El talento de Mr. Ripley - Patricia Highsmith.



“Odiaba tener que convertirse de nuevo en Thomas Ripley, un don nadie, odiaba volver a sus viejos hábitos, a experimentar otra vez la sensación de que la gente le despreciaba y le encontraba aburrido a menos que hiciera algo especial para divertir a los demás, como un payaso, sintiéndose incompetente e incapaz de hacer algo que no fuese divertir a la gente durante unos minutos. Odiaba volver a su auténtica personalidad del mismo modo que hubiese odiado tener que ponerse un traje viejo, manchado y sin planchar, un traje que ni cuando era nuevo valía nada”.

Después de muchos años sin vernos quedamos para tomar algo en una terraza de un céntrico centro comercial. A lo largo de todos esos años -yo estudiando derecho, ella estudiando nutrición- recordaba a Rocío por sus talentos musicales, su excepcional voz al cantar, su habilidad tocando el piano o su pasión por el baile. Sin embargo, no solo en esto era la primera de la clase, también era la que resolvía los problemas matemáticos y descifraba los misterios de la física y la química antes que nadie. Cual fue mi sorpresa cuando el año pasado descubrí que había caído bajo el embrujo de la literatura, que al principio con pasos tímidos y luego con saltos risueños saltaba de lectura en lectura hasta crear su propio blog, Leer por placer, que había pasado de la ciencia y los números, a las letras y a la literatura. Esto nos hizo volver a tomar el contacto, pronto descubrimos que trabajábamos al lado y finalmente quedamos para tomar algo.

Nos damos dos besos, nos ponemos al día y en seguida empezamos a hablar de literatura, quiero conocer ese lado de Rocío que desconocía, el de lectora voraz. Descubro que somos del todo opuestos en gustos. A ella le gusta el género negro y el erótico mientras que a mí no me gustan los géneros, a ella le gustan los libros de bolsillo mientras que a mí los de tapa dura, ella trabaja en tres novelas mientras que yo sigo dándole vueltas a la primera frase de la mía. Sin embargo, y contra todo pronóstico, cuando los dos sacamos el libro que estamos leyendo -ella del bolso, yo de la maleta-, coincidimos. Hoy os traigo El talento de Mr. Ripley, de Patricia Highsmith.

Conocemos a Tom Ripley en Nueva York, donde malvive a base de estafar a la gente hasta que el magnate Herbert Greenleaf acude a él creyendo erróneamente que Tom es un amigo de su hijo Richard. Greenleaf le explica que su hijo lo ha dejado todo para vivir en Mongibello, un pueblecito italiano, lejos de sus padres, del negocio familiar y de la vida que habían imaginado y planeado meticulosamente para él, Le suplica que vaya a convencerlo de que vuelva a casa, se ofrece encarecidamente a correr con todos los gastos. Y es en ese momento cuando Tom utiliza por primera vez en la novela su talento especial para sobrevivir bajo cualquier circunstancia, su don para la mentira, su habilidad para el engaño. Viendo la oportunidad de empezar una nueva vida en Europa, dejando sus problemas con la policía atrás, hace creer a Greenleaf que por supuesto conoce a Richard (aunque en realidad solo coincidieron en dos ocasiones), que por supuesto le ayudaría a convencerlo de que volviera a los Estados Unidos y afrontara sus responsabilidades (aunque tales planes distan mucho de sus intenciones reales). Cuando llega a Mongibello y conoce al cautivador y mujeriego Dickie Greenleaf y a su amiga Marge Sherwood se enamora de su estilo de vida y, ante el peligro de perderlo, empieza a tejer su telaraña de mentiras y artimañas, llevando su talento hasta las últimas consecuencias.

Con El talento de Mr. Ripley Highsmith demuestra la magia de la literatura, que no es ni más ni menos que meterte en la piel de todo tipo de personajes. Y es que esta novela consigue hacer empatizar al lector con un impostor, un manipulador, un asesino despiadado como Tom Ripley, que hace lo que haga falta para sobrevivir y escapar de las consecuencias de sus actos. Esto es lo que sin duda me ha gustado más de este libro: el protagonista. Ripley te llega a caer bien, deseas que se salga con la suya, que la policía no descubra sus astutas estratagemas y triquiñuelas. Y esto es mucho más divertido que ponerte en la piel de un aburrido inspector, detective o policía que huele a tabaco y se dedica a juntar pistas para saber quien es el asesino. Es mucho mejor ir tras los pasos del mismísimo asesino.

Desgraciadamente ya había visto la película protagonizada por Matt Damon, Gwyneth Paltrow y Jude Law cuando me enteré de que existía la novela de Patricia Highsmith. De hecho, era una de mis películas favoritas, de esas películas que la ves la primera vez y te fascina, y te sorprende, y la vuelves a ver una y otra vez. Sin embargo, si algo he descubierto leyendo la novela es que película y libro adoptan perspectivas distintas del misterioso personaje de Tom Ripley. En mi opinión, la película se centra más en la psicología y la complejidad de Ripley, sus emociones, sus sentimientos, su humanidad. Por otro lado, el libro deja más a lado su personalidad para focalizarse en sus artimañas y subterfugios. El libro está tan magníficamente escrito y la película está tan fascinantemente encontrada que no os sé decir cual es mejor, solo puedo hacer que recomendaros tanto el libro como su adaptación cinematográfica (por supuesto, en este orden).

Es imposible dejar de leer esta novela. Con un estilo ágil, directo, conciso y efectivo, Highsmith mantiene al lector hasta altas horas de la madrugada inmerso entre páginas, y es que es imposible que la tensión que vive el lector, al estar siempre, junto a Ripley, al límite de ser descubierto, de ser sorprendido, en la huida prolongada y constante hacia adelante para mantener en pie el castillo de naipes de tantas mentiras y engaños, deje indiferente a nadie. Me gustaría compartir con vosotros muchas más cosas que me han asombrado de la novela, pero haciéndolo no haría más que arrebataros parte de una historia y un personaje impresionantes.

En conclusión, no me suele gustar la novela negra. El talento de Mr. Ripley me ha fascinado completamente. Te pone en la piel de un asesino, y no solo en su piel, también en su alma. Te mantiene enganchado a lo largo de toda la historia en un ritmo in crescendo que culmina en un final que te hace prometerte a ti mismo que vas a leer su continuación, La máscara de Ripley, porque sencillamente no te puedes despedir de un personaje tan magnífico como Tom. Lectura más que recomendable.

"Miró a Dickie fijamente, a sus ojos azules y enojados todavía, sus cejas rubias, casi blancas a causa del sol, y pensó que aquellos ojos no eran más que unos pedacitos de gelatina azul, brillantes y vacíos, con una mancha negra en el centro, sin ningún sentido ni relación que a él se refiriese. Decían que los ojos eran el espejo del alma, que a través de ellos se veía el amor, que eran el único punto por donde podía contemplarse a una persona y ver lo que realmente ocurría en su interior, pero en los ojos de Dickie no pudo ver más de lo que hubiera visto de estar contemplando la superficie dura e inanimada de un espejo. Tom sintió una punzada de dolor en el pecho y se cubrió el rostro con las manos. Era como si, de pronto, le hubiesen arrebatado a Dickie. Ya no eran amigos. Ni siquiera se conocían. Era como una verdad, una horrible verdad, que le golpeaba como un mazazo y que no quedaba allí, sino que se extendía hacia toda la gente que había conocido en su vida y la que conocería: todos habían pasado y pasarían ante él y, una y otra vez, él sabría que no lograría llegar a conocerles jamás y lo peor de todo era que siempre, invariablemente, experimentaría una breve ilusión de que sí les conocía, de que él y ellos se hallaban en completa armonía, que eran iguales. Durante unos instantes, la conmoción que sentía al darse cuenta de aquello le pareció más de lo que podía soportar. Le parecía estar sufriendo un ataque, a punto de caer desplomado al suelo."




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 OTROS LIBROS 
DEL AUTOR
  • La máscara de Ripley.
  • Extraños en un tren.
  • El grito de la lechuza.


Dedico esta reseña a Rocío, cuyo blog es Leer por placer, no porque ella me dedicara su reseña a su vez (o no solo por esto), sino porque creo que esta lectura, después de tantos años de no saber el uno del otro, nos volvió a unir en una amistad ya olvidada por los años de carrera universitaria. Sí, Ripley, un asesino, mentiroso y mendaz pero a la vez seductor y encantador, ha hecho renacer una amistad casi enterrada bajo las cenizas del tiempo. 


Comentarios

  1. Ya te dije que te molaría. Highsmith es una de mis autoras favoritas, he leído cinco novelas suyas y tengo la sexta esperando desde marzo y le tengo muchas ganas. Tom Ripley es un regalo como personaje, pocas veces me he encontrado con asesinos tan carismáticos y atrayentes en plan literario. Sigue leyendo, la Highsmith siempre sorprende.

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  2. La verdad es que este libro, en su dia, me atrapó. Muy entretenido tal y como explicas en tu completa reseña. Mil gracias por recordármelo.

    Por cierto soy Pérfida
    Un saludo coleguita

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  3. Es uno de esos libros que comienzas sin saber muy bien que esperar y luego se convierte en imprescindible.

    Un beso.

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  4. ¡Hola!
    A mí tampoco me va mucho la novela negra, pero ésta es una de las pocas que siempre me ha llamado la atención. Seguramente acabe entre mis manos algún día, al igual que la peli que aún no he visto.
    Por cierto, un puntazo que coincidierais con el libro XD
    ¡Un saludo!

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  5. La película me encantó, y aunque ya conozca la historia, no me importaría leer el libro. Saludos.

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  6. El film estuvo muy bien y me gusto bastante pero jamas he leído la novela pero seguro es estupenda.

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  7. Creo que es un libro que gana con el tiempo y la perspectiva. Nada más acabarlo no quedé muy impactado pero con la distancia he aprendido a saborearlo mejor y el regusto que hoy me deja es bastante positivo. Saludos!

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  8. Me encantó este libro, sin embargo Extraños en un tren se me está atragantando. Biquiños!

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  9. Em sap greu dir-te que aquest autor no és per a mi. Vaig començar el llibre i finalment el vaig abandonar, perquè la història no m'estava convencent, a més la narració se'm feia molt pesada i massa descriptiva. Però és clar, per gusts colors ;)

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