  7. Sin duda alguna, me quedo con "Triste? Sí. ¿Incoherente? También. ¿Croquetas? Dos, por favor." Lo mejor de toda la entrada jajajajaja. Me ha chocado leer "trastorno bipolar", me persigue allá donde vaya :/ jajajajaja. Gracias por hacer el tag, bello. Love (quiero verte la cara).

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  8. Solo diez manías¿? Yo forro los libros, no los presto y no los pinto, apenas dejo que me los firmen incluso. Mi tesoro es un firmado de Truman Capote. No me gusta que me los cambien de sitio aunque parezca que no los tengo en orden, y si alguien me mancha uno puede darse por muerto. Leo en todas partes, pero tengo un sitio en el suelo de la cocina que es mi favorito, jamás leo comiendo ni llevo un libro cerca de las llaves por si se marca. Quito todas las fajas, en casa uso el mando a distancia de marcapáginas y en la calle, si me acuerdo de cambiarlo, la faja que he quitado e irá a la basura al terminar...
    Y podría seguir
    Besos

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  9. Hola Jan!!
    Hacía tiempo que no te leía y me lo he pasado bien con esta entrada!!
    A ver... coincidimos en varias... yo también dejo huella en los libros, siempre subrayo las citas que me han inspirado de alguna manera para después volver a leerla en algún momento determinado que lo necesite...
    Mi biblioteca particular es pequeña pero lo que tengo suelen ser libros que me han gustado muchísimo y que me han aportado algo o caprichos (ilustrados, ediciones conmemorativas, etc). Normalmente suelo sacar los libros de la biblioteca... me encanta ver como un libro ha sido "toqueteado" por otras personas... a veces me he encontrado pequeños detalles dentro (una sesión de cine, algún que otro pétalo de flor, anotaciones...).
    Yo sí suelo acabarlos, a no ser que sea algo muy tedioso o una trama tan superficial que sepa que no me va a portar nada: por ejemplo, no pasé del segundo capítulo de 50 sombras de Grey... pero me obligué a terminar El gran Gatsby (para que te hagas una idea de lo que suelo abandonar y lo que no).
    Bueno... y paro aquí, que si no se haría un comentario muy largo...
    Un placer leerte! Un saludo! ;)

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  10. Jaja me ha encantado conocer un poco (o mucho diría yo jaja) de tus manías literarias, concuerdo con muchas. Lo de rayar los libros lo hago con mi colección de Shakespeare, porque me pasa que me gustan 5 a 8 frases en una sola página, y pegarle post-its se me hace muy impráctico. También tengo un diario donde apunto todas las frases que me gustan de los libros que voy leyendo.
    Saludos!

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  11. Jajaja, me identifico en algunas, pero sobre todo en lo de postergar un libro al que le tengo muchas ganas solo porque la edición en la que está no me convence, esperanzado en que algún día saldrá la que me gustaría. ¿Absurdo no? Vaya, pensé que era el único.

    Un abrazo ;)

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  12. Hey! M'ha encantat l'entrada, jo també vaig fer aquest Booktag i sense cap dubte, es molt curiós. Diverses coses a comentar:
    1. Jo darrerament m'estic plantejant fer el mateix, el problema és que no solc tenir un llapis a mà...Però sí, m'encanta fer meu un llibre, o si el compr de segona mà, trobar-hi les anotacions d'algú altre.
    2. Jaja, sí, a mí també m'encanta ensumar els llibres nous, encara que darrerament no ho faig gaire perquè els compr de segona mà...
    3. Huy, jo no tenc cap problema amb les ediciones, m'és completament indiferent tenir tots els llibres d'una serie de butxaca i un en tapa blana. Intent aconseguir-los tots de butxaca perquè són més barats, però a part d'això...
    4. Una altra cosa amb la qual no coincidim, no m'importa deixar un capítol a mitges. Què fas quan un llibre no té capítols o els té molt llargs?
    5. Hum, jo també en tinc bastants de marcapàgines, però generalment no n'ús mai, i tampoc pos cap paperet o tiquet.
    6. Quina passada! M'encanta la teva colecció de primeres edicions o edicions especials...Què en faràs un dia una entrada dedicada? Estaria molt bé. A mí m'encantaria fer el mateix, però no hi ha doblers...
    7. Sí, ho sé, tu ets molt de novel·les de personatges, jo en canvi, sóc més de trames...
    8. Jaja, vaja mania!
    9. Sí, em apsa el mateix, el meu estat d'ànim depèn molt dep llibre que estic llegint.
    10. Faig el mateix, la meva paciència es troba a la meitat del llibre. En arribar a aquest punt és quan veritablement em plantejo seguir llegint o no. Tot i així, a vegades hi ha excepcions de llibres que deixo als primers capítosl, perquè veig que és una cosa molt diferent d'allò que em pensava i que de cap manera m'agradarà.

    Coincideixo en la dificultat de trobar una postura còmode, però no en allò de deixar llibres, a mí no em fa res, qualsevol cosa per aconseguir que la gent del meu voltant llegeixi!
    Ara bé, fins fa poc era de les que doblegaven els cantons del llibre...però m'estic reformant!

    Salutacions,
    Laura.

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