La fuga de Los Plomos - Giacomo Casanova.



"Había leído y aprendido en el gran libro de la experiencia que no había que meditar mucho las grandes empresas, sino ejecutarlas sin discutirle a la fortuna el imperio que ejerce sobre todo lo que emprenden los hombres"

Una de las cosas que más me gustaba de las clases de Historia en bachillerato era obsesionarme con un personaje histórico. Cuando un nombre o un retrato o una anécdota despierta en mí esta sed de saber más de una persona concreta de la Historia empiezo a investigar como un loco y a cada cosa que descubro me siento más próxima a su mundo. En cierta manera convierto a esta persona de carne y huesos en un personaje casi literario donde los hechos y mi fantasía configuran una historia fascinante. Si algún día soy escritor estoy seguro que escribiré algún libro inspirándome en la vida de una de estas personas.

Uno de los personajes históricos que siempre me han llamado más la atención es el célebre veneciano Giacomo Casanova. Siempre me ha parecido un prototipo legendario de elegancia masculina, de alguien que tuvo una vida plena; ha pasado a la historia como uno de los más grandes seductores de mujeres de todos los tiempos, conoció a reyes, papas y cardenales, conoció a Goethe, Voltaire y Mozart, fue contínuamente perseguido por temibles autoridades de la época por su libertinaje y, en el crepúsculo de su vida, después de todos los amores, aventuras y viajes, cuando empezó a trabajar de bibliotecario para el conde Joseph Carl Emmanuel de Waldstein en Bohemia escribió en francés su biografía, titulada Historie de ma vie, que ha sido de gran ayuda para que hoy sepamos muchas de las tradiciones y costumbres de la Venecia del siglo XVIII. Durante mucho tiempo me estuve planteando leer esta biografía, pero lo retrasé cuando supe que tenía más de cuatro mil páginas (tan intensa fue su vida). Aun hoy tengo ganas de leerla pero cuando estaba planeando mi viaje a la ciudad de los canales decidí leerme uno de los capítulos más célebres de sus memorias: La fuga de los Plomos, de Giacomo Casanova.

En 1755 Giacomo Casanova es arrestado por impiedad y por practicar actividades mágicas y esotéricas contrarias a la moral católica de la época. Ha sido denunciado por un tal Zanussi, confidente de la Inquisición, y las autoridades consideran probados los hechos denunciados cuando encuentran algunos libros relacionados con la magia en la biblioteca de Casanova, quien se los había traído de su último viaje y no sentía otra cosa que curiosidad por esos conocimientos prohibidos. Casanova es llevado a través del célebre Puente de los Suspiros y es encarcelado en las temibles mazmorras del Palacio Ducal, conocidas como Los Plomos (Piombi) por el plomo impenetrable que cubría sus paredes y techo.

Otro se habría resignado a su suerte, se habría consumido en la oscuridad de esas celdas, intentando en vano escuchar a través de las anchas paredes las voces de los comerciantes regateando en la Riva Degli Schiavoni y las canciones enamoradas de los gondoleros que reman por el Rio Di Palazzo. Pero estamos hablando de Casanova, que se había hecho pasar por financiero, diplomático, ocultista, publicista y médico, que había seducido a una esclava griega y a una chica que se hacía pasar por eunuco, su sed de amor, vida, saber y aventuras lo llevan a planear desde el primer día encerrado entre esos robustos muros de plomo su fuga, una fuga que pasaría a la historia. Efectivamente estamos hablando de Casanova, y no pasará en esa celda más de un año.

No contaré nada de cómo consiguió fugarse de una de las cárceles más temibles y seguras de la Europa del siglo XVIII, esto sería contaros este episodio de su biografía, que tiene el ritmo y el suspense de una verdadera novela. Me ha parecido una experiencia literaria excepcional poder leer directamente de la pluma de un personaje como Casanova, que incluso narrativamente se aproxima más a un escritor contemporáneo que al estilo barroco y recargado de la época. La sinceridad que transmite su relato es excepcional, hace que el lector viva en su propia piel sus vivencias en la cárcel, sus conversaciones con el alcaide y sus compañeros de celda, sus planes para huir, sus fracasos, sus aciertos y, sobretodo, su irreprimible sed de libertad.


Esta lectura se disfrutará muy especialmente si se va a viajar a Venecia. De todo lo que leí de la ciudad quizás este es el libro que tuve más en cuenta. Cuando en el paseo en góndola el gondolero nos señaló un palazzo que daba directamente al canal y nos dijo que esa fue la casa de Casanova pude verlo arrestado por dos guardias e incluso, a través de la ventana, cómo registraban su biblioteca. Cuando contemplaba el Palacio Ducal a primera hora de la mañana podía ver a Casanova y al monje en el tejado buscando la forma de completar esa increíble fuga. Cuando atravesaba el famoso Puente de los Suspiros sentí que el suelo que pisaba era el mismo que pisó Casanova. Fue una experiencia increíble que me regaló la literatura y que la mayoría de turistas se pierden sin saberlo, solo ven paredes bonitas donde hay todas esas aventuras inscritas en ellas de forma invisible.

Una vez se hubo fugado, Casanova huyó a París, donde se codeó con Luis XV, Madame de Pompadour, Voltaire y muchos más personajes eminentes de la época. Se dice que fue Casanova en esos años quien inventó la lotería estatal francesa. Sin embargo, finalmente también tuvo que huir de Francia por cometer fraude en un negocio textil y por falsear letras de cambio. Pero a Casanova nunca le alcanzaban las consecuencias de sus actos, siempre conseguía huir, nunca echaba raíces, siempre estaba preparado por desaparecer y empezar de cero en otro lugar. Y, si fue tal y como me imagino, aun siendo mil veces perseguido y condenado, en el fondo nadie, ni reyes, ni condes, ni guardias, ni inquisidores, ni alcaides, ni amigos, ni enemigos, ni amantes, absolutamente nadie conseguía eludir su hechizo, nadie permanecía indiferente a su optimismo, a su osadía y a su sed de más, nadie podía evitar admirar en lo más hondo de su corazón a ese libertino tan descreído como encantador.

En conclusión, La fuga de los Plomos es un corto fragmento de las memorias de Giacomo Casanova que parecen más una novela de suspense que una biografía. Fácil y rápida de leer, a los que también les despierta interés la figura del veneciano sentirán la emoción a flor de piel durante toda la narración y descubrirán una de sus más célebres aventuras, una fuga que se convirtió en leyenda en Venecia hasta que Casanova la confirmó en sus memorias. Si además planeáis un viaje a Venecia este libro es sin duda de lectura obligatoria.

PD: podéis imaginar las ganas que tenía de visitar la celda donde estuvo recluido Casanova (y yo con él a través de su narración) y la decepción que me produjo al percatarme durante mi visita al Palacio Ducal que la visita de Los Plomos no venía incluida en la entrada. Para que no os pase lo mismo que a mí, para visitar Los Plomos, localizados en el tejado del Palacio Ducal, es necesario reservar con antelación, ya que es una visita especial y guiada cuyo itinerario (Secret Itineraries Tour) recorre muchos lugares que no vienen incluidos en la entrada general.




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Fotografías tomadas en las mazmorras del Palacio Ducal de Venecia.

Comentarios

  1. Un personaje de un gran atractivo. Apunto el título.

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  2. Después de leer tu reseña cómo no voy a tener ganas de leer este libro ¡imposible! la verdad que Casanova es un personaje histórico muy interesante y su biografía debe ser bastante curiosa. Tomo nota de este título, seguramente caiga en mis manos pronto. Un saludo!

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  3. Junto con Bel Ami y El Retrato de Dorian Grey, es uno de los libros qué más he leído en época universitaria...

    Un besito!

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  4. Vaya con esa pequeña decepción turística. Por lo demás, no es lo que suelo leer, pero me has convencido, lo anoto :-) Un beso!

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  5. Me gustó mucho, como fragmento y como novela, aunque sean sus memorias. Además conociendo Venecia se le pone lugar y sitio.Besos

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